A principios de 2006, según el secretario de Planificación, Julio Saguir, el gobernador, José Alperovich, reunió al gabinete y le pidió que diagramen un plan estratégico para la provincia. "Nos estaba dando la tónica de algo que debía ser especial porque, en general, las políticas públicas se desarrollan desde los Ministerios. Estos tienen sus respectivos planes; pero él estaba pensando en un plan", contó Saguir.
El lunes, mediante un discurso que leyó en su reemplazo el presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado, Alperovich presentó los "Lineamientos Estratégicos para el Desarrollo de Tucumán 2016-2020". El hecho, sin precedentes en la historia política local, marcó la culminación de una etapa. Esta y su producto final llenan de orgullo a Saguir. Durante una entrevista con LA GACETA contó detalles del proyecto, que incluyó la participación de una centena de instituciones de la sociedad civil.
-¿Cómo fue el proceso de creación de los "Lineamientos..."?
-Primero requirió un trabajo hacia dentro. Las áreas debíamos juntarnos a trabajar, lo que no es sencillo dentro del Estado. Fue una tarea de muy buen nivel, por la seriedad y disposición con que se encaró; y de altísima madurez, en lo que hace a coordinación del trabajo. Esto no es común, pero no sólo por egoísmos e intereses, que los hay. Uno de las mayores trabas es cómo está organizado el Estado en políticas públicas: es natural que un área maneje sus datos y desarrolle sus planes. Hay como una inercia del Estado a los compartimientos estancos.
-¿Cómo se organizaron?
-Se formaron dos equipos interministeriales, uno abocado a lo social y otro, a lo económico-productivo. Se trabajó con tres grandes marcos: los mensajes del gobernador, que mostraban cuáles eran sus apuestas a corto, mediano y largo plazo; los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de Naciones Unidas, y el Plan Estratégico Territorial de la Nación, que es un plan de ordenamiento, de carácter federal.
-¿Cuándo se convoca a las entidades de la sociedad civil?
-El trabajo hacia dentro nos posibilitó establecer un norte. Terminó a fin de 2008; allí, el gobernador tenía lo que había pedido. Pero a inicios de 2009 toma la segunda gran decisión.
-¿Cuáles fueron los criterios que se tuvieron en cuenta?
-Se convocó a 10 ciudadanos tucumanos, de varias disciplinas y profesiones, de trayectoria reconocida y con independencia de criterio. Hubo dudas lógicas, porque era un año electoral; quizá yo, si fuera invitado, también las habría tenido. Pero eso sólo se podía resolver en el tiempo. Había que hacer una apuesta de confianza mutua; y la hicimos. Diseñamos juntos el diálogo, abierto a la sociedad civil organizada y a las instituciones académicas, empresariales, profesionales, sindicales. Se estableció hacer grandes talleres en el nivel de discusión más técnico posible. Se invitaron de 100 a 110 instituciones; entre el 85% y el 90% aceptó. Pero no estaba sólo la sociedad civil; también se invitó a funcionarios y empleados del Estado que habían trabajado en la instancia previa.
-En atención a que los "Lineamientos..." se proyectan a 2020 y que no puede saberse si esta gestión seguirá en el Poder, ¿cómo se garantiza que se ejecuten?
-Hay dos instancias, una formal y otra informal para hacer que estos lineamientos tengan vida en el mediano y largo plazo. En lo formal, la Legislatura. Uno de los valores de la presentación ante la Cámara es que eso ahora está en manos del Poder Legislativo. Que dicte algún tipo de ley o resolución; ellos tienen en sus manos esta posibilidad. Yo no creo que tenga que ser exactamente este producto; pero la Cámara podría debatir mecanismos a través de los cuales, cada cierto número de años, la sociedad civil organizada se vuelve a reunir y vuelve a discutir estos lineamientos. Y el otro es el informal: la opinión pública, la prensa, la dirigencia social que participó, que comience a entrar en una cultura política.
-¿Por qué no se convocó a partidos políticos?
-La mesa (los 10 ciudadanos convocados primeramente) tomó la decisión de no invitarlos. Pensaron en que, una vez concluido este proceso, se entregaba el producto final a la Legislatura. Decidieron que sea la Cámara una de las depositarias de los "Lineamientos...". Allí están los partidos políticos representados de manera institucional, que ellos discutan la validez y legitimidad del producto y que hagan sus aportes.
El lunes, mediante un discurso que leyó en su reemplazo el presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado, Alperovich presentó los "Lineamientos Estratégicos para el Desarrollo de Tucumán 2016-2020". El hecho, sin precedentes en la historia política local, marcó la culminación de una etapa. Esta y su producto final llenan de orgullo a Saguir. Durante una entrevista con LA GACETA contó detalles del proyecto, que incluyó la participación de una centena de instituciones de la sociedad civil.
-¿Cómo fue el proceso de creación de los "Lineamientos..."?
-Primero requirió un trabajo hacia dentro. Las áreas debíamos juntarnos a trabajar, lo que no es sencillo dentro del Estado. Fue una tarea de muy buen nivel, por la seriedad y disposición con que se encaró; y de altísima madurez, en lo que hace a coordinación del trabajo. Esto no es común, pero no sólo por egoísmos e intereses, que los hay. Uno de las mayores trabas es cómo está organizado el Estado en políticas públicas: es natural que un área maneje sus datos y desarrolle sus planes. Hay como una inercia del Estado a los compartimientos estancos.
-¿Cómo se organizaron?
-Se formaron dos equipos interministeriales, uno abocado a lo social y otro, a lo económico-productivo. Se trabajó con tres grandes marcos: los mensajes del gobernador, que mostraban cuáles eran sus apuestas a corto, mediano y largo plazo; los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de Naciones Unidas, y el Plan Estratégico Territorial de la Nación, que es un plan de ordenamiento, de carácter federal.
-¿Cuándo se convoca a las entidades de la sociedad civil?
-El trabajo hacia dentro nos posibilitó establecer un norte. Terminó a fin de 2008; allí, el gobernador tenía lo que había pedido. Pero a inicios de 2009 toma la segunda gran decisión.
-¿Cuáles fueron los criterios que se tuvieron en cuenta?
-Se convocó a 10 ciudadanos tucumanos, de varias disciplinas y profesiones, de trayectoria reconocida y con independencia de criterio. Hubo dudas lógicas, porque era un año electoral; quizá yo, si fuera invitado, también las habría tenido. Pero eso sólo se podía resolver en el tiempo. Había que hacer una apuesta de confianza mutua; y la hicimos. Diseñamos juntos el diálogo, abierto a la sociedad civil organizada y a las instituciones académicas, empresariales, profesionales, sindicales. Se estableció hacer grandes talleres en el nivel de discusión más técnico posible. Se invitaron de 100 a 110 instituciones; entre el 85% y el 90% aceptó. Pero no estaba sólo la sociedad civil; también se invitó a funcionarios y empleados del Estado que habían trabajado en la instancia previa.
-En atención a que los "Lineamientos..." se proyectan a 2020 y que no puede saberse si esta gestión seguirá en el Poder, ¿cómo se garantiza que se ejecuten?
-Hay dos instancias, una formal y otra informal para hacer que estos lineamientos tengan vida en el mediano y largo plazo. En lo formal, la Legislatura. Uno de los valores de la presentación ante la Cámara es que eso ahora está en manos del Poder Legislativo. Que dicte algún tipo de ley o resolución; ellos tienen en sus manos esta posibilidad. Yo no creo que tenga que ser exactamente este producto; pero la Cámara podría debatir mecanismos a través de los cuales, cada cierto número de años, la sociedad civil organizada se vuelve a reunir y vuelve a discutir estos lineamientos. Y el otro es el informal: la opinión pública, la prensa, la dirigencia social que participó, que comience a entrar en una cultura política.
-¿Por qué no se convocó a partidos políticos?
-La mesa (los 10 ciudadanos convocados primeramente) tomó la decisión de no invitarlos. Pensaron en que, una vez concluido este proceso, se entregaba el producto final a la Legislatura. Decidieron que sea la Cámara una de las depositarias de los "Lineamientos...". Allí están los partidos políticos representados de manera institucional, que ellos discutan la validez y legitimidad del producto y que hagan sus aportes.







