22 Abril 2003 Seguir en 
La apatía que refleja el alto porcentaje de indecisos (casi un 22 por ciento) y la sensación de que muchas cosas cambiarán, pero que puede no cambiar nada, es algo que preocupa a un amplio sector de la sociedad. No pasa lo mismo entre los dirigentes políticos. Aparentemente, el resultado del domingo no afectará la vida de los tucumanos en general, pero puede ser letal para otros.
Sean quienes sean los dos candidatos que pasen al ballottage, en el peronismo tucumano el resultado de la batalla dejará un tendal de heridos.
Para José Alperovich no será un domingo más. Es posible que termine comiéndose las uñas. En su política de sumar todo lo que sea para su postulación a gobernador cometió algunos errores políticos. El "Pibe" salió a la palestra como candidato a gobernador -antes de que el peronismo le abra las puertas y antes de que él mismo se haga peronista-, apoyado por un sector de legisladores menemistas. Luego, las circunstancias y su amigo y socio Julio Miranda lo dejaron pegado al candidato duhaldista, Néstor Kirchner, con quien se mostró siempre en público. Algo que no hizo con los legisladores que primero pusieron la cara por él.
Más allá de quién gane o llegue al ballottage el domingo, si en Tucumán triunfa Carlos Menem, Alperovich sufrirá un cimbronazo.
Si ello ocurre habrá por lo menos cuatro dirigentes de primera línea que se anotarán el triunfo menemista. Los diputados Alberto Herrera, Olijela Rivas y Roque Alvarez, y el vicegobernador Sisto Terán tendrán la sonrisa de oreja a oreja. Especialmente este último. "Sisto, vení que el presidente (sic) quiere que vos lo recibas". Cuando el operador del menemismo pegó ese grito la semana pasada en el aeropuerto más de uno se quedó con la boca abierta. Rivas, Alvarez, bussistas y varios legisladores que hacían antesala para saludar al esposo de Cecilia Bolocco. Por eso, si el riojano logra más votos que el patagónico no sería descabellado que Terán después exija lugares en las listas de diputado o de senadores que se harán en octubre.
El triunfo de Menem fortalecerá al endeble candidato a vicegobernador Fernando Juri y hasta Rivas llegó a hablar de que se debería cambiar la fórmula. Esa opción es casi imposible, pero desde el lunes y hasta el 9 de mayo, fecha en que vence la presentación de las listas para las candidaturas a gobernador, la interna del PJ estará al rojo vivo.Si por el contrario, Kirchner le gana a Menem en Tucumán, Alperovich seguirá caminando tranquilo y hasta más eufórico. Se anotarán principalmente en esa victoria, sin duda, Miranda, José Alberto Cúneo Vergés, Antonio Guerrero y Juan Carlos Ramírez.
Stella Maris Córdoba también celebrará. Fue la primera dirigente tucumana en adherir al santacruceño. Luego le pasó el aparato mirandista-alperovichista por arriba. Por eso no faltan aquellos que conocen al peronismo y que advierten que si pierde Kirchner la culpable de la derrota será la diputada Córdoba, pero si gana, el triunfo será compartido por todos y ella será una dirigente más de la victoria.Esteban Jerez tampoco será prescindente de estos comicios. No será lo mismo negociar con Ricardo Maturana o con Olijela, o con los Bussi, si Menem llega primero.
Los comicios nacionales podrían desarmar todo lo armado hasta ahora.
Sean quienes sean los dos candidatos que pasen al ballottage, en el peronismo tucumano el resultado de la batalla dejará un tendal de heridos.
Para José Alperovich no será un domingo más. Es posible que termine comiéndose las uñas. En su política de sumar todo lo que sea para su postulación a gobernador cometió algunos errores políticos. El "Pibe" salió a la palestra como candidato a gobernador -antes de que el peronismo le abra las puertas y antes de que él mismo se haga peronista-, apoyado por un sector de legisladores menemistas. Luego, las circunstancias y su amigo y socio Julio Miranda lo dejaron pegado al candidato duhaldista, Néstor Kirchner, con quien se mostró siempre en público. Algo que no hizo con los legisladores que primero pusieron la cara por él.
Más allá de quién gane o llegue al ballottage el domingo, si en Tucumán triunfa Carlos Menem, Alperovich sufrirá un cimbronazo.
Si ello ocurre habrá por lo menos cuatro dirigentes de primera línea que se anotarán el triunfo menemista. Los diputados Alberto Herrera, Olijela Rivas y Roque Alvarez, y el vicegobernador Sisto Terán tendrán la sonrisa de oreja a oreja. Especialmente este último. "Sisto, vení que el presidente (sic) quiere que vos lo recibas". Cuando el operador del menemismo pegó ese grito la semana pasada en el aeropuerto más de uno se quedó con la boca abierta. Rivas, Alvarez, bussistas y varios legisladores que hacían antesala para saludar al esposo de Cecilia Bolocco. Por eso, si el riojano logra más votos que el patagónico no sería descabellado que Terán después exija lugares en las listas de diputado o de senadores que se harán en octubre.
El triunfo de Menem fortalecerá al endeble candidato a vicegobernador Fernando Juri y hasta Rivas llegó a hablar de que se debería cambiar la fórmula. Esa opción es casi imposible, pero desde el lunes y hasta el 9 de mayo, fecha en que vence la presentación de las listas para las candidaturas a gobernador, la interna del PJ estará al rojo vivo.Si por el contrario, Kirchner le gana a Menem en Tucumán, Alperovich seguirá caminando tranquilo y hasta más eufórico. Se anotarán principalmente en esa victoria, sin duda, Miranda, José Alberto Cúneo Vergés, Antonio Guerrero y Juan Carlos Ramírez.
Stella Maris Córdoba también celebrará. Fue la primera dirigente tucumana en adherir al santacruceño. Luego le pasó el aparato mirandista-alperovichista por arriba. Por eso no faltan aquellos que conocen al peronismo y que advierten que si pierde Kirchner la culpable de la derrota será la diputada Córdoba, pero si gana, el triunfo será compartido por todos y ella será una dirigente más de la victoria.Esteban Jerez tampoco será prescindente de estos comicios. No será lo mismo negociar con Ricardo Maturana o con Olijela, o con los Bussi, si Menem llega primero.
Los comicios nacionales podrían desarmar todo lo armado hasta ahora.







