08 Mayo 2010 Seguir en 
Un empresario naviero bonaerense fue secuestrado y asesinado a golpes de hacha en Salvador Mazza, una localidad de la provincia de Salta. El hecho ocurrió durante la madrugada del miércoles y, según las sospechas que maneja la Policía, la víctima habría caído en manos de una banda de narcos de Argentina y de Bolivia.
Se cree que estos hombres quieren mantener su paso privado en la frontera. Julio César Trama (65 años) había llegado a la vecina provincia la noche anterior a su muerte, con intenciones de comprar la finca "Del Castro", cuyo extremo norte está pegado a la frontera boliviana. Allí, contaron sus allegados, planeaba expandir un emprendimiento ganadero.
El cuerpo de Trama fue parcialmente incinerado. El robo quedó descartado porque en la ropa había dinero en efectivo que se salvó del fuego, dos celulares y un fajo de dólares quemado. La Policía hizo un rastrillaje por la zona y observó que la finca cuenta con senderos que conducen directamente a Bolivia sin pasar por ningún control aduanero.
El 21 de setiembre de 2006, por un problema de tierras que también colindan con el límite fronterizo, los narcos mandaron a matar a Liliana Ledesma, una pequeña productora de huevos de la zona. Según el diario "Clarín", el pueblo comparte más de 160 kilómetros de frontera, por lo que el narcotráfico avanzó a pasos agigantados en la región. (Especial)
Se cree que estos hombres quieren mantener su paso privado en la frontera. Julio César Trama (65 años) había llegado a la vecina provincia la noche anterior a su muerte, con intenciones de comprar la finca "Del Castro", cuyo extremo norte está pegado a la frontera boliviana. Allí, contaron sus allegados, planeaba expandir un emprendimiento ganadero.
El cuerpo de Trama fue parcialmente incinerado. El robo quedó descartado porque en la ropa había dinero en efectivo que se salvó del fuego, dos celulares y un fajo de dólares quemado. La Policía hizo un rastrillaje por la zona y observó que la finca cuenta con senderos que conducen directamente a Bolivia sin pasar por ningún control aduanero.
El 21 de setiembre de 2006, por un problema de tierras que también colindan con el límite fronterizo, los narcos mandaron a matar a Liliana Ledesma, una pequeña productora de huevos de la zona. Según el diario "Clarín", el pueblo comparte más de 160 kilómetros de frontera, por lo que el narcotráfico avanzó a pasos agigantados en la región. (Especial)







