HASTA SIEMPRE. El fax es uno de los tantos artefactos tecnológicos que está por desaparecer en el mercado y que no se recomienda comprar. LA GACETA / FRANCO VERA
16 Marzo 2010 Seguir en 

Comprar o no comprar, esa es la cuestión. Los avances tecnológicos se han acelerado a tal punto que no media mucho tiempo entre la aparición de un producto y el momento en que queda obsoleto.
LA GACETA consultó con especialistas y usuarios a fin de determinar qué artículos no conviene comprar este año, aunque se ofrezcan a precios irrisorios. Las excepciones, lógicamente, siempre existen para los nostálgicos, coleccionistas o para usos muy particulares.
A la hora de renovar los equipos de audio, las computadoras y otros artefactos, la gente que trabaja específicamente en áreas de informática es más audaz y se atreve a innovar.
En cambio, quienes usan la tecnología como auxiliar de sus actividades cotidianas son más reacios a adquirir cosas nuevas. Este grupo dice que invierte en aparatos más sofisticados cuando estos les permiten ahorrar, en sus tareas habituales, espacio, tiempo y dinero.
Entre las cenicientas tecnológicas se encuentran las palms, las agendas electrónicas, los discos compactos, los reproductores de MP3 y MP4 y los programas de computación pagos (software).
También los reproductores de DVD están en la mira: muchos usuarios se resisten a comprarlos, ya sea porque con el que tienen es suficiente o porque, directamente, prefieren adquirir películas a través de internet, en sitios web especializados, donde se ofrece una gran variedad a buen precio.
Cuestión de comodidad
El comerciante Max de Cristofaro considera que, a pesar de que muchos han comenzado a ver TV por internet, todavía pasará mucho tiempo antes de que la televisión por cable sea reemplazada. "Hace falta más capacidad en la banda ancha de internet para ello", comenta.
El comerciante agrega que sí se cansó de gastar en celulares sofisticados, porque quedan obsoletos en poco tiempo. "Estoy esperando para comprar un buen teléfono revolucionario y no pagar sólo diseño", anuncia.
Ricardo Porcel, productor agropecuario, no sólo opina de la misma manera, sino que asegura que ya no adquiere más CD. "Ni hablar de comprar hoy un reproductor de MP3 o MP4. No tiene sentido, porque la tarjeta SD de los celulares, que sirve para ampliar su capacidad de almacenamiento, es una maravilla. De ese modo, uno puede cargar un montón de música en el mismo aparato que usa para hablar por teléfono", puntualiza.
Tecnología ecológica
Mientras que en otros países la gente invierte en tecnología ecológica, para proteger el medio ambiente, con objetos reciclables y reutilizables, en la Argentina el fenómeno no se ve a gran escala.
"La tecnología ecológica es muy cara en la Argentina y no está subvencionada. De todos modos creo que llegará, como todo. Hace unos veinte años muy poca gente manejaba tecnología. Ahora casi todos usamos o hemos usado celular alguna vez, incluso gente de bajos recursos económicos. Esto se debe a que se abarataron los costos, pero también porque las ofertas son innumerables. Lo mismo pasará con la ecología", comenta Javier Graña, desarrollador de software, a LA GACETA.
Graña recuerda que los negocios de electrónica reservaban, hace unos pocos años, un pequeño rincón para la informática. "Hoy ocupan un cuarto del salón de ventas y te hacen creer, por la publicidad, que todo es indispensable para vivir. Esto no es cierto. Este año y el que viene, en particular, habrá que abrir aún más los ojos, y preguntarse, frente a cada elección ¿En qué me beneficia este aparato respecto de mis requerimientos diarios? Luego, la compra, es decisión de cada uno", finaliza.
LA GACETA consultó con especialistas y usuarios a fin de determinar qué artículos no conviene comprar este año, aunque se ofrezcan a precios irrisorios. Las excepciones, lógicamente, siempre existen para los nostálgicos, coleccionistas o para usos muy particulares.
A la hora de renovar los equipos de audio, las computadoras y otros artefactos, la gente que trabaja específicamente en áreas de informática es más audaz y se atreve a innovar.
En cambio, quienes usan la tecnología como auxiliar de sus actividades cotidianas son más reacios a adquirir cosas nuevas. Este grupo dice que invierte en aparatos más sofisticados cuando estos les permiten ahorrar, en sus tareas habituales, espacio, tiempo y dinero.
Entre las cenicientas tecnológicas se encuentran las palms, las agendas electrónicas, los discos compactos, los reproductores de MP3 y MP4 y los programas de computación pagos (software).
También los reproductores de DVD están en la mira: muchos usuarios se resisten a comprarlos, ya sea porque con el que tienen es suficiente o porque, directamente, prefieren adquirir películas a través de internet, en sitios web especializados, donde se ofrece una gran variedad a buen precio.
Cuestión de comodidad
El comerciante Max de Cristofaro considera que, a pesar de que muchos han comenzado a ver TV por internet, todavía pasará mucho tiempo antes de que la televisión por cable sea reemplazada. "Hace falta más capacidad en la banda ancha de internet para ello", comenta.
El comerciante agrega que sí se cansó de gastar en celulares sofisticados, porque quedan obsoletos en poco tiempo. "Estoy esperando para comprar un buen teléfono revolucionario y no pagar sólo diseño", anuncia.
Ricardo Porcel, productor agropecuario, no sólo opina de la misma manera, sino que asegura que ya no adquiere más CD. "Ni hablar de comprar hoy un reproductor de MP3 o MP4. No tiene sentido, porque la tarjeta SD de los celulares, que sirve para ampliar su capacidad de almacenamiento, es una maravilla. De ese modo, uno puede cargar un montón de música en el mismo aparato que usa para hablar por teléfono", puntualiza.
Tecnología ecológica
Mientras que en otros países la gente invierte en tecnología ecológica, para proteger el medio ambiente, con objetos reciclables y reutilizables, en la Argentina el fenómeno no se ve a gran escala.
"La tecnología ecológica es muy cara en la Argentina y no está subvencionada. De todos modos creo que llegará, como todo. Hace unos veinte años muy poca gente manejaba tecnología. Ahora casi todos usamos o hemos usado celular alguna vez, incluso gente de bajos recursos económicos. Esto se debe a que se abarataron los costos, pero también porque las ofertas son innumerables. Lo mismo pasará con la ecología", comenta Javier Graña, desarrollador de software, a LA GACETA.
Graña recuerda que los negocios de electrónica reservaban, hace unos pocos años, un pequeño rincón para la informática. "Hoy ocupan un cuarto del salón de ventas y te hacen creer, por la publicidad, que todo es indispensable para vivir. Esto no es cierto. Este año y el que viene, en particular, habrá que abrir aún más los ojos, y preguntarse, frente a cada elección ¿En qué me beneficia este aparato respecto de mis requerimientos diarios? Luego, la compra, es decisión de cada uno", finaliza.
NOTICIAS RELACIONADAS







