Indignación por el arresto del presidente de un canal opositor en Venezuela

El directivo de Globovisión fue acusado de difundir información falsa y ofender a Chávez.

25 Marzo 2010
CARACAS.- La detención del presidente de la televisora privada Globovisión, Guillermo Zuloaga, acusado de difundir información falsa y ofender al mandatario venezolano Hugo Chávez, provocó una oleada de repudios. 

Zuloaga fue denunciado por la supuesta comisión de los delitos de divulgación de información falsa y de ofensa o vilipendio al presidente de la República, explicó la fiscal general Luisa Ortega.

"El ministerio Público estaba investigando este caso cuando tuvo conocimiento de que el empresario pretendía evadirse de la justicia y por eso procedió a emitir la orden de captura", agregó.

La decisión judicial se basa en unas declaraciones hechas por el presidente de Globovisión el fin de semana en Aruba (Antillas Holandesas), en las que acusó a Chávez de ser responsable de la muerte de venezolanos durante el golpe de Estado que lo sacó dos días del poder en 2002.

Zuloaga fue notificado de la orden de detención cuando se disponía a salir del país desde el aeropuerto de Punto Fijo, en un viaje familiar.

"Es un atropello más", dijo Zuloaga por teléfono a Globovisión. "No tengo intenciones de irme de Venezuela ni ahora ni más adelante", agregó.

Los delitos por los que se señala al empresario conllevan penas de entre tres meses y cinco años de cárcel.

"El gobierno está mandando un mensaje y es que no podemos opinar, que nos autocensuremos", declaró en un comunicado el partido opositor Un Nuevo Tiempo (UNT).

El editor del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, denunció que en el país "el delito de opinión se está convirtiendo en una manera de llevar a la gente que se opone al régimen a la cárcel".

Otero hacía referencia a que esta misma semana fue detenido el dirigente opositor Oswaldo Alvarez Paz, acusado de conspiración y difusión de información falsa por unas declaraciones realizadas en televisión.

El diputado oficialista Manuel Villalba, en cambio, se mostró complacido por la decisión de la justicia y explicó que "no se puede permitir que personas valiéndose de su condición económica (...) vilipendien, ofendan o instigan a delinquir y a crear zozobra".

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, manifestó su preocupación por las repercusiones políticas que pueda tener la detención Zuloaga.

La Sociedad Interamericana de Prensa calificó a la detención de Zuloaga como "una agresión contra la libertad de opinión y contra el derecho del pueblo venezolano a recibir información y a expresarse".

La SIP puntualizó que "la censura en Venezuela viene siendo denunciada por nuestra institución" y que el gobierno "quiere penalizar la mera opinión y callar a la prensa". (NA-DPA-AFP-NA)

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