Algunas decisiones durante los mundiales

FESTEJO EN LA ROSADA. Al regreso de México 86, Alfonsín recibió a la selección, pero no salió al balcón.
FESTEJO EN LA ROSADA. Al regreso de México 86, Alfonsín recibió a la selección, pero no salió al balcón.
- Prisioneros que festejan.- En una nota que dio al diario "Crítica de la Argentina" el 3 de abril de este año, Ezequiel Fernández Moores -autor del libro "Breve historia del deporte argentino"- recuerda que un grupo de soldados argentinos festejó los cuatro goles de la Selección a Hungría, en el mundial de España (18 de junio de 1982). Cuatro días antes, el general Mario Benjamín Menéndez se había rendido ante Gran Bretaña: los conscriptos viajaban prisioneros en un buque inglés. "Es una anécdota que cuentan ex combatientes de La Plata. Festejaron con tanta algarabía que los ingleses pensaron que era una sublevación", cuenta.

- Bilardo sí, Alfonsín no.- Sabido es que Carlos Bilardo no contaba, en el tiempo previo al Mundial de México 1986, con la adhesión de la patria futbolera. Uno de sus opositores era el propio presidente Raúl Alfonsín. De la mano de Diego Maradona, el equipo logró el torneo y regresó triunfante. En su visita a la Casa Rosada, el presidente les cedió el balcón para que festejen con la multitud que se había congregado en la plaza de Mayo, pero él decidió no ocupar un sitio junto al plantel.

- Riera, ante una plaza colmada.- El ex gobernador de Tucumán Fernando Pedro Riera sí salió al balcón de la Casa de Gobierno para saludar a la multitud de tucumanos que colmaron la plaza Independencia tras el 3 a 2 contra Alemania.

- Reglamentan los DNU.- El 13 de junio de 2006, tres días después del triunfo argentino contra Costa de Marfil, la actual presidenta, Cristina Fernández -entonces senadora-, presentó el proyecto para reglamentar los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), pendiente desde la reforma de 1994. El Congreso aprobó la ley que, entre otros puntos, expresa que basta con la aprobación de una Cámara para convalidar el decreto y que este queda ratificado en forma ficta si ni Diputados ni Senadores se expiden tras 60 días de firmado.

- Un 6 a 0... y una suba del 58%.- El 16 de junio de 2006, la Selección se floreó frente a Serbia y Montenegro con media docena de goles y la valla invicta. El entonces presidente Néstor Kirchner firmó el decreto con el que eliminó el tope salarial de $ 6000 que regía para altos funcionarios. Pasó a cobrar $ 9500; la suba superó el 58%.

- La dieta que engordó.- El seleccionado ingresaba al campo para jugar contra Holanda. En 1978, Argentina se había consagrado frente a la "Naranja Mecánica", y esta se había vengado 20 años después, en Francia 98, al dejar afuera a la selección de Daniel Alberto Passarella. En 2006, el partido finalizó 0 a 0. Antes del partido, los parlamentarios aprobaron un aumento de sus dietas del 19%.

- Antes de la despedida por penales.- La víspera del partido contra Alemania en 2006 (que significó, tras el empate y la definición por penales, la vuelta a casa), Kirchner rubricó el decreto por el que dejó de ser necesario renovar "superpoderes" cada año. El Congreso aprobó el proyecto.

- En Tucumán.- Durante el Mundial de 2006, el Concejo Deliberante de la capital aprobó una suba del cospel, del 20%, que impactó también en los abonos. El cuerpo bandeño, en tanto, votó un incremento salarial, que luego fue rechazado por el intendente de esa ciudad, Zacarías Khoder. Además, Ramón Cano, a cargo de la intendencia capitalina, adhirió a una suba del 75%, como sobreasignación, retroactiva a enero de ese año.

Comentarios