09 Abril 2003 Seguir en 
BASORA.- Las fuerzas británicas que parecen controlar toda la ciudad sureña de Basora afirmaron ayer que habían recuperado el cadáver del tristemente célebre general Ali Hasan al Majid, alias "El Químico", encargado de la defensa de toda la región sur de Irak.
El comandante Andrew Jackson del Tercer Batallón del Regimiento de Paracaidistas confirmó que el cuerpo del temido militar, primo de Saddam Hussein y perteneciente al clan de los Tikriti, había sido descubierto junto al de su guardaespaldas y responsable de los servicios de inteligencia en Basora, tras el bombardeo que destruyó la residencia donde se encontraban reunidos el sábado pasado.
Majid se ganó una tenebrosa reputación especialmente a partir de 1988 cuando lideró una campaña contra los kurdos del norte de Irak. En esa oportunidad, las fuerzas bajo su mando arrasaron aldeas y mataron cerca de 100.000 personas. Durante esa arremetida, Majid autorizó el bombardeo con gases letales el 16 de marzo de 1988 en Halabja, y masacró a unas 5.000 personas.
Durante los años subsiguientes continuó atesorando acusaciones sobre violaciones de los derechos humanos y en los siete meses -entre los años 1990 y 1991-, en los que sirvió como gobernador del Kuwait ocupado, se hizo conocido por la represión y persecución de los opositores a la invasión.
Su cadáver fue descubierto cuando las llamadas Ratas del Desierto bombardearon la sede del partido Baaz en Basora. Al Majid no había sido visto en público desde principios de marzo, cuando hizo una visita oficial a Damasco y a Beirut. Fue justo antes de que comenzara la guerra.
Proclama
"Basora vivió hoy (por ayer) un día histórico. El régimen está acabado allí, aunque todavía restan algunos focos de resistencia de los paramilitares", precisó el general Brian Burridge.
Durante el día, cerca de 700 soldados ingleses comenzaron a afluir en la ciudad entrando a pie y en largas hileras, mientras eran saludados con alborozo por los locales. Otros iraquíes, sin embargo, se entregaron al saqueo de cuanto podían encontrar.
Los paracaidistas británicos ocuparon la ciudad antigua sin encontrar la resistencia que preveían. El ambiente en la calle, alrededor de las tropas, era de entusiasmo. En la plaza principal, un retrato de Hussein había sido derribado.
Pero molestos residentes dijeron que estaban atrapados en un vacío político y se quejaron de la falta de agua y por una anarquía total. Apuntaron que ladrones armados con fusiles de asalto están entrando en casas, tiendas y ministerios, y se llevan todo tipo de cosas, desde muebles hasta kerosene. (DPA-Reuter-Especial)
Gobernador
Las fuerzas británicas que controlan la ciudad iraquí de Basora dispusieron elegir a un líder tribal de la zona para que forme una administración civil que gobierne la provincia, se informó. El hombre, un jefe tribal o jeque -cuyos nombre y tribu son confidenciales por el momento- se presentó a las fuerzas británicas y, tras una entrevista, fue seleccionado para el puesto de gobernador de la provincia de Basora, dijo el coronel del Ejército británico Chris Vernon. (DPA)
El comandante Andrew Jackson del Tercer Batallón del Regimiento de Paracaidistas confirmó que el cuerpo del temido militar, primo de Saddam Hussein y perteneciente al clan de los Tikriti, había sido descubierto junto al de su guardaespaldas y responsable de los servicios de inteligencia en Basora, tras el bombardeo que destruyó la residencia donde se encontraban reunidos el sábado pasado.
Majid se ganó una tenebrosa reputación especialmente a partir de 1988 cuando lideró una campaña contra los kurdos del norte de Irak. En esa oportunidad, las fuerzas bajo su mando arrasaron aldeas y mataron cerca de 100.000 personas. Durante esa arremetida, Majid autorizó el bombardeo con gases letales el 16 de marzo de 1988 en Halabja, y masacró a unas 5.000 personas.
Durante los años subsiguientes continuó atesorando acusaciones sobre violaciones de los derechos humanos y en los siete meses -entre los años 1990 y 1991-, en los que sirvió como gobernador del Kuwait ocupado, se hizo conocido por la represión y persecución de los opositores a la invasión.
Su cadáver fue descubierto cuando las llamadas Ratas del Desierto bombardearon la sede del partido Baaz en Basora. Al Majid no había sido visto en público desde principios de marzo, cuando hizo una visita oficial a Damasco y a Beirut. Fue justo antes de que comenzara la guerra.
Proclama
"Basora vivió hoy (por ayer) un día histórico. El régimen está acabado allí, aunque todavía restan algunos focos de resistencia de los paramilitares", precisó el general Brian Burridge.
Durante el día, cerca de 700 soldados ingleses comenzaron a afluir en la ciudad entrando a pie y en largas hileras, mientras eran saludados con alborozo por los locales. Otros iraquíes, sin embargo, se entregaron al saqueo de cuanto podían encontrar.
Los paracaidistas británicos ocuparon la ciudad antigua sin encontrar la resistencia que preveían. El ambiente en la calle, alrededor de las tropas, era de entusiasmo. En la plaza principal, un retrato de Hussein había sido derribado.
Pero molestos residentes dijeron que estaban atrapados en un vacío político y se quejaron de la falta de agua y por una anarquía total. Apuntaron que ladrones armados con fusiles de asalto están entrando en casas, tiendas y ministerios, y se llevan todo tipo de cosas, desde muebles hasta kerosene. (DPA-Reuter-Especial)
Gobernador
Las fuerzas británicas que controlan la ciudad iraquí de Basora dispusieron elegir a un líder tribal de la zona para que forme una administración civil que gobierne la provincia, se informó. El hombre, un jefe tribal o jeque -cuyos nombre y tribu son confidenciales por el momento- se presentó a las fuerzas británicas y, tras una entrevista, fue seleccionado para el puesto de gobernador de la provincia de Basora, dijo el coronel del Ejército británico Chris Vernon. (DPA)







