24 Marzo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Lucas Rebolini Manso, hijo de los actores Antonio Grimau y Leonor Manso, recibió el último adiós esta mañana en una ceremonia íntima, a la que sólo asistieron familiares y allegados. El joven había fallecido el 10 de febrero, aunque su cuerpo fue encontrado en la Morgue Judicial un mes después.
Los restos del guitarrista, de 36 años, fueron retirados anoche de la cámara de frío y serán inhumados durante el transcurso de la jornada en el cementerio de la Chacarita. Fuentes allegadas a la investigación explicaron que su familia decidió no organizar un velatorio abierto, sino sólo participar a los conocidos más cercanos.
El cadáver de Rebolini Manso fue identificado la semana pasada, pese a que los padres habían hecho la denuncia de su desaparición el 3 de marzo; para entonces, el muchacho llevaba muerto 32 días. De acuerdo con el expediente, fue internado el 6 de febrero en el Hospital Fernández, con un intoxicación por cocaína. Murió cuatro días después, por una neumopatía, y el 12 de febrero entró a la morgue, siempre como NN.
Las averiguaciones de los actores acerca del paradero de su hijo comenzaron entre el 22 y el 24 de febrero, cuando ambos se presentaron en el edificio en el que vivía y preguntaron por él al encargado del consorcio. "Manso estaba muy asustada", manifestó el empleado.
Al hacer pública la desaparición, Grimau había dicho que tanto él como la actriz mantenían contacto con Lucas cada dos o tres días. "Es un hombre de 36 años", subrayó, como explicando porqué no habían seguido sus acciones con más detenimiento.
Llevándose de las informaciones que habían recogido, Manso y Grimau pensaban que la última vez que se había visto con vida a su hijo era el 22 de febrero. Por eso, los investigadores comenzaron a buscar en las morgues desde esa fecha. (Especial)







