Quienes participan de los primeros concursos convocados por el CAM están convencidos de que no repercutirá en esos procesos el problema suscitado en torno de la selección del secretario permanente del cuerpo. Los abogados consultados por LA GACETA se mostraron persuadidos de que está a salvo la confianza en el CAM, así como respecto de la transparencia de los procedimientos que este lleva adelante.
El lunes y el martes, la celebración de las dos primeras pruebas de oposición escritas en los procesos en marcha para la cobertura de seis cargos en el Poder Judicial coincidió con el desenlace de la polémica que envolvía al CAM. El órgano debía decidir ayer si el abogado Pablo Martín Mercado, secretario electo, había incurrido en falta ética o reglamentaria al haber omitido en su currículo la mención de los cargos en la gestión pública que lo vinculaban políticamente a la vicepresidenta del CAM, la legisladora oficialista Carolina Vargas Aignasse. Pero Mercado resolvió el martes dar un paso al costado y no aceptó el cargo.
El lunes, después de haber rendido el examen, Federico Rengel se manifestó con contundencia. "No creo para nada que lo sucedido pueda incidir en nuestro concurso. Yo confío en la gente que está en el CAM. Más allá de las cuestiones internas, es gente que trabaja para mejorar la institucionalidad de la provincia y eso es muy importante", aseveró.
En el mismo sentido se pronunció María del Valle Aguirrebengoa. "Dejo para las instituciones la resolución de sus propios problemas. Como ciudadana, me siento realizada por haber rendido un examen, y que, a partir de esto, puedan ser evaluadas mis cualidades", esgrimió.
En cambio, Carlos Salmaso reconoció que sí había incidido en su ánimo lo que ocurrió. "En el plano personal, lo primero que pensé es: ?esto es más de lo mismo?. Pero si el CAM resuelve la cuestión como debe hacerlo, será otro punto a su favor", recalcó.
Mayor cautela
"A veces es tal la cantidad de gente que se presenta, y tanta la documentaciones que se acompaña, que no hay tiempo para procesar o investigar con profundidad ciertos manejos que pudieran hacer alguno postulantes", reflexionó Carlos Antoni Piossek.
"Estoy tranquilo. Siempre salí bien de los concursos en los que participé (en otras provincias). Entonces, si de este concurso no salen contentos todos los participantes, habrá riesgo de daño institucional (para el CAM). En cambio, si sale muy bien, y todos los concursantes y el público confían en que todo se hizo con transparencia y en que no hubo acomodo, el CAM ganará mucho", conjeturó Edgardo López Herrera.
El lunes y el martes, la celebración de las dos primeras pruebas de oposición escritas en los procesos en marcha para la cobertura de seis cargos en el Poder Judicial coincidió con el desenlace de la polémica que envolvía al CAM. El órgano debía decidir ayer si el abogado Pablo Martín Mercado, secretario electo, había incurrido en falta ética o reglamentaria al haber omitido en su currículo la mención de los cargos en la gestión pública que lo vinculaban políticamente a la vicepresidenta del CAM, la legisladora oficialista Carolina Vargas Aignasse. Pero Mercado resolvió el martes dar un paso al costado y no aceptó el cargo.
El lunes, después de haber rendido el examen, Federico Rengel se manifestó con contundencia. "No creo para nada que lo sucedido pueda incidir en nuestro concurso. Yo confío en la gente que está en el CAM. Más allá de las cuestiones internas, es gente que trabaja para mejorar la institucionalidad de la provincia y eso es muy importante", aseveró.
En el mismo sentido se pronunció María del Valle Aguirrebengoa. "Dejo para las instituciones la resolución de sus propios problemas. Como ciudadana, me siento realizada por haber rendido un examen, y que, a partir de esto, puedan ser evaluadas mis cualidades", esgrimió.
En cambio, Carlos Salmaso reconoció que sí había incidido en su ánimo lo que ocurrió. "En el plano personal, lo primero que pensé es: ?esto es más de lo mismo?. Pero si el CAM resuelve la cuestión como debe hacerlo, será otro punto a su favor", recalcó.
Mayor cautela
"A veces es tal la cantidad de gente que se presenta, y tanta la documentaciones que se acompaña, que no hay tiempo para procesar o investigar con profundidad ciertos manejos que pudieran hacer alguno postulantes", reflexionó Carlos Antoni Piossek.
"Estoy tranquilo. Siempre salí bien de los concursos en los que participé (en otras provincias). Entonces, si de este concurso no salen contentos todos los participantes, habrá riesgo de daño institucional (para el CAM). En cambio, si sale muy bien, y todos los concursantes y el público confían en que todo se hizo con transparencia y en que no hubo acomodo, el CAM ganará mucho", conjeturó Edgardo López Herrera.








