07 Marzo 2010 Seguir en 
La mujer entró a la agencia de correos y caminó hacia el mostrador. "Quiero enviar esto a España", le dijo a un empleado, entregándole una bolsa. El trabajador quedó asombrado cuando abrió el paquete: dentro, había dos camisetas de Atlético Tucumán, ropa para bebé y un termo. Sospechó que algo raro sucedía, pero jamás imaginó que en la encomienda había más de medio kilo de cocaína.
En la investigación intervinieron equipos de Gendarmería y de Aduana. Según le confirmaron fuentes cercanas a la pesquisa a LA GACETA, un hombre de nacionalidad boliviana fue arrestado y puesto a disposición del juez federal Mario Racedo. Aún no pudieron dar con la mujer que intentó enviar la droga al Viejo Continente.
Todo comenzó el miércoles, cuando la sospechosa entró la sucursal de un correo de esta capital. Un individuo que estaba con ella se quedó en la puerta. La mujer le entregó una bolsa a un empleado y le dijo que quería enviarlo a Madrid, España. "Es para mi cuñado, que está allá", le dijo la clienta. El trabajador notificó sobre la situación a sus superiores, ya que el costo del envío rondaba los $ 600 y los elementos que contenía la bolsa estaban en pésimo estado, según fuentes cercanas a la pesquisa.
Aunque aceptaron el paquete, en el hecho tomó intervención personal de Aduana y de Gendarmería. De inmediato se montó un operativo ante la posibilidad de que se tratara de un caso de tráfico de estupefacientes.
Un error que costó caro
Al día siguiente, el muchacho que estaba con la mujer que había dejado la bolsa llegó al local. "Nos equivocamos cuando dijimos el lugar de destino; en realidad, la bolsa tiene que ir a Granada (España)", les dijo el hombre a los empleados.
En el local se habían apostado investigadores de encubierto. Ellos se acercaron al sospechoso, se identificaron y le solicitaron que les mostrara qué contenía el paquete.
El cliente accedió: sacó las prendas y el termo. Este objeto, según determinaron los especialistas durante la requisa, contenía más de medio kilo de cocaína oculta entre el material térmico y la carcaza del recipiente.
El hombre fue llevado ante Racedo, quien dispuso su detención, según fuentes cercanas a la causa. El juez federal también ordenó el arresto de la mujer. Los investigadores están trabajando para identificarla, pues todos los datos que entregó en la empresa de correos eran falsos. Paralelamente, también están tratando de determinar si el hombre y su pareja eran los dueños de la droga o eran "mulas", término con el que se denomina a personas que reciben dinero a cambio de traficar estupefacientes.
En la investigación intervinieron equipos de Gendarmería y de Aduana. Según le confirmaron fuentes cercanas a la pesquisa a LA GACETA, un hombre de nacionalidad boliviana fue arrestado y puesto a disposición del juez federal Mario Racedo. Aún no pudieron dar con la mujer que intentó enviar la droga al Viejo Continente.
Todo comenzó el miércoles, cuando la sospechosa entró la sucursal de un correo de esta capital. Un individuo que estaba con ella se quedó en la puerta. La mujer le entregó una bolsa a un empleado y le dijo que quería enviarlo a Madrid, España. "Es para mi cuñado, que está allá", le dijo la clienta. El trabajador notificó sobre la situación a sus superiores, ya que el costo del envío rondaba los $ 600 y los elementos que contenía la bolsa estaban en pésimo estado, según fuentes cercanas a la pesquisa.
Aunque aceptaron el paquete, en el hecho tomó intervención personal de Aduana y de Gendarmería. De inmediato se montó un operativo ante la posibilidad de que se tratara de un caso de tráfico de estupefacientes.
Un error que costó caro
Al día siguiente, el muchacho que estaba con la mujer que había dejado la bolsa llegó al local. "Nos equivocamos cuando dijimos el lugar de destino; en realidad, la bolsa tiene que ir a Granada (España)", les dijo el hombre a los empleados.
En el local se habían apostado investigadores de encubierto. Ellos se acercaron al sospechoso, se identificaron y le solicitaron que les mostrara qué contenía el paquete.
El cliente accedió: sacó las prendas y el termo. Este objeto, según determinaron los especialistas durante la requisa, contenía más de medio kilo de cocaína oculta entre el material térmico y la carcaza del recipiente.
El hombre fue llevado ante Racedo, quien dispuso su detención, según fuentes cercanas a la causa. El juez federal también ordenó el arresto de la mujer. Los investigadores están trabajando para identificarla, pues todos los datos que entregó en la empresa de correos eran falsos. Paralelamente, también están tratando de determinar si el hombre y su pareja eran los dueños de la droga o eran "mulas", término con el que se denomina a personas que reciben dinero a cambio de traficar estupefacientes.
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