Asaltaron en un country y balearon a un custodio
Una banda entró ayer a la madrugada a un complejo de Yerba Buena, robó en una casa, atracó la garita de entrada y huyó en un auto. Según fuentes policiales, sustrajeron dinero del interior de la vivienda y de la administración del barrio privado. Investigación
14 Marzo 2010 Seguir en 
"Nos mudamos a un country buscando seguridad. Pero al final ni siquiera acá la encontramos". Flavio Aparicio vivió una madrugada de terror. Ayer, cuando llegó a su casa junto a su esposa Ana Lía, se dio con una terrible novedad: cinco asaltantes armados habían entrado a su residencia, ubicada en Yerba Buena. Allí, redujeron a la mucama -que estaba cuidando los tres hijos del matrimonio- y robaron varios miles de pesos y joyas.
Los delincuentes, no conformes con el "golpe", atracaron la administración del country. Según el parte policial, dañaron la CPU donde estaban registradas las filmaciones y se llevaron el dinero que estaba en la caja fuerte.
Todo ocurrió cuando los dueños de casa estaban trabajando en el boliche que les pertenece, que está situado en El Abasto. A las 3, Cinthia, de 25 años, se dio con que la banda de asaltantes había entrado a la vivienda del country Marcos Paz, situado en La Madrid al 1.000. Según relató la mucama, al menos uno de ellos estaba a cara cubierta y tenían armas de fuego. "Los chicos dormían en su cuarto. Yo veía televisión en esa habitación, porque los estaba cuidando. De golpe, entraron varios tipos diciéndome que no dijera nada porque me iban a matar", explicó aterrada la joven.
Los investigadores prácticamente no tienen dudas de que los delincuentes sabían qué buscaban. Sin embargo, aún no determinaron cómo hizo la banda para superar los controles. Una vez dentro del barrio privado, llegaron a la casa de Aparicio. Luego, ingresaron por la ventana de la cocina y desconectaron todos los teléfonos, además del portero que comunica la vivienda con el personal de seguridad del country. Tras esto, subieron las escaleras hasta llegar a la primera habitación, donde dormían los niños y estaba Cinthia. "Me ataron las manos y los pies con medias y unos precintos. Además, me dijeron que no hiciera nada. Fue horrible", detalló la joven.
Los delincuentes actuaron a su antojo. Tiraron cuadros, revolvieron cajones y desprendieron el respaldo de la cama matrimonial; aparentemente, creían que tras él encontrarían algo de valor. Tras algunos minutos, finalmente dieron con su objetivo: descubrieron la caja fuerte dentro del vestidor de la habitación principal. "Se llevaron cadenas de oro de mis hijos, anillos, relojes y dinero en efectivo que veníamos ahorrando desde hace tiempo", explicó Ana Lía.
Cinthia sentía que el tiempo no transcurría. Los asaltantes permanecieron allí 40 minutos. Luego de hacer su "trabajo", salieron por la puerta de la casa, donde estaba estacionado un auto gris.
Altas fuentes de la Unidad Regional Norte indicaron que, al llegar a la portería, los delincuentes amenazaron a un custodio para que les entregara la computadora donde estaban registradas las filmaciones del sistema de monitoreo del country. "En ese momento, uno de los vigilantes regresaba de un recorrido y vio todo. Cuando trató de intervenir, los delincuentes le dispararon. Sufrió una herida de bala en la pierna, pero está fuera de peligro", dijo el comisario Luis Ibáñez, jefe de la Unidad Regional Norte Tras esto, los ladrones rompieron el vidrio de la garita y el CPU. "Además, se llevaron la caja fuerte que contenía dinero", dijo el policía.
Cuando Aparicio y su esposa llegaron a su casa, cerca de las 4, se dieron con la terrible novedad. "En la puerta nos dijeron que habían asaltado en una de las residencias, pero no sabíamos que era la nuestra", relato el dueño de casa. Aparicio recordó que hace algunos meses, desconocidos que circulaban en un auto balearon la fachada de su boliche y una de sus oficinas, ubicada en barrio Ciudadela. "Verdaderamente, no sé si relacionar lo que me pasó hoy (por ayer) con lo que me ocurrió en ese entonces", explicó la víctima.
Aparicio dijo que, cuando se celebran fiestas en el country, los controles de ingreso y egreso no son demasiado estrictos. "Una siempre cree que en un lugar así esto no va a suceder nunca", dijo Graciela, vecina de las víctimas.
El caso es investigado por personal a cargo de los comisarios Ibáñez, Francisco Picón y Miguel Luna. Hasta ahora, no pudieron identificar a los autores del atraco, pero ya recabaron varias evidencias.
Los delincuentes, no conformes con el "golpe", atracaron la administración del country. Según el parte policial, dañaron la CPU donde estaban registradas las filmaciones y se llevaron el dinero que estaba en la caja fuerte.
Todo ocurrió cuando los dueños de casa estaban trabajando en el boliche que les pertenece, que está situado en El Abasto. A las 3, Cinthia, de 25 años, se dio con que la banda de asaltantes había entrado a la vivienda del country Marcos Paz, situado en La Madrid al 1.000. Según relató la mucama, al menos uno de ellos estaba a cara cubierta y tenían armas de fuego. "Los chicos dormían en su cuarto. Yo veía televisión en esa habitación, porque los estaba cuidando. De golpe, entraron varios tipos diciéndome que no dijera nada porque me iban a matar", explicó aterrada la joven.
Los investigadores prácticamente no tienen dudas de que los delincuentes sabían qué buscaban. Sin embargo, aún no determinaron cómo hizo la banda para superar los controles. Una vez dentro del barrio privado, llegaron a la casa de Aparicio. Luego, ingresaron por la ventana de la cocina y desconectaron todos los teléfonos, además del portero que comunica la vivienda con el personal de seguridad del country. Tras esto, subieron las escaleras hasta llegar a la primera habitación, donde dormían los niños y estaba Cinthia. "Me ataron las manos y los pies con medias y unos precintos. Además, me dijeron que no hiciera nada. Fue horrible", detalló la joven.
Los delincuentes actuaron a su antojo. Tiraron cuadros, revolvieron cajones y desprendieron el respaldo de la cama matrimonial; aparentemente, creían que tras él encontrarían algo de valor. Tras algunos minutos, finalmente dieron con su objetivo: descubrieron la caja fuerte dentro del vestidor de la habitación principal. "Se llevaron cadenas de oro de mis hijos, anillos, relojes y dinero en efectivo que veníamos ahorrando desde hace tiempo", explicó Ana Lía.
Cinthia sentía que el tiempo no transcurría. Los asaltantes permanecieron allí 40 minutos. Luego de hacer su "trabajo", salieron por la puerta de la casa, donde estaba estacionado un auto gris.
Altas fuentes de la Unidad Regional Norte indicaron que, al llegar a la portería, los delincuentes amenazaron a un custodio para que les entregara la computadora donde estaban registradas las filmaciones del sistema de monitoreo del country. "En ese momento, uno de los vigilantes regresaba de un recorrido y vio todo. Cuando trató de intervenir, los delincuentes le dispararon. Sufrió una herida de bala en la pierna, pero está fuera de peligro", dijo el comisario Luis Ibáñez, jefe de la Unidad Regional Norte Tras esto, los ladrones rompieron el vidrio de la garita y el CPU. "Además, se llevaron la caja fuerte que contenía dinero", dijo el policía.
Cuando Aparicio y su esposa llegaron a su casa, cerca de las 4, se dieron con la terrible novedad. "En la puerta nos dijeron que habían asaltado en una de las residencias, pero no sabíamos que era la nuestra", relato el dueño de casa. Aparicio recordó que hace algunos meses, desconocidos que circulaban en un auto balearon la fachada de su boliche y una de sus oficinas, ubicada en barrio Ciudadela. "Verdaderamente, no sé si relacionar lo que me pasó hoy (por ayer) con lo que me ocurrió en ese entonces", explicó la víctima.
Aparicio dijo que, cuando se celebran fiestas en el country, los controles de ingreso y egreso no son demasiado estrictos. "Una siempre cree que en un lugar así esto no va a suceder nunca", dijo Graciela, vecina de las víctimas.
El caso es investigado por personal a cargo de los comisarios Ibáñez, Francisco Picón y Miguel Luna. Hasta ahora, no pudieron identificar a los autores del atraco, pero ya recabaron varias evidencias.









