Se desconoce el paradero de Hussein

Rusia desmintió que se haya refugiado en su embajada, mientras un jefe opositor asegura que está vivo.

OPORTUNISMO. Un joven iraquí aprovecha la confusión en un barrio del sur de Bagdad para llevarse la cubierta de una camión abandonado.
OPORTUNISMO. Un joven iraquí aprovecha la confusión en un barrio del sur de Bagdad para llevarse la cubierta de una camión abandonado.
10 Abril 2003
WASHINGTON/ BAGDAD.- ¿Dónde está Saddam Hussein? Esa es la pregunta que se hace medio mundo. Los últimos datos ofrecidos por la Casa Blanca no aclaran la suerte que ha corrido el líder iraquí, pero los rumores y las versiones se multiplican por todas partes.
El presidente del principal movimiento iraquí de oposición, Ahmed Chalabi, dijo que Saddam y al menos uno de sus hijos siguen vivos y que se ocultan en la zona oriental de Bagdad. Sin embargo, otras fuentes aseguraban que el líder iraquí se había exiliado en Rusia, aunque fuentes diplomáticas en Moscú negaron estas conjeturas y desmintieron que Saddam se encuentre escondido en la embajada rusa en Bagdad.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, señaló que no sabe qué ha pasado con el líder iraquí. "El hecho es que no está presente y no está activo; eso significa que está muerto; que ha sufrido lesiones físicas o que se esconde en un túnel. En cualquier caso, los iraquíes pueden estar seguros de que Saddam no volverá", aseguró.

Posible refugio
Tikrit, la ciudad natal de Saddam, se encuentra cada vez más en la mira de los estadounidenses como posible lugar de refugio del líder iraquí. También una gran parte de la conducción del régimen, integrada en su mayoría parientes de Saddam, proviene de esa ciudad, ubicada a orillas del Tigris, y que tiene unos 100.000 habitantes.
A su vez, la cadena de televisión qatarí por satélite Al Jazira hizo circular la versión de que la CIA negocia con el régimen iraquí para permitir la huida de Saddam y de sus más estrechos colaboradores. La cadena citó fuentes de los servicios de espionaje, aunque no las identificó.
Durante el desarrollo de la guerra, Saddam apareció por televisión en varias oportunidades para disipar las dudas sobre si estaba vivo o no. Pero nunca se pudo establecer con certeza si se trataba de él o de alguno de los, al menos, tres dobles que, según dicen, tiene.
Desde el lunes por la noche, cuando atacado un edificio donde se supone que estaba Saddam con sus hijos y sus colaboradores, no se lo vio más. También es cierto que la cadena del régimen consigue emitir a duras penas.

Leyenda deslucida
Con todo, para Estados Unidos no será fácil confirmar la presunta muerte del hombre fuerte de Bagdad y de sus dos hijos, ya que el edificio bombardeado el lunes quedó totalmente destruido por las bombas antibúnker. Tampoco se descarta que empiecen a aparecer cintas grabadas o videos con mensajes de Saddam, convocando a los iraquíes a resistir la intervención anglo-estadounidense, y que su deslucida leyenda comience a crecer ante los eventuales errores del nuevo gobierno transitorio de Irak. (Télam-SNI-Reuter-DPA)


Un gusto amargo

Aunque el presidente Bush se frotaba las manos al ver por televisión la ocupación estadounidense de Bagdad y, según su opinión, Saddam Hussein ya no controla el poder en Irak, la victoria no es completa sin la muerte del líder iraquí. Como ocurrió con Bin Laden y con el mullah Omar en Afganistán, el paradero de Saddam constituye un gusto amargo que Washington no puede explicar ni tampoco digerir, a pesar de sus eficaces logros militares. (Télam-SNI)

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