18 Abril 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La familia de María Marta García Belsunce dejó entrever su temor de que, desde la instrucción, se manipulen las pruebas en torno de las extracciones de sangre, ordenadas para el lunes sobre el detenido Carlos Carrascosa y su entorno.
La lista está integrada por el hermano de la víctima, Horacio García Belsunce (h); los medio hermanos John e Irene Hurtig y el marido de esta, Guillermo Bártoli; los vecinos Nora Taylor y Sergio y Viviana Binello; la masajista Beatriz Michelini y Nicolás Pachelo, también habitante del country, sobre quien se sembraron sospechas desde el entorno familiar de la víctima.
Los datos obtenidos serán cotejados con las huellas que se encontraron en la escena del crimen y que, según confía el fiscal, podrían revelar la identidad del asesino. Por eso, los defensores de Carrascosa y su familia evaluaban anoche reclamar a la Justicia que, antes de los exámenes, se les hiciera conocer a los convocados el patrón genético de las manchas encontradas en la casa del country Carmel para evitar "situaciones confusas".
Piden garantías
El abogado Marcelo Nardi descartó que, desde la investigación, se manipulen las pruebas en contra de la familia García Belsunce y del viudo. Sin embargo, aclaró que el planteo buscaría solamente "garantizar la legalidad" del procedimiento.En cambio, su colega, José Scelzi, exigió que se diga cuál es el patrón genético. "No vaya a ser que luego tengamos que enfrentar esas extrañas piruetas que le echan un manto de oscuridad a la Justicia. El caso está muy cerca de ser una construcción tramposa", advirtió Scelzi.
Por primera vez en la semana que lleva preso, Carrascosa se reencontró ayer durante 15 minutos con su hermana y sus cuñadas, quienes dijeron públicamente que no tienen "ninguna duda" sobre la inocencia del imputado. Y aprovecharon para acercarle cartas y palabras de afecto de sus allegados y vecinos. (DyN)
La lista está integrada por el hermano de la víctima, Horacio García Belsunce (h); los medio hermanos John e Irene Hurtig y el marido de esta, Guillermo Bártoli; los vecinos Nora Taylor y Sergio y Viviana Binello; la masajista Beatriz Michelini y Nicolás Pachelo, también habitante del country, sobre quien se sembraron sospechas desde el entorno familiar de la víctima.
Los datos obtenidos serán cotejados con las huellas que se encontraron en la escena del crimen y que, según confía el fiscal, podrían revelar la identidad del asesino. Por eso, los defensores de Carrascosa y su familia evaluaban anoche reclamar a la Justicia que, antes de los exámenes, se les hiciera conocer a los convocados el patrón genético de las manchas encontradas en la casa del country Carmel para evitar "situaciones confusas".
Piden garantías
El abogado Marcelo Nardi descartó que, desde la investigación, se manipulen las pruebas en contra de la familia García Belsunce y del viudo. Sin embargo, aclaró que el planteo buscaría solamente "garantizar la legalidad" del procedimiento.En cambio, su colega, José Scelzi, exigió que se diga cuál es el patrón genético. "No vaya a ser que luego tengamos que enfrentar esas extrañas piruetas que le echan un manto de oscuridad a la Justicia. El caso está muy cerca de ser una construcción tramposa", advirtió Scelzi.
Por primera vez en la semana que lleva preso, Carrascosa se reencontró ayer durante 15 minutos con su hermana y sus cuñadas, quienes dijeron públicamente que no tienen "ninguna duda" sobre la inocencia del imputado. Y aprovecharon para acercarle cartas y palabras de afecto de sus allegados y vecinos. (DyN)
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