21 Marzo 2010 Seguir en 
La noche de viernes era lluviosa y el ómnibus estaba repleto de pasajeros que volvían a su casa. A las 23.30, el chofer, Ramón Angel Véliz,levantó la mirada para recibir el dinero de un joven que había subido en Juan B. Justo al 2.500. Cuando vio el revólver, se dio cuenta que no era un viaje más. El delincuente le apuntó a la cabeza, le pidió el dinero y, ante la resistencia del conductor, gatilló dos veces. El tiro no salió, pero el ladrón escapó llevándose la recaudación. Finalmente, fue arrestado por personal de Patrulla Urbana. Véliz, por su parte, jamás olvidará ese viaje. "Tengo cinco hijos; en lo primero que pensé fue en ellos. Realmente fue algo de terror", dijo consternado el colectivero.
La Policía está habituada a intervenir en hechos en los que el delincuente utiliza un arma. Según fuentes de la fiscalía I de Instrucción, el 60% de ladrones detenidos durante el turno actual utilizó una pistola, un cuchillo u otro elemento para amenazar a la víctima antes de perpetrar el atraco.
"Es común secuestrar ’tumberas’, que son de fácil acceso para los delincuentes, ya que son de fabricación casera y de bajo costo", dijo Cándido Galván, jefe del área investigativa de la seccional 4a.
La mayoría de las armas de fuego secuestradas son de bajo calibre, según fuentes policiales. "En muy pocas oportunidades se utilizan las denominadas armas de guerra. Hace poco secuestramos una pistola 9 milímetros que pertenecía a una oficiala que había sido asaltada; pero generalmente son revólveres de bajo calibre", contaron investigadores de la fuerza.
El comisario Luis Mansilla, jefe de Patrulla Motorizada, afirmó que, si bien los robos agravados son una constante, no hubo un aumento ni se trata de una cifra alarmante. "En muchos casos, son armas que no están en condiciones de ser utilizadas", dijo el comisario. Otras fuentes indicaron que, en muchos casos, las armas secuestradas son casi "reliquias que no funcionan". "Tuvimos casos en los que habían actuado con armas de juguete, que tienen un tamaño y un peso similar a una pistola verdadera", contó Mansilla.
Tanto fuentes policiales como judiciales coincidieron en que la mayoría de los delincuentes que actúan armados tienen antecedentes policiales. "Los que son detenidos en las calles por portación de arma o luego de haberle arrebatado a una persona tienen, en promedio, de 16 a 25 años", afirmaron.
Por su parte, el delegado del Registro Nacional de Armas (Renar) Luis Sal Area, consideró que en Tucumán no existe un mercado negro de venta de armamento. "No se observan armas de ultima generación o que no sean del sistema registral argentino. Es decir que no hay un contrabando de armamento traído del exterior", manifestó.
Según Sal Area, las armas que utilizan los delincuentes para sus atracos estuvieron en el mercado legal, pero luego fueron robadas. "Entonces, hablamos de un mercado negro que no es tal. Hay una situación ilegal, pero no hay contrabando", reafirmó.
Por su parte, desde las unidades regionales del interior de la provincia destacaron que los delitos perpetrados con armas se observan en las grandes ciudades. Principalmente, destacaron la Capital, Banda del Río Salí, Alderetes, Concepción, Tafí Viejo y Las Talitas.
La Policía está habituada a intervenir en hechos en los que el delincuente utiliza un arma. Según fuentes de la fiscalía I de Instrucción, el 60% de ladrones detenidos durante el turno actual utilizó una pistola, un cuchillo u otro elemento para amenazar a la víctima antes de perpetrar el atraco.
"Es común secuestrar ’tumberas’, que son de fácil acceso para los delincuentes, ya que son de fabricación casera y de bajo costo", dijo Cándido Galván, jefe del área investigativa de la seccional 4a.
La mayoría de las armas de fuego secuestradas son de bajo calibre, según fuentes policiales. "En muy pocas oportunidades se utilizan las denominadas armas de guerra. Hace poco secuestramos una pistola 9 milímetros que pertenecía a una oficiala que había sido asaltada; pero generalmente son revólveres de bajo calibre", contaron investigadores de la fuerza.
El comisario Luis Mansilla, jefe de Patrulla Motorizada, afirmó que, si bien los robos agravados son una constante, no hubo un aumento ni se trata de una cifra alarmante. "En muchos casos, son armas que no están en condiciones de ser utilizadas", dijo el comisario. Otras fuentes indicaron que, en muchos casos, las armas secuestradas son casi "reliquias que no funcionan". "Tuvimos casos en los que habían actuado con armas de juguete, que tienen un tamaño y un peso similar a una pistola verdadera", contó Mansilla.
Tanto fuentes policiales como judiciales coincidieron en que la mayoría de los delincuentes que actúan armados tienen antecedentes policiales. "Los que son detenidos en las calles por portación de arma o luego de haberle arrebatado a una persona tienen, en promedio, de 16 a 25 años", afirmaron.
Por su parte, el delegado del Registro Nacional de Armas (Renar) Luis Sal Area, consideró que en Tucumán no existe un mercado negro de venta de armamento. "No se observan armas de ultima generación o que no sean del sistema registral argentino. Es decir que no hay un contrabando de armamento traído del exterior", manifestó.
Según Sal Area, las armas que utilizan los delincuentes para sus atracos estuvieron en el mercado legal, pero luego fueron robadas. "Entonces, hablamos de un mercado negro que no es tal. Hay una situación ilegal, pero no hay contrabando", reafirmó.
Por su parte, desde las unidades regionales del interior de la provincia destacaron que los delitos perpetrados con armas se observan en las grandes ciudades. Principalmente, destacaron la Capital, Banda del Río Salí, Alderetes, Concepción, Tafí Viejo y Las Talitas.







