Malas condiciones

Los controles de los taxis no deben ser un mero trámite burocrático.

21 Abril 2003
Sería deseable que el periódico control de taxis, que teóricamente realiza la Municipalidad de la capital, consistiera en algo más que en un trámite burocrático, para pasar a ser lo que reglamentariamente corresponde. Es decir, una cuidadosa verificación de que cada vehículo está realmente en condiciones de prestar el servicio, vedándosele que lo haga cuando se le comprueben deficiencias, hasta que su propietario corrija estas últimas. Que ese control es casi inexistente lo refleja la realidad que rodea a numerosos coches en la actualidad. Asientos desvencijados, ventanillas cuyo cristal no puede descorrerse, puertas de cierre inseguro, por ejemplo. Ello para no hablar de la nauseabunda falta de higiene que el usuario debe soportar con frecuencia.
Nos parece que todo esto merece, de parte de la autoridad municipal, una atención mucho más concentrada que la que se le dispensa hasta el momento. No es admisible que conduzcan pasajeros, en nuestra ciudad, vehículos que no presenten los recaudos mínimos de seguridad y de limpieza que quien utiliza el servicio tiene indudable derecho de exigir.

Tamaño texto
Comentarios