25 Marzo 2010 Seguir en 
La vida en el country Marcos Paz parece continuar como si nada hubiera pasado. Para los vecinos, el asalto que sufrieron dos viviendas el 13 de marzo a la madrugada, fue un incidente aislado. "No robaron en el country, sino que lo hicieron en dos casas bien identificadas", dijo uno de los habitantes, que prefirió mantener en reserva su nombre.
La misma actitud tomaron casi todos los vecinos. Entre ellos comentan las nuevas medidas de seguridad que comunicó la administración, pero prefieren callar cuando personas ajenas al barrio privado preguntan sobre el robo.
Doce días atrás, cinco asaltantes ingresaron al country, ubicado en Yerba Buena, y entraron en la vivienda de Flavio Aparicio. En la casa se encontraban los hijos del hombre, junto a una empleada. Los delincuentes ataron las manos y los pies de la mujer con medias y unos precintos, revolvieron el dormitorio y, finalmente, se llevaron joyas y dinero en efectivo, que estaban en una caja fuerte.
Cuando escapaban del lugar, se dirigieron a la garita que está ubicada en la entrada, atacaron a los guardias de seguridad (incluso dispararon en la pierna a uno de ellos), y se llevaron la computadora donde estaban registradas las filmaciones y el dinero de la caja fuerte.
Horas más tarde, otra empleada doméstica se presentó a la Brigada Norte e informó que la casa donde trabaja había sido saqueada. Los dueños de la vivienda no se encontraban en la provincia, por lo que los investigadores no pueden determinar aún la hora en que los ladrones realizaron este robo.
Información
Jorge Rigourd, propietario de esta vivienda, contó luego que le sustrajeron unos $8.000 y otros bienes. "Al momento del robo estaba de viaje en Salta. Creo que tenían información sobre el movimiento del country", comentó Rigourd.
Entorno
La investigación está dirigida al entorno tanto del country, como de las víctimas de los robos, según informaron los investigadores. "Tenemos tres hipótesis firmes. No hay dudas que se trata de gente que conocía claramente el movimiento del lugar, y específicamente de esas casas", dijo una alta fuente. De esta manera, ya quedó totalmente descartado que los malvivientes hayan ingresado al voleo en esas dos viviendas.
La administración del barrio privado y la empresa de seguridad que cumple funciones en el mismo, no realizaron ninguna denuncia sobre el hecho. "Incluso, tuvo que pedirse a los afectados que realizarán las presentaciones para que la Policía pueda actuar", comentó una fuente policial.
Luego de este episodio, los encargados de seguridad de otros barrios cerrados se contactaron con la Policía para tratar de coordinar mejores medidas, con el fin de prevenir robos. Pero en el country Marcos Paz, prefieren el silencio. "No tenemos nada que decir. La investigación la lleva la Justicia, nosotros solamente hablaremos con nuestros vecinos", dijeron desde la administración.
El mismo día del robo, los vecinos recibieron una notificación donde se les indicaba que se implementarían nuevas medidas de seguridad. Según trascendió, se fortaleció el control de acceso al country. "Si alguien organiza una fiesta, hay que dejar la lista de invitados en la portería. De la misma manera, nadie puede ingresar sin ser anunciado", contó una vecina.
La misma actitud tomaron casi todos los vecinos. Entre ellos comentan las nuevas medidas de seguridad que comunicó la administración, pero prefieren callar cuando personas ajenas al barrio privado preguntan sobre el robo.
Doce días atrás, cinco asaltantes ingresaron al country, ubicado en Yerba Buena, y entraron en la vivienda de Flavio Aparicio. En la casa se encontraban los hijos del hombre, junto a una empleada. Los delincuentes ataron las manos y los pies de la mujer con medias y unos precintos, revolvieron el dormitorio y, finalmente, se llevaron joyas y dinero en efectivo, que estaban en una caja fuerte.
Cuando escapaban del lugar, se dirigieron a la garita que está ubicada en la entrada, atacaron a los guardias de seguridad (incluso dispararon en la pierna a uno de ellos), y se llevaron la computadora donde estaban registradas las filmaciones y el dinero de la caja fuerte.
Horas más tarde, otra empleada doméstica se presentó a la Brigada Norte e informó que la casa donde trabaja había sido saqueada. Los dueños de la vivienda no se encontraban en la provincia, por lo que los investigadores no pueden determinar aún la hora en que los ladrones realizaron este robo.
Información
Jorge Rigourd, propietario de esta vivienda, contó luego que le sustrajeron unos $8.000 y otros bienes. "Al momento del robo estaba de viaje en Salta. Creo que tenían información sobre el movimiento del country", comentó Rigourd.
Entorno
La investigación está dirigida al entorno tanto del country, como de las víctimas de los robos, según informaron los investigadores. "Tenemos tres hipótesis firmes. No hay dudas que se trata de gente que conocía claramente el movimiento del lugar, y específicamente de esas casas", dijo una alta fuente. De esta manera, ya quedó totalmente descartado que los malvivientes hayan ingresado al voleo en esas dos viviendas.
La administración del barrio privado y la empresa de seguridad que cumple funciones en el mismo, no realizaron ninguna denuncia sobre el hecho. "Incluso, tuvo que pedirse a los afectados que realizarán las presentaciones para que la Policía pueda actuar", comentó una fuente policial.
Luego de este episodio, los encargados de seguridad de otros barrios cerrados se contactaron con la Policía para tratar de coordinar mejores medidas, con el fin de prevenir robos. Pero en el country Marcos Paz, prefieren el silencio. "No tenemos nada que decir. La investigación la lleva la Justicia, nosotros solamente hablaremos con nuestros vecinos", dijeron desde la administración.
El mismo día del robo, los vecinos recibieron una notificación donde se les indicaba que se implementarían nuevas medidas de seguridad. Según trascendió, se fortaleció el control de acceso al country. "Si alguien organiza una fiesta, hay que dejar la lista de invitados en la portería. De la misma manera, nadie puede ingresar sin ser anunciado", contó una vecina.







