24 Marzo 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió la ampliación de asentamientos en Jerusalén, al en Washington, ante el Comité Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC), un influyente lobby pro israelí, que los judíos construyeron la ciudad hace 3.000 años y que lo seguirán haciendo. "Jerusalén no es un asentamiento, es nuestra capital indivisible", enfatizó ante miles de representantes de la AIPAC.
Los distritos judíos en Jerusalén son partes entrelazadas de la ciudad, que en el caso de una solución pacífica, permanecerán en poder de Israel. Construir en ellos no es por lo tanto un comienzo para una solución de dos Estados. Netanyahu es consciente de que allí también viven palestinos. "No queremos gobernarlos. Queremos que vivan allí como nuestros vecinos con dignidad y en paz", dijo en medio de una ovación. Asimismo, subrayó la significación de nuevas negociaciones por la paz y admitió que la paz no es algo que provenga del exterior, sino que se logra sólo con negociaciones directas en las que se construye la confianza.
Al mismo tiempo subrayó los estrechos lazos que unen a su país con Estados Unidos. "Mientras el mundo está frente a monumentales desafíos, sé que Estados Unidos e Israel los enfrentan en forma conjunta", indicó.
Antes de su exposición ante la AIPAC, Netanyahu se entrevistó con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien aseguró durante un discurso en Washington, también ante la AIPAC, que la construcción de Israel en territorios reclamados por los palestinos, como Cisjordania y Jerusalén oriental, mina la confianza necesaria para alcanzar negociaciones exitosas. A pesar de este desencuentro, Clinton remarcó que su país sigue comprometido con la seguridad de Israel e inquebrantable en su defensa.
Anoche, Netanyahu se reunió a puertas cerradas con el presidente Barack Obama, en medio de las discrepancias entre Washington y Tel Aviv por la decisión del Ejecutivo israelí de edificar 1.600 nuevas viviendas en Jerusalén Este, que fue anunciada durante la última visita del vicepresidente estadounidense, Joe Biden.
Negociaciones en el limbo
Antes del encuentro, Netanyahu dijo que temía que las conversaciones de paz se retrasaran otro año, a menos que los palestinos abandonaran su demanda de un completo congelamiento a la construcción de asentamientos. "No debemos quedar atrapados por una demanda ilógica y poco razonable", dijo Netanyahu durante una reunión con la titular de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, y otros líderes del Congreso. Dirigentes palestinos denunciaron que la intención de Netanyahu es mantener en el limbo las negociaciones. (Télam)
Los distritos judíos en Jerusalén son partes entrelazadas de la ciudad, que en el caso de una solución pacífica, permanecerán en poder de Israel. Construir en ellos no es por lo tanto un comienzo para una solución de dos Estados. Netanyahu es consciente de que allí también viven palestinos. "No queremos gobernarlos. Queremos que vivan allí como nuestros vecinos con dignidad y en paz", dijo en medio de una ovación. Asimismo, subrayó la significación de nuevas negociaciones por la paz y admitió que la paz no es algo que provenga del exterior, sino que se logra sólo con negociaciones directas en las que se construye la confianza.
Al mismo tiempo subrayó los estrechos lazos que unen a su país con Estados Unidos. "Mientras el mundo está frente a monumentales desafíos, sé que Estados Unidos e Israel los enfrentan en forma conjunta", indicó.
Antes de su exposición ante la AIPAC, Netanyahu se entrevistó con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien aseguró durante un discurso en Washington, también ante la AIPAC, que la construcción de Israel en territorios reclamados por los palestinos, como Cisjordania y Jerusalén oriental, mina la confianza necesaria para alcanzar negociaciones exitosas. A pesar de este desencuentro, Clinton remarcó que su país sigue comprometido con la seguridad de Israel e inquebrantable en su defensa.
Anoche, Netanyahu se reunió a puertas cerradas con el presidente Barack Obama, en medio de las discrepancias entre Washington y Tel Aviv por la decisión del Ejecutivo israelí de edificar 1.600 nuevas viviendas en Jerusalén Este, que fue anunciada durante la última visita del vicepresidente estadounidense, Joe Biden.
Negociaciones en el limbo
Antes del encuentro, Netanyahu dijo que temía que las conversaciones de paz se retrasaran otro año, a menos que los palestinos abandonaran su demanda de un completo congelamiento a la construcción de asentamientos. "No debemos quedar atrapados por una demanda ilógica y poco razonable", dijo Netanyahu durante una reunión con la titular de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, y otros líderes del Congreso. Dirigentes palestinos denunciaron que la intención de Netanyahu es mantener en el limbo las negociaciones. (Télam)







