25 Marzo 2010 Seguir en 
TEL AVIV.- A poco de que se cumpla su primer año en el cargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tiene varios frentes abiertos, pues además del asunto de los pasaportes relacionados con el asesinato de un jefe de Hamas en Dubai está la disputa por los asentamientos, y se acaba de abrir un nuevo y peligrosamente incendiario debate: ¿la política israelí pone en peligro la vida de soldados estadounidenses?
La expulsión de un diplomático israelí de Reino Unido ocupó Israel más titulares que la reunión de Netanyahu con el presidente Barack Obama en Washington. Se trata de un jefe del Mossad, el servicio secreto israelí bajo sospecha por la muerte en Dubai, en enero, de Mahmud al Mabhuh, importante dirigente de Hamas. Doce de los que perpetraron el ataque viajaron con pasaportes británicos falsos.
Y de forma inesperada se ha registrado otro foco de conflicto, tras un cuestionamiento formulado por el general David Petraeus sobre si las vidas de los soldados estadounidenses no son más importantes que las relaciones de Washington con Israel. Rara vez se ha visto en Israel una reacción más grande a un artículo en el que el comandante del comando central de EEUU expone su preocupación por la intransigencia de Israel en el conflicto con los palestinos. Le preocupa que sus soldados puedan ser cada vez más blanco de los musulmanes furiosos en Irak o en Afganistán.
La expulsión de un diplomático israelí de Reino Unido ocupó Israel más titulares que la reunión de Netanyahu con el presidente Barack Obama en Washington. Se trata de un jefe del Mossad, el servicio secreto israelí bajo sospecha por la muerte en Dubai, en enero, de Mahmud al Mabhuh, importante dirigente de Hamas. Doce de los que perpetraron el ataque viajaron con pasaportes británicos falsos.
Y de forma inesperada se ha registrado otro foco de conflicto, tras un cuestionamiento formulado por el general David Petraeus sobre si las vidas de los soldados estadounidenses no son más importantes que las relaciones de Washington con Israel. Rara vez se ha visto en Israel una reacción más grande a un artículo en el que el comandante del comando central de EEUU expone su preocupación por la intransigencia de Israel en el conflicto con los palestinos. Le preocupa que sus soldados puedan ser cada vez más blanco de los musulmanes furiosos en Irak o en Afganistán.
NOTICIAS RELACIONADAS







