25 Abril 2002 Seguir en 
La posibilidad de que el Gobierno implemente un dólar exportador de $2,50 y otro financiero de $3,50 inquieta sobremanera a la actividad citrícola de Tucumán.
El presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Enrique Prado, expresó ante LA GACETA la preocupación de la actividad por la incertidumbre político-económica instalada en el país. "Hay rumores, no confirmados, de que se establecería un cambio financiero fijo de $3,50 y otro exportador diferenciado de $2,50, lo cual no sería bueno para la actividad", señaló. "Pagaríamos nuestros insumos a valor dólar financiero, y nuestras ventas se harían a dólar exportador. O sea que tendríamos que cargar con una diferencia del 30% en ambas cotizaciones", agregó.
La actividad citrícola tucumana produce anualmente 1,1 millón de toneladas de limón y obtiene un ingreso de U$S200 millones de toneladas por año. Sin embargo, pese a la importancia que el sector representa en la economía de la provincia, al parecer no todo es color de rosa entre sus componentes.
Un año difícil
"Comenzó la campaña exportadora, pero este año será muy difícil para nosotros", admitió Prado, quien consideró que existe un exceso de individualismo entre los miembros de la actividad. "Tendría que celebrarse un acuerdo en el sector y, de esta manera, haríamos gala y honor al hecho de ser los principales exportadores de limón del mundo", remarcó el dirigente.
Sostuvo que los citricultores no saben aprovechar las ventajas que poseen, de calidad de la fruta y en materia productiva. "Por una cuestión de intereses encontrados y de ambiciones desmedidas no nos ponemos de acuerdo y, en vez de ser fijadores de precios en el mundo, ocurre que nos dejamos manejar por quienes no tienen nada que arriesgar", remarcó.
Opinó que, sin un ordenamiento, la actividad depende de decisiones de intermediarios y de importadores. "Y tenemos que sufrir sus imposiciones", dijo.
Hizo hincapié en que Tucumán debería tener una comercializadora propia para canalizar las ventas de los productos cítricos al exterior, de manera de que no se produzcan desequilibrios en la oferta que tiren abajo los precios.
Prado informó que puede haber novedades respecto del ingreso del limón a Japón. "En el aspecto técnico está todo resuelto. Ahora hay que gestionar para que se haga la audiencia pública que permita avanzar con el proceso", subrayó.
El presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Enrique Prado, expresó ante LA GACETA la preocupación de la actividad por la incertidumbre político-económica instalada en el país. "Hay rumores, no confirmados, de que se establecería un cambio financiero fijo de $3,50 y otro exportador diferenciado de $2,50, lo cual no sería bueno para la actividad", señaló. "Pagaríamos nuestros insumos a valor dólar financiero, y nuestras ventas se harían a dólar exportador. O sea que tendríamos que cargar con una diferencia del 30% en ambas cotizaciones", agregó.
La actividad citrícola tucumana produce anualmente 1,1 millón de toneladas de limón y obtiene un ingreso de U$S200 millones de toneladas por año. Sin embargo, pese a la importancia que el sector representa en la economía de la provincia, al parecer no todo es color de rosa entre sus componentes.
Un año difícil
"Comenzó la campaña exportadora, pero este año será muy difícil para nosotros", admitió Prado, quien consideró que existe un exceso de individualismo entre los miembros de la actividad. "Tendría que celebrarse un acuerdo en el sector y, de esta manera, haríamos gala y honor al hecho de ser los principales exportadores de limón del mundo", remarcó el dirigente.
Sostuvo que los citricultores no saben aprovechar las ventajas que poseen, de calidad de la fruta y en materia productiva. "Por una cuestión de intereses encontrados y de ambiciones desmedidas no nos ponemos de acuerdo y, en vez de ser fijadores de precios en el mundo, ocurre que nos dejamos manejar por quienes no tienen nada que arriesgar", remarcó.
Opinó que, sin un ordenamiento, la actividad depende de decisiones de intermediarios y de importadores. "Y tenemos que sufrir sus imposiciones", dijo.
Hizo hincapié en que Tucumán debería tener una comercializadora propia para canalizar las ventas de los productos cítricos al exterior, de manera de que no se produzcan desequilibrios en la oferta que tiren abajo los precios.
Prado informó que puede haber novedades respecto del ingreso del limón a Japón. "En el aspecto técnico está todo resuelto. Ahora hay que gestionar para que se haga la audiencia pública que permita avanzar con el proceso", subrayó.







