10 Marzo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- En una conversación radiofónica con el piquetero Luis D'Elía, el diplomático iraní Moshen Rabbani, prófugo por el atentado a la AMIA, aseguró ayer que su país "nada tiene que ver" con el ataque terrorista. Además, denunció que hay muchos negocios detrás de la investigación.
En tanto, D'Elía, ex funcionario kirchnerista, ratificó su defensa del iraní porque, sostuvo, ha sido "demonizado" por los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel. Estas declaraciones se realizaron un día antes de que el fiscal federal de la causa AMIA, Alberto Nisman, se reúna en Francia con el titular de Interpol y una delegación de la nación persa para avanzar en la posibilidad de que el segundo juicio por el atentado se realice en un tercer país.
El conflicto llegó a niveles gubernamentales, ya que Israel, por intermedio de la directora general de la Cancillería para América Latina y el Caribe, Dorit Shavit, le pidió a la presidenta, Cristina Fernández, que ponga fin al comportamiento de D'Elía. La diplomática le solicitó a la jefa de Estado que hable con el dirigente piquetero para "detener esos encuentros y esa amistad entre un político argentino y un criminal".
Mientras tanto, Rabbani y D'Elía volvieron a ser foco de repudios y de críticas por parte de la comunidad judía en la Argentina. En este sentido, el dirigente Sergio Burstein le pidió a la Presidenta que se pronuncie públicamente sobre las declaraciones del líder piquetero.
Durante la entrevista con D'Elía, Rabbani negó responsabilidades de Irán. "No tiene nada que ver. Se inventan noticias contra Irán, contra un país que había ayudado a la Argentina en temas como el de las Islas Malvinas. Es una gran mentira", afirmó. (DyN)
En tanto, D'Elía, ex funcionario kirchnerista, ratificó su defensa del iraní porque, sostuvo, ha sido "demonizado" por los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel. Estas declaraciones se realizaron un día antes de que el fiscal federal de la causa AMIA, Alberto Nisman, se reúna en Francia con el titular de Interpol y una delegación de la nación persa para avanzar en la posibilidad de que el segundo juicio por el atentado se realice en un tercer país.
El conflicto llegó a niveles gubernamentales, ya que Israel, por intermedio de la directora general de la Cancillería para América Latina y el Caribe, Dorit Shavit, le pidió a la presidenta, Cristina Fernández, que ponga fin al comportamiento de D'Elía. La diplomática le solicitó a la jefa de Estado que hable con el dirigente piquetero para "detener esos encuentros y esa amistad entre un político argentino y un criminal".
Mientras tanto, Rabbani y D'Elía volvieron a ser foco de repudios y de críticas por parte de la comunidad judía en la Argentina. En este sentido, el dirigente Sergio Burstein le pidió a la Presidenta que se pronuncie públicamente sobre las declaraciones del líder piquetero.
Durante la entrevista con D'Elía, Rabbani negó responsabilidades de Irán. "No tiene nada que ver. Se inventan noticias contra Irán, contra un país que había ayudado a la Argentina en temas como el de las Islas Malvinas. Es una gran mentira", afirmó. (DyN)







