Casi 30 asaltantes y otros 20 homicidas salieron con permiso de la cárcel en los últimos tres meses

Jueces de cuatro salas penales otorgaron los beneficios desde diciembre, según la información que difundió el Ministerio de Seguridad. Por ley, los camaristas pueden permitir el egreso de los reclusos por tiempos determinados, aunque no hayan cumplido la condena

04 Abril 2010
Lo admitió el mismo subdirector de Institutos Penales, Guillermo Snaider. Según él, los presos se drogan cuando salen a la calle, beneficiados con un permiso de la Justicia. Refutó así las opiniones de algunos jueces que habían afirmado que los reos consumen estupefacientes dentro del penal y que los propios guardiacárceles estaban vinculados con el narcotráfico interno. Pero para reforzar la hipótesis de Snaider, el ministerio de Seguridad Ciudadana dio a conocer una polémica estadística: en tres meses 60 presos fueron beneficiados con permisos y la gran mayoría de ellos, actualmente, sigue en la calle.

El informe, que lleva el título de "Listado de oficios de licencias otorgadas a internos" y que está realizado por personal del servicio penitenciario Tucumán, indica que de las seis sala penales del Centro Judicial Capital del Poder Judicial, solamente dos no permitieron salidas de reclusos: la I, compuesta por Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Julio Espíndola Aráoz, y la III, en la que únicamente se desempeña la vocal Ana Lía Castillo de Ayusa.

Los voceros del Ministerio que hicieron llegar el listado a LA GACETA, indicaron que, con la firma del vocal Alberto Piedrabuena, la sala II había otorgado un solo permiso. La sala IV, por intermedio de la vocal María del Pilar Prieto se concedieron salidas a siete presos. La sala V, con la firma del vocal Alfredo Barrionuevo, otorgó beneficios a 11 detenidos. Finalmente la sala VI, con el visto bueno del vocal Carlos Francisco Ruiz Vargas, permitió salidas en 41 oportunidades.

Lo que dice la ley

En rigor de verdad, la ley faculta a los jueces a otorgar permisos de salida. El artículo 16 de la ley 24.660 (Ejecución de la pena privativa de la libertad) estipula que las salidas transitorias podrán ser por el tiempo, por el motivo o por el nivel de confianza que el juez considere necesario. El artículo 17, en tanto, indica que para que el reo se haga merecedor de este beneficio debe haber cumplido la mitad de la condena o, en caso de haber sido sentenciado a prisión perpetua, ya haber purgado 15 años. Además no se debe tener causas abiertas ni condenas pendientes, conducta ejemplar y un concepto favorable de parte de las autoridades penitenciarias sobre su evolución y sobre el efecto beneficioso que las salidas puedan tener para el futuro persona, familiar o social del condenado.

Ruiz Vargas, quien más permisos de salida firmó, es quien desde hace meses encabeza un proyecto para evitar que se comercialicen estupefacientes dentro del penal. Por orden suya, 78 reclusos que están a disposición de su sala fueron sometidos a análisis de sangre y orina para determinar si consumían estupefacientes. Los resultados totales del estudio, encargados a los miembros del Cuerpo Médico Forense, aún no están listos, pero hasta el momento se supo que de 24 internos, 13 se habían drogado. Es decir, más de la mitad. El estudio, por ahora, arrojó cifras similares al que habían ordenado los jueces de la sala II, Piedrabuena y Emilio Herrera Molina, que demostraron que el 65% de los reclusos se drogaba. Estas estadísticas motivaron que los camaristas reclamaran medidas urgentes departe del Gobierno. Las únicos que respondieron fueron las autoridades del área de Salud, que pusieron a disposición técnicos para tratar a los reclusos dentro del penal, lo que fue aceptado desde el Servicio Penitenciario.

Suposiciones

Tanto Herrera Molina como Piedrabuena y Ruiz Vargas pusieron el acento en la presunta complicidad de los guardiacárceles en el tráfico de estupefacientes, lo que fue terminantemente negado por Snaider, el único funcionario del área que quiso hablar públicamente del tema en televisión (en reiteradas oportunidades se negó a darle una entrevista a LA GACETA) rechazó esta hipótesis. "Nunca hemos tenido un caso así", aseveró. Y agregó que en el servicio penitenciario se manejan con estándares estrictos. Ni el ministro de Seguridad, Mario López Herrera ni el secretario del área, Eduardo Di Lella, quisieron hacer declaraciones sobre el problema, a pesar de que la situación de los presos que consumen drogas dentro del penal se conoce ya desde hace dos años.

Peligrosos

Hace algunos meses, luego del asesinato de Silvia Castillo de Roselló, desde la Policía se aseguraba que uno de los homicidas estaba en libertad ya que había sido beneficiado con un permiso de salida. El mismo jefe de Policía, Hugo Sánchez, afirmó que eran muchísimos los delincuentes a los que sorprendían in-fraganti y que luego sabían que habían salido recientemente de la cárcel, sin haber terminado de purgar su condena. A esto respondió Roldán Vázquez advirtiendo que la ley así lo estipula y que no había nada que hacer al respecto. Las fuentes del Ministerio de Seguridad que entregaron el listado a LA GACETA remarcaron el tipo de delitos por el cual habían sido condenados los reclusos que recibieron permiso de salida desde diciembre hasta fines de febrero. En 20 casos están imputados de homicidio o de tentativa de homicidio. Otros 29 fueron condenados por robos agravados, y uno de ellos, incluso seguido de violación. Otros fueron sentenciados por defraudación y por abuso sexual. Los policías consultados afirmaron que la mayoría de ellos son considerados peligrosos.

El tiempo de salida que se le otorgó a cada uno de los beneficiados también se modifica según cada juez. En el caso de la camarista María del Pilar Prieto, por ejemplo, hay dos casos en los que pudieron salir únicamente durante una hora y media. En cambio Ruiz Vargas llegó a darle 182 días a un preso acusado de robo agravado y otros delitos. También es distinta la situación en cuanto a si los detenidos eran dejados en libertad con o sin custodia. En el ministerio de Seguridad Ciudadana recordaron el caso de Alberto Tolosa, el asesino del remisero Luis Cisterna, quien a pesar de haber sido acompañado por guardiacárceles cuando lo dejaron salir del penal escapó desde el fondo de una vivienda ubicada en Villa 9 de Julio.

De esos 60 presos que fueron liberados en tres meses, más de 40 continúan hoy gozando de ese beneficio.

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