Un blindado atacó el hotel de los periodistas

La Guardia Especial continúa activa. Un general estadounidense estima que la mayor fuerza de elite de Saddam puede operar.

09 Abril 2003
BAGDAD.- "Un tanque estaba justo frente a nosotros, a unos dos kilómetros. Apuntó hacia acá y vimos un resplandor, una suerte de llamarada aquí en el hotel, y un sonido muy fuerte", relató el corresponsal chileno Santiago Pavlovic. El proyectil impactó contra la oficina de la agencia Reuter, instalada en el piso 15º del hotel Palestine, donde se alojan 150 cronistas extranjeros desde que comenzaron los ataques anglo-estadounidenses.
El hecho ocurrió ayer, al mediodía, en Bagdad. El camarógrafo ucraniano Taras Protsyuk murió casi en el acto. Su colega español, José Couso, sufrió graves mutilaciones y falleció en el hospital. Otros tres miembros del equipo de Reuter -un reportero, un fotógrafo y un técnico- padecieron heridas de distinta consideración. Sólo dos horas antes, un ataque aéreo en inmediaciones de edificios gubernamentales había destruido la sede del canal Al Jazira. Allí murió el corresponsal árabe Tarik Ayub.
En medio de la consternación mundial, el Pentágono dijo que lamenta la muerte de civiles en Irak, y que hace todo lo posible por evitarlas. En un primer momento, el Comando Central aliado dijo que el tanquista estadounidense confundió un trípode -de los muchos que hay en el hotel para registrar los sucesos en la capital- con un francotirador iraquí, y disparó. Poco después, una vocera del Pentágono aseguró que la reacción había sido en legítima defensa, ante disparos provenientes del hotel. Finalmente el gobierno español recibió una explicación oficial: el hotel Palestine fue declarado objetivo militar y, según el informe, se les avisó con tiempo a los periodistas.

Velas frente al hotel
Anoche, los periodistas que informan desde Bagdad recordaron con un minuto de silencio a sus colegas muertos ayer y a los que cayeron (doce en total) desde el inicio de la guerra. Periodistas y camarógrafos hicieron un círculo frente al hotel Palestine, rodearon las pertenencias (mochilas y una cámara) de Couso, de Protsyuk y de Ayub, y encendieron velas. (Reuter/DPA)


La Guardia Especial continúa activa

DOHA, Qatar.- Parafraseando al presidente de EE.UU., George W. Bush, el general estadounidense Stanley Mc Chrystal dijo ayer que el fin del juego es el fin del régimen de Saddam Hussein. "Y está más cerca de lo que la gente piensa", añadió. Sin embargo, consideró que las tropas iraquíes de elite constituyen todavía una amenaza. "Creemos que la Guardia Republicana Especial todavía existe; creemos que está operando todavía dentro de Bagdad; creemos que tiene un gran potencial para (realizar) algunos ataques certeros", señaló.

La fuerza inicial
Desde que el avance aliado alcanzó los alrededores de Bagdad, Saddam movilizó a sus fedayines y también a los milicianos del partido Baaz. A estos ejércitos se agregaron los voluntarios de Al Quds, que dirige Qusay, el hijo menor del presidente. Desde un comienzo resultó difícil para las fuerzas de la coalición establecer el número de estas tropas. De acuerdo con las informaciones que facilitaron los partes militares iraquíes, daba la impresión de que 700.000 hombres del ejército regular, 80.000 de la Guardia Republicana, 15.000 guardianes especiales y 10.000 de la Guardia Presidencial estaban siendo reservados para la batalla final en Bagdad. A estas cifras habría que restarles las bajas producidas en todo el país y los desertores, que se cuentan por miles. (Reuter/Especial)

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