Qué pasa en el Gobierno cuando juega la selección
Mientras el equipo nacional disputaba partidos clave en copas del Mundo, la dirigencia se aumentó sueldos o aprobó subas de tarifas. Cuando Maradona se retiraba de su último encuentro en un Mundial, en 1994, se daba jerarquía constitucional a los DNU
Una escena de la película "Gladiador" -dirigida por Ridley Scott y protagonizada, entre otros, por Russell Crowe y por Joaquín Phoenix- muestra unos carros en el Coliseo romano desde donde se arrojan enormes piezas de pan a la multitud, que pelea por obtenerlas.
La imagen dispara a la famosa sátira escrita por el poeta latino Juvenal en el siglo I, de donde nos llegó la frase "pan y circo". Ese texto refiere a esa costumbre ejercida durante el Imperio para mantener al pueblo alejado de la cosa pública. De esa manera, podían ejecutar medidas contrarias al interés de la población sin que esta se percatara de ello. 20 siglos después, la dirigencia se sigue comportando así.
La atención de la mayor parte de la ciudadanía durante el desarrollo de una Copa del Mundo (sea cual fuere, no necesariamente la de Sudáfrica 2010) se concentra, precisamente, el las actividades en torno del Mundial. Hasta los shows de chimentos construyen su programación a partir de lo que hacen los jugadores, el cuerpo técnico o las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino, aunque no tenga nada que ver con lo deportivo. Por ello, es muy difícil encontrar a alguien que se haya mantenido impoluto ante la fiebre mundialista.
Sin embargo, en los edificios del poder la actividad marcha el paralelo a los sucesos futbolísticos. Por ejemplo, en el Mundial de Alemania 2006, mientras los argentinos se ilusionaban con el zapatazo al ángulo que clavó "Maxi" Rodríguez en el arco mexicano y se desilusionaban tras la derrota por penales contra el local, el entonces presidente Néstor Kirchner actualizó su sueldo, el del vicepresidente, el de los ministros y el de los otro funcionarios. Y Daniel Scioli, como titular del Senado, autorizó un incremento en la dieta de los parlamentarios. Estas medidas pasaron casi desapercibidas, y sólo cobraron magnitud tiempo después, con la Selección de regreso.
En el ámbito provincial también se registró actividad política en medio de aquel Mundial. Por un lado, los ediles de la capital autorizaron una suba del 20% del cospel, que también repercutía en los abonos. Por el otro, el presidente del Concejo Deliberante capitalino, Ramón Santiago Cano -por entonces a cargo del Ejecutivo municipal- adhirió al decreto que había firmado el gobernador, José Alperovich, a mediados de febrero de ese año, que aunque no modificaba los sueldos básicos de los funcionarios, establecía una sobreasignación especial remunerativa y no bonificable del 75% para el intendente, secretarios, subsecretarios y directores. También se beneficiaron los ediles. La medida fue retroactiva a enero.
Piernas cortadas y DNU
El 25 de junio de 1994, un Diego Armando Maradona sonriente toma la mano de una enfermera y se retira del Foxboro Stadium. Argentina acababa de vencer a Nigeria 2 a 1, con dos golazos de Claudio Caniggia, en el segundo partido de la Selección, en EEUU 1994. Ese fue el último encuentro del "Diego" en un campeonato mundial. Como despedida, dejó su histórica frase: "me cortaron las piernas".
Exactamente un mes antes, el 25 de mayo, había comenzado a sesionar en Santa Fe la Asamblea Constituyente que reformó la Carta Magna nacional. Entre los cambios que se introdujeron en el texto figura el hecho de que se dio jerarquía constitucional al Decreto de Necesidad y Urgencia (artículo 99). Vale mencionar que el ex presidente Carlos Saúl Menem utilizó en 545 ocasiones esta herramienta. Y cabe recordar que durante la década de administración menemista, la Argentina disputó los mundiales de Italia (1990), de Estados Unidos (1994) y de Francia (1998).
La imagen dispara a la famosa sátira escrita por el poeta latino Juvenal en el siglo I, de donde nos llegó la frase "pan y circo". Ese texto refiere a esa costumbre ejercida durante el Imperio para mantener al pueblo alejado de la cosa pública. De esa manera, podían ejecutar medidas contrarias al interés de la población sin que esta se percatara de ello. 20 siglos después, la dirigencia se sigue comportando así.
La atención de la mayor parte de la ciudadanía durante el desarrollo de una Copa del Mundo (sea cual fuere, no necesariamente la de Sudáfrica 2010) se concentra, precisamente, el las actividades en torno del Mundial. Hasta los shows de chimentos construyen su programación a partir de lo que hacen los jugadores, el cuerpo técnico o las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino, aunque no tenga nada que ver con lo deportivo. Por ello, es muy difícil encontrar a alguien que se haya mantenido impoluto ante la fiebre mundialista.
Sin embargo, en los edificios del poder la actividad marcha el paralelo a los sucesos futbolísticos. Por ejemplo, en el Mundial de Alemania 2006, mientras los argentinos se ilusionaban con el zapatazo al ángulo que clavó "Maxi" Rodríguez en el arco mexicano y se desilusionaban tras la derrota por penales contra el local, el entonces presidente Néstor Kirchner actualizó su sueldo, el del vicepresidente, el de los ministros y el de los otro funcionarios. Y Daniel Scioli, como titular del Senado, autorizó un incremento en la dieta de los parlamentarios. Estas medidas pasaron casi desapercibidas, y sólo cobraron magnitud tiempo después, con la Selección de regreso.
En el ámbito provincial también se registró actividad política en medio de aquel Mundial. Por un lado, los ediles de la capital autorizaron una suba del 20% del cospel, que también repercutía en los abonos. Por el otro, el presidente del Concejo Deliberante capitalino, Ramón Santiago Cano -por entonces a cargo del Ejecutivo municipal- adhirió al decreto que había firmado el gobernador, José Alperovich, a mediados de febrero de ese año, que aunque no modificaba los sueldos básicos de los funcionarios, establecía una sobreasignación especial remunerativa y no bonificable del 75% para el intendente, secretarios, subsecretarios y directores. También se beneficiaron los ediles. La medida fue retroactiva a enero.
Piernas cortadas y DNU
El 25 de junio de 1994, un Diego Armando Maradona sonriente toma la mano de una enfermera y se retira del Foxboro Stadium. Argentina acababa de vencer a Nigeria 2 a 1, con dos golazos de Claudio Caniggia, en el segundo partido de la Selección, en EEUU 1994. Ese fue el último encuentro del "Diego" en un campeonato mundial. Como despedida, dejó su histórica frase: "me cortaron las piernas".
Exactamente un mes antes, el 25 de mayo, había comenzado a sesionar en Santa Fe la Asamblea Constituyente que reformó la Carta Magna nacional. Entre los cambios que se introdujeron en el texto figura el hecho de que se dio jerarquía constitucional al Decreto de Necesidad y Urgencia (artículo 99). Vale mencionar que el ex presidente Carlos Saúl Menem utilizó en 545 ocasiones esta herramienta. Y cabe recordar que durante la década de administración menemista, la Argentina disputó los mundiales de Italia (1990), de Estados Unidos (1994) y de Francia (1998).









