08 Abril 2003 Seguir en 
BASORA y WASHINGTON.- Paracaidistas británicos, apoyados por tanques y helicópteros artillados, marcharon sin oposición hacia el centro de Basora, la segunda ciudad de Irak, donde recibieron una calurosa bienvenida. Unos 700 soldados armados con fusiles automáticos pasaron junto a los cadáveres de milicianos iraquíes que yacían a ambos lados de la carretera principal y entraron desde el sur en las primeras horas de la tarde de ayer.
Hombres, mujeres y niños salían a las calles, algunos para dar la bienvenida a los nuevos ocupantes de la ciudad y otros simplemente para mirar. Muchos pedían agua, en una ciudad que ha estado virtualmente sitiada desde que comenzó la guerra hace 19 días.
Cuatro helicópteros Cobra estadounidenses sobrevolaron el área mientras las tropas avanzaban hacia la Plaza Siyamar, en el centro de la ciudad. Atravesada por canales, Basora fue conocida una vez como "la Venecia de Oriente". Pero la única señal de opulencia que encontraron los soldados fue un palacio del presidente iraquí, Saddam Hussein. En las afueras de Basora, jóvenes aprovecharon el descontrol para robar, llevándose todo lo que pudieron, como equipos de oficina, muebles y electrodomésticos.
Un médico dijo a un corresponsal que vio cómo los soldados británicos mataban a tiros a un hombre que había robado un taxi de un hospital y se negó a detenerse. "Hay ladrones que salen de cualquier parte", expresó Ahmed Abdul Muttalib. "Ellos piensan que no hay gobierno y se están llevando todo lo que pueden: remedios, gasolina, uniformes o automóviles", explicó la fuente. El oficial británico Brian Burridge señaló que los robos eran algo casi inevitable. Burridge dijo que todavía quedaban focos de resistencia de partidarios del Baath, el partido de Saddam. "Soldados del III Regimiento del Batallón de Paracaidistas están patrullando la parte antigua de Basora, que tiene calles estrechas y algunos callejones, por eso deben hacerlo a pie", agregó el militar.
Sin embargo, los oficiales en el terreno dijeron que confiaban en que la mayor parte de la resistencia había sido dominada en una incursión el domingo, que involucró a más de una decena de tanques y vehículos blindados de transporte de personal. Los soldados se abrieron paso ayer hacia la plaza principal y fueron recibidos por una muchedumbre congregada bajo un gigantesco retrato de Saddam. "Esta recepción es más de lo que esperábamos. Participamos en la incursión del domingo y hoy (por ayer) es una ciudad completamente distinta", expresó el mayor Chris Brannigan, de la Guardia Real Escocesa.
Por otro lado, el general Alí Hassan Al Mayid, primo de Saddam y conocido como "Alí El químico", fue hallado muerto en Basora, informó el comandante británico Andrew Jackson.
El oficial dijo a reporteros que el cadáver de Al Mayid fue hallado en la mansión del general iraquí en esa ciudad, que fue alcanzada el sábado por misiles disparados por las fuerzas aliadas.
Al Mayid, responsable de la defensa del sur de Irak, ha sido una de las figuras clave del régimen de Saddam. El primo del presidente iraquí llenó titulares de prensa por su brutalidad. El apodo "Alí, El químico" se lo ganó siendo gobernador de la provincia del Kurdistán, en el norte del país. Durante su mandato (1987-1989) utilizó gas tóxico contra la población civil kurda, sobre todo en Halabia. Decenas de miles de personas murieron allí. En su cargo en el sur de Irak, él habría sido el primero en recibir la orden de utilizar armas de destrucción masiva. (Reuter-Télam-SNI)
Pozos aún en manos de Irak
Los yacimientos de petróleo de Kirkuk, los mayores del norte de Irak, siguen en manos del régimen de Bagdad, pese a que sus tropas en la región están siendo aisladas por la milicia kurda y las fuerzas estadounidenses.
Apoyada por la aviación aliada y por unidades militares de Estados Unidos, la milicia kurda, según sus jefes, tiene bloqueada la mayoría de las líneas de aprovisionamiento y comunicación de las tropas iraquíes en Kirkuk, y también de las que controlan la ciudad de Mosul. (Especial)
Hombres, mujeres y niños salían a las calles, algunos para dar la bienvenida a los nuevos ocupantes de la ciudad y otros simplemente para mirar. Muchos pedían agua, en una ciudad que ha estado virtualmente sitiada desde que comenzó la guerra hace 19 días.
Cuatro helicópteros Cobra estadounidenses sobrevolaron el área mientras las tropas avanzaban hacia la Plaza Siyamar, en el centro de la ciudad. Atravesada por canales, Basora fue conocida una vez como "la Venecia de Oriente". Pero la única señal de opulencia que encontraron los soldados fue un palacio del presidente iraquí, Saddam Hussein. En las afueras de Basora, jóvenes aprovecharon el descontrol para robar, llevándose todo lo que pudieron, como equipos de oficina, muebles y electrodomésticos.
Un médico dijo a un corresponsal que vio cómo los soldados británicos mataban a tiros a un hombre que había robado un taxi de un hospital y se negó a detenerse. "Hay ladrones que salen de cualquier parte", expresó Ahmed Abdul Muttalib. "Ellos piensan que no hay gobierno y se están llevando todo lo que pueden: remedios, gasolina, uniformes o automóviles", explicó la fuente. El oficial británico Brian Burridge señaló que los robos eran algo casi inevitable. Burridge dijo que todavía quedaban focos de resistencia de partidarios del Baath, el partido de Saddam. "Soldados del III Regimiento del Batallón de Paracaidistas están patrullando la parte antigua de Basora, que tiene calles estrechas y algunos callejones, por eso deben hacerlo a pie", agregó el militar.
Sin embargo, los oficiales en el terreno dijeron que confiaban en que la mayor parte de la resistencia había sido dominada en una incursión el domingo, que involucró a más de una decena de tanques y vehículos blindados de transporte de personal. Los soldados se abrieron paso ayer hacia la plaza principal y fueron recibidos por una muchedumbre congregada bajo un gigantesco retrato de Saddam. "Esta recepción es más de lo que esperábamos. Participamos en la incursión del domingo y hoy (por ayer) es una ciudad completamente distinta", expresó el mayor Chris Brannigan, de la Guardia Real Escocesa.
Por otro lado, el general Alí Hassan Al Mayid, primo de Saddam y conocido como "Alí El químico", fue hallado muerto en Basora, informó el comandante británico Andrew Jackson.
El oficial dijo a reporteros que el cadáver de Al Mayid fue hallado en la mansión del general iraquí en esa ciudad, que fue alcanzada el sábado por misiles disparados por las fuerzas aliadas.
Al Mayid, responsable de la defensa del sur de Irak, ha sido una de las figuras clave del régimen de Saddam. El primo del presidente iraquí llenó titulares de prensa por su brutalidad. El apodo "Alí, El químico" se lo ganó siendo gobernador de la provincia del Kurdistán, en el norte del país. Durante su mandato (1987-1989) utilizó gas tóxico contra la población civil kurda, sobre todo en Halabia. Decenas de miles de personas murieron allí. En su cargo en el sur de Irak, él habría sido el primero en recibir la orden de utilizar armas de destrucción masiva. (Reuter-Télam-SNI)
Los yacimientos de petróleo de Kirkuk, los mayores del norte de Irak, siguen en manos del régimen de Bagdad, pese a que sus tropas en la región están siendo aisladas por la milicia kurda y las fuerzas estadounidenses.
Apoyada por la aviación aliada y por unidades militares de Estados Unidos, la milicia kurda, según sus jefes, tiene bloqueada la mayoría de las líneas de aprovisionamiento y comunicación de las tropas iraquíes en Kirkuk, y también de las que controlan la ciudad de Mosul. (Especial)







