22 Marzo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La ira se apoderó de los habitantes de Baradero quiénes, enardecidos, incendiaron edificios públicos y las casas de los supuestos responsables de la muerte de dos adolescentes, luego de un confuso episodio en un control policial
A las 6, Miguel Portugal y Giuliana Giménez, de 16 años, volvían de una fiesta de cumpleaños. Circulaban en moto sin llevar el casco protector, según relataron fuentes policiales. Un agente de tránsito habría tratado de detenerlos para multarlos, pero los jóvenes escaparon. Vecinos de la ciudad bonaerense que presenciaron el hecho, contaron que el inspector se subió a una camioneta y, al llegar a la esquina de las calles Gallo y Belgrano, impactó contra la moto. Los adolescentes salieron despedidos con violencia. La adolescente, dijeron los voceros policiales, murió en el lugar, en tanto que el chico fue llevado con vida al Hospital Piñero de esa ciudad, pero falleció a los pocos minutos
Los dos agentes de tránsito declararon ante el fiscal de la causa, Marcelo Manso, y quedaron en libertad. Según trascendió, afirmaron que se habría tratado de un accidente y no de una persecución.
Las primeras versiones señalaron que los dos inspectores se fueron del lugar en la camioneta, dieron una vuelta a la manzana, y se hicieron presentes como si no supieran qué pasó. Enterados de lo sucedido, unos 2.000 vecinos se movilizaron hasta la sede de la Municipalidad y prendieron fuego al vehículo utilizado por los inspectores. Luego, atacaron el edificio, que quedó destrozado en su interior. Más tarde, los manifestantes se trasladaron hasta la casa del padre de uno de los inspectores y e incendiaron la vivienda. Los incidentes prosiguieron en un edificio, desde donde transmite una FM local, que fue destruida. Los desbordes se prolongaron durante varias horas.
La fuerza policial de la comuna se vio desbordada por la magnitud que tuvo el descontrol popular. Recién por la tarde se pudo controlar la situación, con el arribo de refuerzos de efectivos de Infantería y Gendarmería provenientes de distritos aledaños. Por los ataques, hubo principios de incendio y daños en el Concejo Deliberante, el Registro Civil y el Juzgado de Faltas.
"La muerte de los chicos conmocionó a toda la ciudad", dijo Hugo Portugal, padre de una de las víctimas. Los adolescentes eran velados en la Escuela Técnica e Industrial de Baradero, donde estudiaban. (Especial)
A las 6, Miguel Portugal y Giuliana Giménez, de 16 años, volvían de una fiesta de cumpleaños. Circulaban en moto sin llevar el casco protector, según relataron fuentes policiales. Un agente de tránsito habría tratado de detenerlos para multarlos, pero los jóvenes escaparon. Vecinos de la ciudad bonaerense que presenciaron el hecho, contaron que el inspector se subió a una camioneta y, al llegar a la esquina de las calles Gallo y Belgrano, impactó contra la moto. Los adolescentes salieron despedidos con violencia. La adolescente, dijeron los voceros policiales, murió en el lugar, en tanto que el chico fue llevado con vida al Hospital Piñero de esa ciudad, pero falleció a los pocos minutos
Los dos agentes de tránsito declararon ante el fiscal de la causa, Marcelo Manso, y quedaron en libertad. Según trascendió, afirmaron que se habría tratado de un accidente y no de una persecución.
Las primeras versiones señalaron que los dos inspectores se fueron del lugar en la camioneta, dieron una vuelta a la manzana, y se hicieron presentes como si no supieran qué pasó. Enterados de lo sucedido, unos 2.000 vecinos se movilizaron hasta la sede de la Municipalidad y prendieron fuego al vehículo utilizado por los inspectores. Luego, atacaron el edificio, que quedó destrozado en su interior. Más tarde, los manifestantes se trasladaron hasta la casa del padre de uno de los inspectores y e incendiaron la vivienda. Los incidentes prosiguieron en un edificio, desde donde transmite una FM local, que fue destruida. Los desbordes se prolongaron durante varias horas.
La fuerza policial de la comuna se vio desbordada por la magnitud que tuvo el descontrol popular. Recién por la tarde se pudo controlar la situación, con el arribo de refuerzos de efectivos de Infantería y Gendarmería provenientes de distritos aledaños. Por los ataques, hubo principios de incendio y daños en el Concejo Deliberante, el Registro Civil y el Juzgado de Faltas.
"La muerte de los chicos conmocionó a toda la ciudad", dijo Hugo Portugal, padre de una de las víctimas. Los adolescentes eran velados en la Escuela Técnica e Industrial de Baradero, donde estudiaban. (Especial)
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