Detienen a un etarra que iba a viajar ilegalmente a Caracas

El arresto del presunto miembro de la banda terrorista vasca reabrió un debate. El supuesto vínculo entre Venezuela, las FARC y ETA volvió a ocupar el primer plano.

BRAZO ARMADO. Miembros de la Milicia Campesina, fuerza paramilitar creada para defender la tierra. REUTERS
BRAZO ARMADO. Miembros de la Milicia Campesina, fuerza paramilitar creada "para defender la tierra". REUTERS
13 Marzo 2010
CARACAS.- Un presunto miembro de la organización separatista armada vasca ETA fue detenido el jueves por la noche en el aeropuerto de Lisboa, cuando iba a embarcar con destino a Venezuela utilizando un pasaporte mexicano falso. El incidente reinstaló el debate sobre los presuntos lazos del gobierno de Hugo Chávez con ETA y las FARC colombianas descubiertos por una investigación judicial española, que provocó un fuerte roce entre Caracas y Madrid.
El arresto de Andoni Zengotitabengoa Fernández, cuando iba a embarcar en un vuelo a Caracas, se produce menos de dos semanas después de que el juez Eloy Velasco, de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, acusó a Venezuela de apoyar a militantes de ETA y de las FARC en una trama de asesinatos de líderes colombianos durante su paso por España. Velasco procesó a seis miembros de ETA, uno de ellos funcionario de Caracas, y siete de las FARC .
Paralelamente, el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, fustigó ayer a la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, por mostrarse preocupada por el presunto triángulo Caracas-ETA-FARC. Poco antes, el jefe del comando Sur de EEUU, almirante Douglas Fraser, había dicho que no tenía conocimiento del asunto. Maduro criticó la actitud "esquizofrénica" e "imperial" de Clinton y del gobierno estadounidense.

Política intimidatoria
Entre tanto, La Defensora del Pueblo venezolana, Gabriela Ramírez, rechazó el informe anual del Departamento de Estado norteamericano, que acusa a Venezuela de intimidar a la oposición y de "politizar" la justicia. Según Ramírez, el documento está basado en uno similar de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), que también refutó la funcionaria. Ambos informes denuncian la politización del poder judicial, la intimidación y persecución contra dirigentes opositores y defensores de los derechos humanos y la falta de respuesta del Estado ante la delincuencia.
Sin embargo, voceros del gobierno venezolano sostienen el único factor desestabilizador al que hay que combatir es a los ricos enemigos de la revolución bolivariana. Con este argumento, Chávez creó la Milicia Campesina, como parte de la Fuerza Armada Bolivariana. "La Milicia Campesina encarna hoy un principio trascendente: la defensa de la tierra contra el eventual agresor externo, pero también contra el agresor interno que se ha amparado en un verdadero estado de impunidad, alentado por tribunales que amparan y protegen a los latifundistas y criminalizan a los campesinos. (Reuters-AFP-NA-Especial)

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