08 Abril 2003 Seguir en 
Belfast.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush se reunió informalmente ayer en Belfast, Irlanda del Norte, en la cumbre de dos días que mantendrá con el primer ministro británico, Tony Blair, la tercera en menos de un mes.
Bush y Blair analizan la marcha de la guerra en Irak y, sobre todo, la futura reconstrucción de ese país; además tratarán los procesos de paz para Irlanda del Norte y Oriente Medio.
Anoche mantuvieron las primeras conversaciones informales sobre la post-guerra en el castillo de Hillsborough,, en las afueras de Belfast. El castillo fue aislado en un perímetro de varios kilómetros que está siendo patrullado por soldados del ejército británico. Los políticos tratarán de acordar cuál será el papel de la ONU en la reconstrucción de Irak, que hoy administra el gobierno de Bush, una vez que sea derrocado el régimen de Saddam.
Un portavoz de Blair desmintió diferencias de relevancia entre ambos mandatarios por el rol de las Naciones Unidas. "El objetivo de las tres voces involucradas, la nuestra propia, la de los estadounidenses y la de la ONU, es exactamente el mismo: un Irak que no sea administrado por nosotros, ni por EEUU ni por las ONU sino lo más rápido posible por los propios iraquíes", indicó el portavoz.
Pero en el campo diplomático tienen otra postura. Ayer, Blair se comunicó telefónicamente con el presidente sirio, Bashar Assad, para discutir las relaciones entre ambos países pese a las diferencias sobre la guerra que encabeza EEUU contra Irak, informó la agencia oficial de noticias siria. Blair le transmitió que Gran Bretaña está en desacuerdo con aquellos que promueven apuntar hacia Siria, y busca reforzar las relaciones con Damasco. Siria es el único miembro árabe del Consejo de Seguridad de ONU, y dice que la guerra tendrá peligrosas repercusiones en Cercano Oriente.
Viaje
En otro plano, y aunque la guerra no terminó, el gobierno español inició negociaciones con la administración de Bush sobre su participación política, militar y económica en reconstruir a Irak. Estas negociaciones son similares a las que mantiene Estados Unidos con otros países, con la diferencia de que España las oculta.
La semana pasada viajaron en secreto a Washington los secretarios de Estado de Asuntos Exteriores, Ramón Gil-Casares; de Defensa, Fernando Diez Moreno, y de Comercio, Juan Costa. El envío de una delegación de tres viceministros evidencia la importancia que el gobierno español atribuye a la visita. (DPA)
Bush y Blair analizan la marcha de la guerra en Irak y, sobre todo, la futura reconstrucción de ese país; además tratarán los procesos de paz para Irlanda del Norte y Oriente Medio.
Anoche mantuvieron las primeras conversaciones informales sobre la post-guerra en el castillo de Hillsborough,, en las afueras de Belfast. El castillo fue aislado en un perímetro de varios kilómetros que está siendo patrullado por soldados del ejército británico. Los políticos tratarán de acordar cuál será el papel de la ONU en la reconstrucción de Irak, que hoy administra el gobierno de Bush, una vez que sea derrocado el régimen de Saddam.
Un portavoz de Blair desmintió diferencias de relevancia entre ambos mandatarios por el rol de las Naciones Unidas. "El objetivo de las tres voces involucradas, la nuestra propia, la de los estadounidenses y la de la ONU, es exactamente el mismo: un Irak que no sea administrado por nosotros, ni por EEUU ni por las ONU sino lo más rápido posible por los propios iraquíes", indicó el portavoz.
Pero en el campo diplomático tienen otra postura. Ayer, Blair se comunicó telefónicamente con el presidente sirio, Bashar Assad, para discutir las relaciones entre ambos países pese a las diferencias sobre la guerra que encabeza EEUU contra Irak, informó la agencia oficial de noticias siria. Blair le transmitió que Gran Bretaña está en desacuerdo con aquellos que promueven apuntar hacia Siria, y busca reforzar las relaciones con Damasco. Siria es el único miembro árabe del Consejo de Seguridad de ONU, y dice que la guerra tendrá peligrosas repercusiones en Cercano Oriente.
Viaje
En otro plano, y aunque la guerra no terminó, el gobierno español inició negociaciones con la administración de Bush sobre su participación política, militar y económica en reconstruir a Irak. Estas negociaciones son similares a las que mantiene Estados Unidos con otros países, con la diferencia de que España las oculta.
La semana pasada viajaron en secreto a Washington los secretarios de Estado de Asuntos Exteriores, Ramón Gil-Casares; de Defensa, Fernando Diez Moreno, y de Comercio, Juan Costa. El envío de una delegación de tres viceministros evidencia la importancia que el gobierno español atribuye a la visita. (DPA)







