10 Marzo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La presidenta Cristina Fernández reafirmó ayer su voluntad de desendeudar al país con el uso de las reservas del Banco Central, pese al rechazo de la oposición, al almorzar con dirigentes de la CGT en la residencia de Olivos. En la ocasión, Cristina fue directa: "hay que terminar con ese verso de que el salario de los trabajadores genera inflación".
Luego agregó: "son los trabajadores a quienes reconozco una autoridad por sobre el resto de los actores económicos para hablar en serio de la crisis". En ese marco, la mandataria instó a conformar un Acuerdo del Bicentenario, en el que fuerzas políticas, sociales y empresariales apoyen el desarrollo del mercado interno.
La jefa de Estado precisó que el pilar del acuerdo deber ser "la certeza de que el desarrollo del mercado interno es condición sine qua non de cualquier proyecto en la Argentina para que haya viabilidad institucional y social". Así, advirtió que no permitirá conductas monopólicas u oligopólicas de conformación de precios que tenga que pagar la sociedad argentina.
También elogió al líder de la CGT, Hugo Moyano, y a sus dirigentes porque tuvieron "responsabilidad". "No hubo ni habrá planteos, como algunos preanuncian, excesivos y desestabilizantes porque cada sector negocia según sus características", afirmó respecto de las paritarias salariales.
"Tenemos que profundizar el desendeudamiento del país -insistió-. La deuda externa ha sido una de las restricciones más severas que ha tenido el país para su crecimiento", apuntó la jefa de Estado. "En esta deuda están incluidos el corralito, el megacanje y esa frase de ’el que depositó dólares recibirá dólares’", criticó, en referencia al ex presidente Eduardo Duhalde.
Durante el almuerzo con un centenar de sindicalistas, acompañaron a Cristina nueve gobernadores, el gabinete nacional en pleno y Néstor Kirchner. (DyN-Télam)
Luego agregó: "son los trabajadores a quienes reconozco una autoridad por sobre el resto de los actores económicos para hablar en serio de la crisis". En ese marco, la mandataria instó a conformar un Acuerdo del Bicentenario, en el que fuerzas políticas, sociales y empresariales apoyen el desarrollo del mercado interno.
La jefa de Estado precisó que el pilar del acuerdo deber ser "la certeza de que el desarrollo del mercado interno es condición sine qua non de cualquier proyecto en la Argentina para que haya viabilidad institucional y social". Así, advirtió que no permitirá conductas monopólicas u oligopólicas de conformación de precios que tenga que pagar la sociedad argentina.
También elogió al líder de la CGT, Hugo Moyano, y a sus dirigentes porque tuvieron "responsabilidad". "No hubo ni habrá planteos, como algunos preanuncian, excesivos y desestabilizantes porque cada sector negocia según sus características", afirmó respecto de las paritarias salariales.
"Tenemos que profundizar el desendeudamiento del país -insistió-. La deuda externa ha sido una de las restricciones más severas que ha tenido el país para su crecimiento", apuntó la jefa de Estado. "En esta deuda están incluidos el corralito, el megacanje y esa frase de ’el que depositó dólares recibirá dólares’", criticó, en referencia al ex presidente Eduardo Duhalde.
Durante el almuerzo con un centenar de sindicalistas, acompañaron a Cristina nueve gobernadores, el gabinete nacional en pleno y Néstor Kirchner. (DyN-Télam)
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