10 Abril 2003 Seguir en 
BAGDAD.- Tropas de Estados Unidos irrumpieron ayer en el centro de Bagdad, sin ninguna resistencia, y ayudaron a eufóricos iraquíes a derribar una estatua de su derrocado líder que los gobernó con mano de hierro por 24 años. La cabeza de la estatua rodó por las calles en medio de escenas caóticas de regocijo, saqueos y aislados tiroteos. Esa fue la nota destacada, a 21 días de la guerra iniciada por el presidente de EE.UU., George W. Bush, para derrocar a Saddam con el argumento de que posee armas de exterminio masivo. Además, por primera vez desde que se iniciaron los bombardeos, no apareció ante la prensa el ministro de Información iraquí, Mohamed Al Sahaf. Los marines tomaron ayer el cuartel central de la temida policía secreta de Saddam en Bagdad. El desierto edificio de la Dirección de Seguridad General ya había sido saqueado cuando llegaron las tropas estadounidenses. No está claro cuáles son los sectores de la ciudad dominados por los militares estadounidenses. Los enviados de la televisión estadounidense emitieron imágenes de inesperados combates con vehículos artillados en torno de la Universidad de Bagdad. El Pentágono cree que existen numerosos francotiradores iraquíes bien armados esparcidos en la capital.Tiroteos esporádicos en varios sectores de Bagdad llevaron al Comité Internacional de la Cruz Roja a suspender sus operaciones, dadas las condiciones caóticas e impredecibles que presenta la ciudad, y por la muerte de uno de sus funcionarios, el pasado martes. La situación hospitalaria y humanitaria fue calificada de muy grave por las autoridades de la Cruz Roja. "Faltan agua y medicamentos, y los hospitales están saturados de muertos y heridos", dijo un vocero.
Oleada de saqueos
Cientos de personas saquearon los edificios oficiales de Bagdad, sacando de ellos todo lo que pudieran transportar, desde equipos de aire acondicionado hasta flores. El Ministerio de Finanzas estaba en llamas al final del día, sin que estuviera claro cómo había comenzado el fuego. "¡Si ustedes supieran lo que este hombre le hizo a Irak!", gritó un anciano mientras aplastaba con su zapato un retrato de Saddam. "El mató a nuestros jóvenes, mató a millones", añadió. También saquearon la sede de la ONU, de donde se llevaron los vehículos oficiales. Soldados estadounidenses observaban los saqueos de tiendas de artículos deportivos situadas alrededor de las bombardeadas oficinas del Comité Olímpico Iraquí, que dirigía, al igual que las milicias paramilitares iraquíes, Uday, el hijo mayor de Saddam.
Según el Pentágono, las fuerzas estadounidenses aseguraron el control del centro de Bagdad. La fase de combate terminará en pocos días, al menos en la capital y en el sur del país, dijo el general Buford Blount, comandante de la III División de Infantería. "Puede haber más combates en el norte del país, pero en Bagdad y en el sur el fin de los combates llegará en los próximos días", precisó. "Hemos estado en todos los edificios gubernamentales y no quedan huellas de un gobierno propiamente dicho", declaró, y anunció que la transición de la fase de combates a la fase de operaciones humanitarias ya comenzó en algunas ciudades iraquíes. (Reuter/Télam/DPA)
Pasaporte, casa y novia
Heridos y decepcionados, combatientes árabes que habían llegado a Irak para pelear en la "guerra santa" han comenzado a volver a sus países de origen. Salaam es uno de ellos y regresó a Líbano herido de metralla. Tiene 24 años, es desempleado y narró que estuvo cinco días sin comer ni pan. Según Salaam, que significa paz en árabe, Saddam les había prometido como recompensa un pasaporte, una casa y una novia, si ganaban. (Reuter)
Oleada de saqueos
Cientos de personas saquearon los edificios oficiales de Bagdad, sacando de ellos todo lo que pudieran transportar, desde equipos de aire acondicionado hasta flores. El Ministerio de Finanzas estaba en llamas al final del día, sin que estuviera claro cómo había comenzado el fuego. "¡Si ustedes supieran lo que este hombre le hizo a Irak!", gritó un anciano mientras aplastaba con su zapato un retrato de Saddam. "El mató a nuestros jóvenes, mató a millones", añadió. También saquearon la sede de la ONU, de donde se llevaron los vehículos oficiales. Soldados estadounidenses observaban los saqueos de tiendas de artículos deportivos situadas alrededor de las bombardeadas oficinas del Comité Olímpico Iraquí, que dirigía, al igual que las milicias paramilitares iraquíes, Uday, el hijo mayor de Saddam.
Según el Pentágono, las fuerzas estadounidenses aseguraron el control del centro de Bagdad. La fase de combate terminará en pocos días, al menos en la capital y en el sur del país, dijo el general Buford Blount, comandante de la III División de Infantería. "Puede haber más combates en el norte del país, pero en Bagdad y en el sur el fin de los combates llegará en los próximos días", precisó. "Hemos estado en todos los edificios gubernamentales y no quedan huellas de un gobierno propiamente dicho", declaró, y anunció que la transición de la fase de combates a la fase de operaciones humanitarias ya comenzó en algunas ciudades iraquíes. (Reuter/Télam/DPA)
Pasaporte, casa y novia
Heridos y decepcionados, combatientes árabes que habían llegado a Irak para pelear en la "guerra santa" han comenzado a volver a sus países de origen. Salaam es uno de ellos y regresó a Líbano herido de metralla. Tiene 24 años, es desempleado y narró que estuvo cinco días sin comer ni pan. Según Salaam, que significa paz en árabe, Saddam les había prometido como recompensa un pasaporte, una casa y una novia, si ganaban. (Reuter)







