"Los concursos tienen que ser una garantía para la sociedad"

Etcheverry propugna que la transparencia esté totalmente asegurada

"Los concursos son de fundamental importancia, porque, gracias a ellos, la población está protegida y segura de que contará con jueces idóneos e imparciales, que son las dos cosas que se buscan". El autor de esta definición es Raúl Aníbal Etcheverry, prestigioso tratadista de Derecho Comercial, que integrará el jurado evaluador de la prueba de oposición escrita que mañana y el martes rendirán quienes se inscribieron para participar de los dos procesos de selección convocados por el CAM para la cobertura de seis cargos: cuatro en la Cámara en lo Civil y Comercial Común de esta capital y dos en idéntica cámara de Concepción.

Etcheverry, que representa a los académicos del derecho en el jurado, vino el miércoles a Tucumán, para proponer dos temas en sobre cerrado (por concurso) para los respectivos exámenes. Lo mismo hicieron Carlos Miguel Ibáñez y Daniel Moeremans, en representación de los magistrados y abogados de la matrícula, respectivamente.

El día de la prueba los postulantes deberán redactar una sentencia a partir de uno de los casos planteados por los examinadores, que será elegido por sorteo.

El catedrático está persuadido de que la transparencia está totalmente asegurada en estos concursos. "Formulamos las preguntas en forma anónima, sin firmar ningún sobre. Ningún aspirante sabrá de cuál de los jurados provino la pregunta, que, además, surgirá mediante sorteo. Y todos escribirán sobre el mismo caso, a partir de lo cual podremos comparar cuál trabajo está mejor y cuál, peor", esgrimió. "Luego, corregiremos de forma anónima, porque recibiremos hojas de exámenes que no estarán individualizadas ni firmadas por los postulantes, sino que sólo tendrán un número", agregó Etcheverry.

"Al ser todo anónimo, nadie puede tener injerencias o pretender favorecer a un postulante. Y las pruebas serán realizadas en computadora, no de forma manuscrita, caso en el que alguien podría reconocer la letra (de un aspirante)", destacó el profesor emérito de la UBA.

Perfil del futuro juez

El catedrático refirió a los criterios a partir de los cuales el jurado corregirá los exámenes.

"No es un examen de derecho: planteamos un caso y, a partir de esa hipótesis, el postulante debe redactar una sentencia. Esto permitirá conocer la habilidad, los conocimientos, la capacidad, la redacción, la argumentación, la cultura jurídica, la forma de expresarse, la razonabilidad y el sentido común que el potencial magistrado debe tener para resolver casos de la vida de la gente", aseveró.

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