22 Abril 2003 Seguir en 
TALLERES DE TAFI VIEJO
Anhelo la reactivación de los Talleres Ferroviarios. Creo que es el momento para interesar a los actuales y futuros funcionarios para esta necesaria y grandiosa tarea. Adelante con esta magna propuesta para este pueblo tan castigado. Es necesario reanimar al coloso. Este pueblo se debe a los talleres; su cierre ha llevado a la ruina a muchas familias; de ninguna manera se puede proceder así. Aunque no volverán las locomotoras a vapor, quedan las Diesel, los coches y vagones, montacargas, tornería, una usina de primer nivel, galvanostegia, soldaduras, fábrica de oxígeno, taller eléctrico, etcétera. Concluyo con una estrofa del poeta Manuel J. Castilla: "Oh padre, adiós perdido entre los trenes/ nadie despide a nadie en los andenes/ donde no sé por qué yo siempre espero./ Nadie despide a nadie hasta que un día/ en un remoto tren de Alemanía / adolescente, con ustedes muero".
Francisco Roldán
Asunción 670
S.M. de Tucumán
UNA PELICULA
Está por comenzar una película que ya vivimos. Será igual que la que ya vimos, con la diferencia del nombre del "malo". En la primera fue Irak. Ahora, en la "remake", será Siria. El argumento es el mismo: el malo tiene armas de destrucción masiva y alberga terroristas. ¿No habrá otro que se ajuste más a la realidad? Seguramente no, porque no es algo que para "el bueno" (EE.UU.) tenga la más mínima importancia. Ya antes, con más de medio siglo de diferencia, hubo otro filme semejante: la Alemania de Hitler ocupó Austria, Checoslovaquia, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Suecia. Hasta que tuvo la muy mala idea de querer llevar por delante a la Unión Soviética. ¿Habrá otra URSS en el camino de este Hitler del siglo XXI?
Manuel Felipe Gallo
Buenos Aires 323 3º
S. M de Tucumán
EL FUTURO
Argentina, antes tierra próspera, refugio para todos los que la necesitaron, transita su más grave encrucijada. De lo que se decida en las próximas elecciones dependerá su futuro. Si triunfan las ideas que sostienen un mundo especulador y mercantilizado, otra vez su destino será ser títere de insensibles poderes, disimulados tras fachadas demócratas. Si triunfa la idea de un respeto por los derechos de los hombres a exigir una vida digna, a expresar y controlar las decisiones que los afecten, se honrará a nuestros próceres apoyando la patria que soñaron, una patria libre, soberana e independiente. Pero eso, además de construirlo entre todos, deberemos controlarlo y sostenerlo, apoyando las ideas que no estén disfrazadas por otros intereses. Que no sea nuevamente el pan para hoy y el hambre para mañana de las limosnas y las promesas mentirosas. Hay que acabar para siempre con la injusticia que generan la desnutrición y la enfermedad de los niños, y exigir un futuro digno para todos los argentinos. Más allá de encuestas y brillantes propagandas, la decisión es nuestra.
Javier Astigarraga
jastigarraga@arnet.com.ar
SIN AGALLAS
Todo el mundo sabe que cuando Argentina declaró su default, el mundo puso su mirada en el olvidado cono sur: si uno le debe al banco 1.000 dólares, es problema de uno; pero si se le debe U$S 150.000 millones (o más), es un problema del banco. En toda sociedad moderna existe el pedido de quiebra (acá en los EE.UU. se lo conoce como "chapter eleven"). Argentina perdió una oportunidad histórica de decir no a más refinanciación y créditos usurarios, que en el futuro postrarán más al país. Por un momento, el resto de los endeudados países del tercer mundo contuvieron el aliento, listos para declarar una cadena de bancarrotas global, con una Comunidad Económica Europea indignada y brindando un apoyo político incondicional. Pero nuestros gobernantes arrugaron; no tuvieron las agallas ni la decencia para con el pueblo, temerosos de originar una crisis financiera mundial. Y ahora vuelven a mostrar su falta de agallas en el tema de Cuba: cuando se expresa una opinión no se puede dar marcha atrás, a menos que tengan algo de coherencia en sus conceptos, erróneos o no.
Ricardo Saad
saadricardo@aol.com
Filadelfia-EE.UU.
QUINTA COLUMNA
La República Checa acaba de despedir con honores a su presidente al finalizar 13 años de mandato. Vaclav Havel, un presidente brillante, expresó cuando se aproximaba el fin de su mandato: "se acerca el tiempo en que aquellos que me rodean, el mundo y mi conciencia, ya no me preguntarán cuáles son mis ideales, qué deseo cumplir y cómo quiero cambiar el mundo. Comenzarán a preguntarme qué he logrado, qué ideales he cumplido y cuáles fueron los resultados, cómo quiero que sea mi legado y qué clase de mundo quiero dejar detrás de mí". Que este intelectual -alguien ubicado justamente a años luz de un político de "raza"- haya podido guiar al pueblo checo en un período difícil para esa nación, es el resultado de la decisión del pueblo checo de elegir a un representante de la cultura; a alguien idóneo para la función a desempeñar y, sobre todo, con valores morales reconocidos y jamás cuestionados. En la República Checa no existe la Fiscalía Anticorrupción; y en el caso de que hubiera existido creemos que no se permitiría la existencia de una "quinta columna".
Roberto W. Sehringer
trade@wsehringer.com
DISPENSARIO
Tuve la oportunidad de participar de la inauguración del dispensario de Chuscha, en Trancas. La emoción fue el estado de ánimo generalizado de todos los allí presentes. Es por esa emoción que tengo la necesidad de agradecerles a aquellos hombres que supieron movilizar a tanta gente para conseguir algo muy importante desde lo material, pero inmensurable desde el punto de vista espiritual, mostrando un camino de grandeza y esperanza. Grandeza, porque me demostraron que el hambre más urgente es el del compromiso, la educación, el orgullo y el honor, valores trasmitidos por nuestros antepasados y que hoy, gran parte de la sociedad los tienen en el baúl de los recuerdos. Mucha gente humilde hizo posible esa obra. Esperanza porque fui testigo de que hay grandes hombres de honor que creen en la vida, en sus semejantes, y que están dispuestos a dejar algo de sí para el bien general sin pedir ni esperar nada a cambio. Gracias y mil veces gracias por permitirme participar y ser testigo de que se puede creer en esa Argentina inteligente de grandes personas, limpias, comprometidas, con orgullo, con honor.
Carlos Llebeili
llebeili@hotmail.com
Anhelo la reactivación de los Talleres Ferroviarios. Creo que es el momento para interesar a los actuales y futuros funcionarios para esta necesaria y grandiosa tarea. Adelante con esta magna propuesta para este pueblo tan castigado. Es necesario reanimar al coloso. Este pueblo se debe a los talleres; su cierre ha llevado a la ruina a muchas familias; de ninguna manera se puede proceder así. Aunque no volverán las locomotoras a vapor, quedan las Diesel, los coches y vagones, montacargas, tornería, una usina de primer nivel, galvanostegia, soldaduras, fábrica de oxígeno, taller eléctrico, etcétera. Concluyo con una estrofa del poeta Manuel J. Castilla: "Oh padre, adiós perdido entre los trenes/ nadie despide a nadie en los andenes/ donde no sé por qué yo siempre espero./ Nadie despide a nadie hasta que un día/ en un remoto tren de Alemanía / adolescente, con ustedes muero".
Francisco Roldán
Asunción 670
S.M. de Tucumán
UNA PELICULA
Está por comenzar una película que ya vivimos. Será igual que la que ya vimos, con la diferencia del nombre del "malo". En la primera fue Irak. Ahora, en la "remake", será Siria. El argumento es el mismo: el malo tiene armas de destrucción masiva y alberga terroristas. ¿No habrá otro que se ajuste más a la realidad? Seguramente no, porque no es algo que para "el bueno" (EE.UU.) tenga la más mínima importancia. Ya antes, con más de medio siglo de diferencia, hubo otro filme semejante: la Alemania de Hitler ocupó Austria, Checoslovaquia, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Suecia. Hasta que tuvo la muy mala idea de querer llevar por delante a la Unión Soviética. ¿Habrá otra URSS en el camino de este Hitler del siglo XXI?
Manuel Felipe Gallo
Buenos Aires 323 3º
S. M de Tucumán
EL FUTURO
Argentina, antes tierra próspera, refugio para todos los que la necesitaron, transita su más grave encrucijada. De lo que se decida en las próximas elecciones dependerá su futuro. Si triunfan las ideas que sostienen un mundo especulador y mercantilizado, otra vez su destino será ser títere de insensibles poderes, disimulados tras fachadas demócratas. Si triunfa la idea de un respeto por los derechos de los hombres a exigir una vida digna, a expresar y controlar las decisiones que los afecten, se honrará a nuestros próceres apoyando la patria que soñaron, una patria libre, soberana e independiente. Pero eso, además de construirlo entre todos, deberemos controlarlo y sostenerlo, apoyando las ideas que no estén disfrazadas por otros intereses. Que no sea nuevamente el pan para hoy y el hambre para mañana de las limosnas y las promesas mentirosas. Hay que acabar para siempre con la injusticia que generan la desnutrición y la enfermedad de los niños, y exigir un futuro digno para todos los argentinos. Más allá de encuestas y brillantes propagandas, la decisión es nuestra.
Javier Astigarraga
jastigarraga@arnet.com.ar
SIN AGALLAS
Todo el mundo sabe que cuando Argentina declaró su default, el mundo puso su mirada en el olvidado cono sur: si uno le debe al banco 1.000 dólares, es problema de uno; pero si se le debe U$S 150.000 millones (o más), es un problema del banco. En toda sociedad moderna existe el pedido de quiebra (acá en los EE.UU. se lo conoce como "chapter eleven"). Argentina perdió una oportunidad histórica de decir no a más refinanciación y créditos usurarios, que en el futuro postrarán más al país. Por un momento, el resto de los endeudados países del tercer mundo contuvieron el aliento, listos para declarar una cadena de bancarrotas global, con una Comunidad Económica Europea indignada y brindando un apoyo político incondicional. Pero nuestros gobernantes arrugaron; no tuvieron las agallas ni la decencia para con el pueblo, temerosos de originar una crisis financiera mundial. Y ahora vuelven a mostrar su falta de agallas en el tema de Cuba: cuando se expresa una opinión no se puede dar marcha atrás, a menos que tengan algo de coherencia en sus conceptos, erróneos o no.
Ricardo Saad
saadricardo@aol.com
Filadelfia-EE.UU.
QUINTA COLUMNA
La República Checa acaba de despedir con honores a su presidente al finalizar 13 años de mandato. Vaclav Havel, un presidente brillante, expresó cuando se aproximaba el fin de su mandato: "se acerca el tiempo en que aquellos que me rodean, el mundo y mi conciencia, ya no me preguntarán cuáles son mis ideales, qué deseo cumplir y cómo quiero cambiar el mundo. Comenzarán a preguntarme qué he logrado, qué ideales he cumplido y cuáles fueron los resultados, cómo quiero que sea mi legado y qué clase de mundo quiero dejar detrás de mí". Que este intelectual -alguien ubicado justamente a años luz de un político de "raza"- haya podido guiar al pueblo checo en un período difícil para esa nación, es el resultado de la decisión del pueblo checo de elegir a un representante de la cultura; a alguien idóneo para la función a desempeñar y, sobre todo, con valores morales reconocidos y jamás cuestionados. En la República Checa no existe la Fiscalía Anticorrupción; y en el caso de que hubiera existido creemos que no se permitiría la existencia de una "quinta columna".
Roberto W. Sehringer
trade@wsehringer.com
DISPENSARIO
Tuve la oportunidad de participar de la inauguración del dispensario de Chuscha, en Trancas. La emoción fue el estado de ánimo generalizado de todos los allí presentes. Es por esa emoción que tengo la necesidad de agradecerles a aquellos hombres que supieron movilizar a tanta gente para conseguir algo muy importante desde lo material, pero inmensurable desde el punto de vista espiritual, mostrando un camino de grandeza y esperanza. Grandeza, porque me demostraron que el hambre más urgente es el del compromiso, la educación, el orgullo y el honor, valores trasmitidos por nuestros antepasados y que hoy, gran parte de la sociedad los tienen en el baúl de los recuerdos. Mucha gente humilde hizo posible esa obra. Esperanza porque fui testigo de que hay grandes hombres de honor que creen en la vida, en sus semejantes, y que están dispuestos a dejar algo de sí para el bien general sin pedir ni esperar nada a cambio. Gracias y mil veces gracias por permitirme participar y ser testigo de que se puede creer en esa Argentina inteligente de grandes personas, limpias, comprometidas, con orgullo, con honor.
Carlos Llebeili
llebeili@hotmail.com







