15 Marzo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente provisional del Senado, José Pampuro, reclamó diálogo y tolerancia al Gobierno y a la oposición para lograr acuerdos y ratificó su pertenencia al kirchnerismo al señalar que planea "trabajar desde adentro, aunque sea en disidencia".
Pampuro sostuvo que el futuro necesita de un "diálogo fluido con toda la oposición" y pidió también a la presidenta, Cristina Fernández, y la dirigencia política "una cuota mayor de tolerancia".
"Este es mi estilo. Mis broncas y mis ideas están puestas en el proceso de transformación que comenzó Néstor Kirchner en 2003. No se las voy a regalar a nadie", acotó al diario "La Nación". También defendió su decisión de iniciar un diálogo con el vicepresidente, Julio Cobos, y el senador radical Gerardo Morales para descomprimir los conflictos por paridad de fuerzas en el Senado al señalar que con esos dirigentes "coincidimos en que éste va a ser un año complicado".
"Me pareció que era una primera forma de abrir una puerta para que pudieran sentarse a dialogar Morales, Miguel Pichetto y Adolfo Rodríguez Saá. Luego hice las consultas al ministro Florencio Randazzo, que se comunicó con la Presidenta y me dijo que lo veía bien.
Cuestionó las reacciones de la oposición respecto de las iniciativas del gobierno al señalar que "han transmitido su malestar y lo entiendo. Pero tampoco el método que usaron en el tratamiento de los pliegos de Mercedes Marcó del Pont es el correspondiente. El diente por diente, ojo por ojo no lleva a nada". "Tanto el Ejecutivo como la oposición, por más que no les guste, deben charlar y llegar a acuerdos", acotó. Dijo que cree en el proyecto de Kirchner y que va a trabajar desde adentro, "aunque sea en disidencia". (DyN)
Pampuro sostuvo que el futuro necesita de un "diálogo fluido con toda la oposición" y pidió también a la presidenta, Cristina Fernández, y la dirigencia política "una cuota mayor de tolerancia".
"Este es mi estilo. Mis broncas y mis ideas están puestas en el proceso de transformación que comenzó Néstor Kirchner en 2003. No se las voy a regalar a nadie", acotó al diario "La Nación". También defendió su decisión de iniciar un diálogo con el vicepresidente, Julio Cobos, y el senador radical Gerardo Morales para descomprimir los conflictos por paridad de fuerzas en el Senado al señalar que con esos dirigentes "coincidimos en que éste va a ser un año complicado".
"Me pareció que era una primera forma de abrir una puerta para que pudieran sentarse a dialogar Morales, Miguel Pichetto y Adolfo Rodríguez Saá. Luego hice las consultas al ministro Florencio Randazzo, que se comunicó con la Presidenta y me dijo que lo veía bien.
Cuestionó las reacciones de la oposición respecto de las iniciativas del gobierno al señalar que "han transmitido su malestar y lo entiendo. Pero tampoco el método que usaron en el tratamiento de los pliegos de Mercedes Marcó del Pont es el correspondiente. El diente por diente, ojo por ojo no lleva a nada". "Tanto el Ejecutivo como la oposición, por más que no les guste, deben charlar y llegar a acuerdos", acotó. Dijo que cree en el proyecto de Kirchner y que va a trabajar desde adentro, "aunque sea en disidencia". (DyN)








