Asaltan una casa en el centro y a plena luz del día

Golpean a una empleada. Los malvivientes se hicieron pasar por amigos del hijo adolescente de las víctimas. Las sospechas de la Policía.

SUSTO MATINAL. Los ladrones revolvieron todos los lugares donde pensaban que había valores.
SUSTO MATINAL. Los ladrones revolvieron todos los lugares donde pensaban que había valores.
16 Abril 2003
Las rejas, las alarmas y todas las medidas de seguridad que tenían en la casa no alcanzaron para detener a dos ladrones que, armados y a cara descubierta, entraron ayer a las 8 en la vivienda de un médico y se llevaron $ 20.000, una importante suma en dólares y una gran cantidad de joyas por un valor -muy alto- que aún no pudo ser calculado.
"Llegaron preguntando por mi hijo y por los repuestos de auto que él tiene para vender; decían que venían de parte de un amigo de él, y pasaron", contó la profesora Estela Ibarra de Salazar, quien vive en Moreno 62.
La mujer, que estaba por levantarse, fue interceptada en su habitación. "Me ataron y me hicieron bajar a la planta baja. Me encerraron en el baño con mi hijo Patricio Salazar Ibarra (19) y las dos empleadas, Alicia Saracho y Teresa Navarro", comentó.

Quedaron atados
Esta última fue la que abrió la puerta cuando los ladrones nombraron a Patricio. La otra empleada fue golpeada levemente, y no se registraron más actos de violencia. Todos quedaron atados, con telas o cables, hasta que los ruidos cesaron y, luego de soltarse de las ataduras, se animaron a salir del baño.
Durante más de media hora, los ladrones, que tenían pistolas de grueso calibre, revolvieron sólo los lugares donde había dinero o cosas de valor. "Fueron derecho a mi ropero, y a ningún otro lado", dijo Ibarra de Salazar. Los ladrones se llevaron, entre otras cosas, una pesada caja fuerte de 40 por 50 centímetros, donde estaba la mayor parte del dinero y de las joyas.
Salieron a la calle y caminaron hasta Crisóstomo Alvarez. No se sabe si continuaron a pie o los esperaba algún vehículo en esa zona.
La familia tiene un bravo perro doberman, que estaba atado en la cochera de la casa, pero ni siquiera ladró, al ver que entraban de buena manera, junto a la empleada. Sí les ladró una perra más pequeña, que recibió una fuerte patada.
"El que se quedó en el baño cuidándonos estaba muy nervioso. Nos apuntaba y gritaba ?te voy a meter un balazo?", contó Alicia Saracho. Las primeras investigaciones de la Policía, según trascendió, se orientaron hacia el entorno del amigo de Patricio y hacia las empleadas, ya que se sospecha que por la cantidad de datos que los ladrones tenían sobre la familia y la casa fue una "entregada". Al cierre de esta edición, efectivos de Robos y Hurtos de Investigaciones buscaba a dos sujetos apodados "Tuquito" y "Mac Pato".

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