Un calmante por ahí

El oficialismo se inquieta; Jerez, sobre la navaja.

21 Abril 2003
Por Alvaro José Aurane

El nerviosismo se apoderó del oficialismo. José Alperovich, candidato a gobernador del generoso PJ, ya no dice que le encantará competir con el ex fiscal anticorrupción. Su socio Fernando Juri, a 70 días del acto comicial, debió salir a señalar, incluso para convencerse, que el rival a vencer es FR.
Hasta el propio candidato a gobernador apuró sus tiempos y presentó el plan de gobierno, que iba a anunciar hace un mes. Un hecho de enorme valor político, pero de dudoso beneficio electoral. Y, de acuerdo con las encuestas, muy pocos tucumanos saben por quién votar. Para el grueso del electorado, el conflicto interno viene siendo votar contra alguien, votar con vergüenza ajena, votar con vergüenza propia o votar con la nariz tapada. Por cierto, como esfuerzo de un binomio, la plataforma electoral de Alperovich y de Juri resulta elogiable. Pero como producto de meses de trabajo de 250 profesionales (tal es el equipo que dijeron tener), es un resultado relativamente pobre.

Perturbados
No han sido pocos los hechos objetivos que perturbaron al mirandismo. Dos encuestas sacudieron la paz. Una fue la que para LA GACETA realizó la consultora "Sociología y Mercado", la cual reveló que, ante todo, los tucumanos demandan honestidad de sus próximos gobernantes. El hecho de que Alperovich y Juri sean dos ex funcionarios reiteradamente acusados por un Poder Judicial que, a nivel de las cámaras de apelación, le está dando la razón a Jerez, no juega en su favor.
El segundo sondeo fue realizado por una encuestadora porteña y, antes que a los medios fue a parar al Ejecutivo. Realizada en las 72 horas siguientes a que Jerez saliera a la palestra política, le dan una ventaja de 12 puntos sobre sus oponentes peronistas.
Pero los golpes no han llegado sólo desde la estadística. El mirandismo modificó la carta orgánica del PJ para permitir el ingreso de extrapartidarios.
La modificación tenía nombre y apellido. El propio Alperovich vaticinó que la semana pasada "importantes dirigentes del radicalismo" iban a cruzarse de vereda, como él supo hacerlo. Pero Roberto Palina, titular de FOTIA, no se fue del centenario partido. Desayunó con Jerez, para anunciarle que será candidato a legislador desde el oeste por Unión por Tucumán y para trazar un mapa de actos en el interior. El apoyo de la federación obrera a Kirchner no lleva la firma de Palina ni la del sindicato del ingenio Santa Bárbara, al que pertenece.

Partido de los trabajadores
El ex diputado radical Alfredo Neme Scheij, en tanto, armó el Partido de los Trabajadores y, sin definir públicamente a qué candidato apoyará, comunicó que adherirá en calidad de socio y no de invitado. El oficialismo está perdiendo las ropas de infalible.
No hay peor papelón que abrir las puertas de la casa para que el invitado no quiera pasar.
El "jerecismo" deberá tomar definiciones esta semana. La UCR reunirá a su convención este jueves para llevar al ex fiscal como candidato a gobernador. Por ideología, en unos casos, por espacios políticos, en otros, FR quedaría afuera. Todo un signo de cara a la renovación dirigencial. Pero Olijela Rivas, más por necesidad y urgencia que por convencimiento doctrinario, estará bajo el paraguas. Una señal que anula a la anterior. La nueva coalición camina por una delgada línea, que separa la inauguración de una nueva etapa política del retorno de los muertos vivos. Sobre el filo de la navaja no hay margen para resbalar.

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