BUENOS AIRES.- Es muy probable que el electorado concurra el domingo a las urnas, sin que las encuestadoras hayan podido despejar la incertidumbre que precede a la selección para un previsible ballotaje. Según la gran mayoría de expertos, los candidatos saldrán del trío conformado por Carlos Menem, Néstor Kirchner y Ricardo López Murphy, pero en el noventa por ciento de esos cálculos, el ex presidente aparece como ganador en la primera vuelta. En ese trío, como se advierte, el centrismo liberal se coloca mejor entre el electorado fuertemente selectivo de estas elecciones, y el aspirante oficialista muestra el escudo protector que representa Roberto Lavagna, en la gran tendencia moderada que superaría hasta el momento a las parroquias de Adolfo Rodríguez Saá y Elisa Carrió. El ministro de Economía es una buena transfusión para el candidato oficialista, -algo tentado por el estatismo- pues crece con las últimas realidades positivas: dólar en baja, la Bolsa hacia arriba a ritmo insospechado y regreso de inversores externos, así como sostenida recuperación industrial y del PBI. Puede verse, pues, que el escenario preelectoral muestra una proyección muy diferente del que el desorden y la inseguridad ofrecieron y ofrecen para alentar a la demagogia
La inseguridad
Una de las causas que ahora se valora con preocupación en el gobierno, sobre el crecimiento de las tendencias representadas por Menem y López Murphy, es la intensificación de los desórdenes en el área metropolitana, y que, a juicio de no pocas encuestas, está beneficiando las promesas de aquellos sobre seguridad pública. El caso de la fábrica Brukman, con violentos desbordes de usurpadores y policías; el corte de la pista central de aeroparque en plena operación por el personal de LAPA, y el multitudinario y sangriento choque de barras futbolísticas, son los recientes episodios más testimoniales. Ha sido por ello que desde el oficialismo se ha pretendido atribuirlos a uno de aquellos candidatos rivales. Por lo demás, la ciudad de Buenos Aires y su conurbano muestran un excepcional despliegue propagandístico, en el que los tres presuntamente ganadores del domingo despliegan un poderío financiero del que están muy lejos los restantes. Especialmente el ex presidente, con una organización muy superior. Un dato llamativo, es la ausencia casi total de pintadas irregulares, lo que alivia, al menos, el gran deterioro urbano de los recientes años.
A la forma positiva con que reaccionaron los medios financieros conforme se afirmó la tendencia moderada en las encuestas, debe agregarse el resultado electoral en la Unión Industrial Argentina. La histórica central empresaria había girado hacia el duhaldismo cuando su conspicuo dirigente Ignacio Mendiguren alcanzó el breve ministerio de la producción, pero la evolución de la crisis y el pragmático ?modelo? presidencial dejaron sin futuro aquella tendencia. Es así que Alberto Alvarez Gaiani acaba de imponerse ampliamente en la institución secular, llevando a las urnas alientos compartidos por Menem y López Murphy. (De nuestra Sucursal)







