09 Abril 2003 Seguir en 
Doha, Londres y Washington.- El ataque contra un restaurante de Bagdad en el que supuestamente se encontraba Saddam Hussein fue considerado como "muy efectivo" por el Pentágono. No obstante, el servicio de inteligencia británico consideró poco probable que el presidente iraquí esté muerto. Ese grado de efectividad de la misión realizada el lunes fue descripto por el general Stanley McChrystal en el Pentágono, aunque agregó que recién se podrá dar información más precisa cuando hayan finalizado las investigaciones correspondientes.
En la misma línea, el portavoz militar estadounidense en el Comando Central en Doha, Qatar, general de brigada Vincent Brooks, remarcó que será necesaria una investigación forense de las ruinas para determinar si Saddam se encontraba allí. Brooks explicó que las fuerzas aliadas contaban con buena información procedente de numerosas fuentes sobre la presencia en el lugar tanto de Saddam como de sus hijos Uday y Qusay. "Teníamos información creíble que indicaba que la cúpula del régimen se estaba reuniendo allí. Tuvimos oportunidad de atacar esa reunión particular del régimen y fuimos efectivos al causar la destrucción de ese lugar. Lo que no podemos decir es quién estaba dentro del restaurante ni en qué condiciones se encuentran", señaló Brooks. Además confirmó que no hay fuerzas de la coalición en la zona donde se produjo la explosión para investigar las ruinas.
Por minutos
Se estima que el líder iraquí se salvó por minutos del ataque, informó la cadena británica BBC en base a fuentes de inteligencia británicas. En la tarde del lunes, un bombardero B-1B de largo alcance arrojó cuatro bombas, de 900 kilogramos cada una, contra un restaurante del barrio gubernamental de Al Mansur, donde se suponía estaba reunido Saddam con sus colaboradores más estrechos.
Funcionarios del Pentágono dijeron al canal Fox que muy probablemente el ataque había alcanzado a Saddam y a uno de sus hijos. Antes que Brooks, el general de división británico Peter Wall, miembro del Comando Central británico en Qatar, admitió en una entrevista concedida a la cadena BBC que no podía confirmar el éxito del ataque estadounidense. Wall señaló que las fuerzas aliadas habían hecho varios intentos, sobre la base de informaciones secretas de diversas fuentes, de alcanzar directamente a Saddam. (Reuter-DPA)
Oyeron una llamada y se ordenó bombardear
WASHINGTON.- Los servicios de información de Estados Unidos interceptaron lo que creyeron que podía ser una conversación entre el presidente iraquí Saddam Hussein y sus consejeros, y en la que hablaban sobre la manera de huir de Bagdad. Doce minutos después de que los servicios secretos -probablemente la Agencia Nacional de Seguridad (NSA)- informaran de la intercepción de esta conversación, un bombardero supersónico B-1B, que se encontraba en misión en el desierto al oeste de Irak, fue desviado para bombardear un objetivo en el barrio Al Mansur, de Bagdad. El enviado de la cadena ABC fue informado de que los servicios habían oído al mismo Saddam Hussein hablar con sus consejeros de cómo y cuándo abandonar la ciudad. "Los servicios de información dieron inmediatamente la alerta e indicaron que había un objetivo delicado", indicó el periodista. E inmediatamente se ordenó el ataque. (Reuter)
En la misma línea, el portavoz militar estadounidense en el Comando Central en Doha, Qatar, general de brigada Vincent Brooks, remarcó que será necesaria una investigación forense de las ruinas para determinar si Saddam se encontraba allí. Brooks explicó que las fuerzas aliadas contaban con buena información procedente de numerosas fuentes sobre la presencia en el lugar tanto de Saddam como de sus hijos Uday y Qusay. "Teníamos información creíble que indicaba que la cúpula del régimen se estaba reuniendo allí. Tuvimos oportunidad de atacar esa reunión particular del régimen y fuimos efectivos al causar la destrucción de ese lugar. Lo que no podemos decir es quién estaba dentro del restaurante ni en qué condiciones se encuentran", señaló Brooks. Además confirmó que no hay fuerzas de la coalición en la zona donde se produjo la explosión para investigar las ruinas.
Por minutos
Se estima que el líder iraquí se salvó por minutos del ataque, informó la cadena británica BBC en base a fuentes de inteligencia británicas. En la tarde del lunes, un bombardero B-1B de largo alcance arrojó cuatro bombas, de 900 kilogramos cada una, contra un restaurante del barrio gubernamental de Al Mansur, donde se suponía estaba reunido Saddam con sus colaboradores más estrechos.
Funcionarios del Pentágono dijeron al canal Fox que muy probablemente el ataque había alcanzado a Saddam y a uno de sus hijos. Antes que Brooks, el general de división británico Peter Wall, miembro del Comando Central británico en Qatar, admitió en una entrevista concedida a la cadena BBC que no podía confirmar el éxito del ataque estadounidense. Wall señaló que las fuerzas aliadas habían hecho varios intentos, sobre la base de informaciones secretas de diversas fuentes, de alcanzar directamente a Saddam. (Reuter-DPA)
WASHINGTON.- Los servicios de información de Estados Unidos interceptaron lo que creyeron que podía ser una conversación entre el presidente iraquí Saddam Hussein y sus consejeros, y en la que hablaban sobre la manera de huir de Bagdad. Doce minutos después de que los servicios secretos -probablemente la Agencia Nacional de Seguridad (NSA)- informaran de la intercepción de esta conversación, un bombardero supersónico B-1B, que se encontraba en misión en el desierto al oeste de Irak, fue desviado para bombardear un objetivo en el barrio Al Mansur, de Bagdad. El enviado de la cadena ABC fue informado de que los servicios habían oído al mismo Saddam Hussein hablar con sus consejeros de cómo y cuándo abandonar la ciudad. "Los servicios de información dieron inmediatamente la alerta e indicaron que había un objetivo delicado", indicó el periodista. E inmediatamente se ordenó el ataque. (Reuter)







