Otro elemento que generó suspicacias fue que, ante un llamado de este diario al teléfono de la fundación, la mujer que atendió se presentó como esposa de Raúl Penna. Según explicó el odontólogo, es muy amigo del actual funcionario nacional y de su familia, por lo que le solicitó a la señora que retirara unas cuentas para pagar del departamento durante su ausencia. Sostuvo que alquila el departamento en Laprida y Corrientes desde hace varios años, mucho antes de que se inscribiera Funsal. "No lo cambié a nombre de la fundación el primer día por razones obvias, para ver si esto funciona o no funciona", dijo.









