23 Marzo 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente Barack Obama promulgará hoy la histórica reforma del sistema de salud aprobada el domingo por el Congreso, y el jueves viajará al interior del país para promover ante muchos escépticos las bondades de la ley que, por primera vez en la historia de Estados Unidos, garantiza una cobertura médica casi universal.
Tras ganar la primera -y virtualmente decisiva- gran batalla en la Cámara de Representantes (219 votos contra 212), Obama espera coronar su logro esta semana con la aprobación en el Senado de una ley complementaria, aunque en medio de amenazas de acciones judiciales y maniobras parlamentarias para frenar la aplicación de la norma. La nueva ley, que se implementará en 10 años, extiende la cobertura a 30 millones de personas que no tienen ninguna prestación y prohibe a las prepagas prácticas como cobrarle más a las mujeres o denegar cobertura por enfermedades preexistentes.
Pase al Senado
El proyecto, que costará U$S 940.000 millones, pero que reducirá el déficit en casi U$S 1,2 billones en 20 años, ya había recibido media sanción del Senado a fines de 2009. Junto a la ley general, la Cámara Baja aprobó una serie de modificaciones al proyecto, que ahora pasó al Senado y cuyo tratamiento podría comenzar hoy mismo. Si bien los demócratas del Senado quedaron un escaño por debajo de la mayoría absoluta tras una votación especial el año pasado, la ley con las modificaciones se votará mediante un procedimiento poco usual llamado de "reconciliación", que le permitirá a los demócratas aprobarla por mayoría simple. Para lograr su aprobación definitiva, ambas leyes complementarias deben incluir el mismo contenido. Un pequeño cambio introducido por el Senado la regresaría nuevamente a la Cámara baja para su retratamiento. Los republicanos, que se opusieron en bloque a la ley por considerarla un avance desmedido del Estado sobre un sistema históricamente en manos privadas, advirtieron que utilizarán todos los medios legales posibles para introducir modificaciones, lo que podría significar un largo y agotador proceso de reconciliación. "Iremos oración por oración a través de tantas páginas como haya y vamos a hacer cumplir las reglas del Senado, lo cual es nuestra responsabilidad", señaló Lamar Alexander, el tercer senador de mayor rango dentro del bloque republicano. Asimismo, diez Estados presentarán recursos de inconstitucionalidad contra la ley.
La mira en noviembre
Privados los republicanos de chances matemáticas de rechazar la ley en el Senado, los esfuerzos de Obama se centrarán ahora en dos cuestiones capitales. Por un lado, "vender" la reforma a un público que todavía la resiste, y por otro, hacer campaña a favor de legisladores demócratas que le dieron el sí a la ley y que temen un voto castigo en las legislativas de noviembre, en las que el oficialismo se juega el control del Congreso. (Reuters)
Aristas de un complicado sistema sanitario
Medicaid, el programa de gobierno para los pobres, se ampliará a los que ganen menos de U$S 16.500, y a las familias de cuatro miembros que ganen menos de U$S 39.000 al año. Se estima que 16 millones de personas quedarán incorporadas en este programas.
La reforma obliga a trabajadores sin cobertura por parte de la empresa, y a empresas con más de 50 empleados, a que contraten seguros de salud privados. Se creará un fondo de subvenciones de U$S 600.000 millones. Unas 24 millones de personas sin cobertura serán elegibles para exenciones impositivas para comprar un seguro.
Medicare, el programa de gobierno que beneficia a los mayores de 65 años, será ampliado hasta 2020, gradualmente, para cubrir proporcionalmente la parte de los gastos de farmacia que no cubre el programa.
Existe un seguro financiado por el empleador, pagado a través de deducción de salarios
Y un programa estatal que ofrece cobertura a niños cuyos padres no forman parte de Medicaid
De los 308 millones de estadounidenses, 46 millones carecen de cobertura; 42 millones están en Medicare; 37 millones en Medicaid y 15 millones tienen seguro privado.
Tras ganar la primera -y virtualmente decisiva- gran batalla en la Cámara de Representantes (219 votos contra 212), Obama espera coronar su logro esta semana con la aprobación en el Senado de una ley complementaria, aunque en medio de amenazas de acciones judiciales y maniobras parlamentarias para frenar la aplicación de la norma. La nueva ley, que se implementará en 10 años, extiende la cobertura a 30 millones de personas que no tienen ninguna prestación y prohibe a las prepagas prácticas como cobrarle más a las mujeres o denegar cobertura por enfermedades preexistentes.
Pase al Senado
El proyecto, que costará U$S 940.000 millones, pero que reducirá el déficit en casi U$S 1,2 billones en 20 años, ya había recibido media sanción del Senado a fines de 2009. Junto a la ley general, la Cámara Baja aprobó una serie de modificaciones al proyecto, que ahora pasó al Senado y cuyo tratamiento podría comenzar hoy mismo. Si bien los demócratas del Senado quedaron un escaño por debajo de la mayoría absoluta tras una votación especial el año pasado, la ley con las modificaciones se votará mediante un procedimiento poco usual llamado de "reconciliación", que le permitirá a los demócratas aprobarla por mayoría simple. Para lograr su aprobación definitiva, ambas leyes complementarias deben incluir el mismo contenido. Un pequeño cambio introducido por el Senado la regresaría nuevamente a la Cámara baja para su retratamiento. Los republicanos, que se opusieron en bloque a la ley por considerarla un avance desmedido del Estado sobre un sistema históricamente en manos privadas, advirtieron que utilizarán todos los medios legales posibles para introducir modificaciones, lo que podría significar un largo y agotador proceso de reconciliación. "Iremos oración por oración a través de tantas páginas como haya y vamos a hacer cumplir las reglas del Senado, lo cual es nuestra responsabilidad", señaló Lamar Alexander, el tercer senador de mayor rango dentro del bloque republicano. Asimismo, diez Estados presentarán recursos de inconstitucionalidad contra la ley.
La mira en noviembre
Privados los republicanos de chances matemáticas de rechazar la ley en el Senado, los esfuerzos de Obama se centrarán ahora en dos cuestiones capitales. Por un lado, "vender" la reforma a un público que todavía la resiste, y por otro, hacer campaña a favor de legisladores demócratas que le dieron el sí a la ley y que temen un voto castigo en las legislativas de noviembre, en las que el oficialismo se juega el control del Congreso. (Reuters)
Aristas de un complicado sistema sanitario
Medicaid, el programa de gobierno para los pobres, se ampliará a los que ganen menos de U$S 16.500, y a las familias de cuatro miembros que ganen menos de U$S 39.000 al año. Se estima que 16 millones de personas quedarán incorporadas en este programas.
La reforma obliga a trabajadores sin cobertura por parte de la empresa, y a empresas con más de 50 empleados, a que contraten seguros de salud privados. Se creará un fondo de subvenciones de U$S 600.000 millones. Unas 24 millones de personas sin cobertura serán elegibles para exenciones impositivas para comprar un seguro.
Medicare, el programa de gobierno que beneficia a los mayores de 65 años, será ampliado hasta 2020, gradualmente, para cubrir proporcionalmente la parte de los gastos de farmacia que no cubre el programa.
Existe un seguro financiado por el empleador, pagado a través de deducción de salarios
Y un programa estatal que ofrece cobertura a niños cuyos padres no forman parte de Medicaid
De los 308 millones de estadounidenses, 46 millones carecen de cobertura; 42 millones están en Medicare; 37 millones en Medicaid y 15 millones tienen seguro privado.







