07 Abril 2003 Seguir en 
RIO GALLEGOS.- Los casos de acoso sexual en los lugares de trabajo en Argentina han sufrido un notable incremento en los últimos cinco años, ya que de 50 hechos anuales detectados y denunciados hasta 1997, se ha pasado a 15 denuncias mensuales y a un promedio de casi cuatro por semana.
La gremialista Zunilda Valenziano denunció en esta ciudad la penosa situación. La militante gremial es autora del libro "Acoso sexual, violencia laboral", cuya reedición fue presentada en la Novena Feria Provincial del Libro, en el marco del lanzamiento de una campaña contra el abuso de poder en el ámbito laboral."Realizar nuestro trabajo con respeto y libertad hace a nuestra dignidad como trabajadores", fue el prólogo utilizado por la autora en ese trabajo de investigación concretado a lo largo de diez años en diversos organismos públicos y privados.
Incremento
"El acoso sexual en el ámbito laboral se ha incrementado en el último lustro. De 50 casos anuales, detectados y denunciados hasta 1997, en tan sólo cinco años esa cifra hoy alcanza las 15 denuncias mensuales, un promedio de casi cuatro por semana", reveló la autora. Esto representa unas 180 denuncias al año, lo cual significa que se ha cuadriplicado este tipo de demandas.
"El acoso sexual no sólo acontece en la administración pública, sino que se ha ampliado a sectores privados, surgiendo como las más afectadas las trabajadoras vinculadas al ámbito gastronómico, bancario, comercio, servicios varios y empleadas domésticas", indicó la gremialista.
Desconocimiento
"El 70% tiene una confusa conceptualización del acoso sexual, el 50% de las acosadas rechaza la presión y el 54% indicó que el acosador es mayor de 40 años y casado", recordó. Según Valenziano, "el 70% de las mujeres señala que la edad para el acosador es indistinta cuando de acosar se trata, así como el estado civil; y el 30% desconoce las normas de sanción del acoso sexual".
Tras definir al acoso sexual como una forma de "violencia laboral", detalló que genera temor a las represalias y muchas veces, este temor se convierte en un terror ciego que inmoviliza la acción y el pensamiento, afectando el rendimiento, la salud, la integridad, la dignidad y la libertad. "Lo que detectamos como manifestaciones de una situación de acoso es ansiedad, irritabilidad, tensión, depresión, desgano, abulia, incapacidad para concentrarse", se explayó. "Produce autodesvalorización y elevado ausentismo, porque las mujeres acosadas entienden que faltando pueden mitigar el padecimiento, lo que se les vuelve en contra", remarcó. (Télam)
La gremialista Zunilda Valenziano denunció en esta ciudad la penosa situación. La militante gremial es autora del libro "Acoso sexual, violencia laboral", cuya reedición fue presentada en la Novena Feria Provincial del Libro, en el marco del lanzamiento de una campaña contra el abuso de poder en el ámbito laboral."Realizar nuestro trabajo con respeto y libertad hace a nuestra dignidad como trabajadores", fue el prólogo utilizado por la autora en ese trabajo de investigación concretado a lo largo de diez años en diversos organismos públicos y privados.
Incremento
"El acoso sexual en el ámbito laboral se ha incrementado en el último lustro. De 50 casos anuales, detectados y denunciados hasta 1997, en tan sólo cinco años esa cifra hoy alcanza las 15 denuncias mensuales, un promedio de casi cuatro por semana", reveló la autora. Esto representa unas 180 denuncias al año, lo cual significa que se ha cuadriplicado este tipo de demandas.
"El acoso sexual no sólo acontece en la administración pública, sino que se ha ampliado a sectores privados, surgiendo como las más afectadas las trabajadoras vinculadas al ámbito gastronómico, bancario, comercio, servicios varios y empleadas domésticas", indicó la gremialista.
Desconocimiento
"El 70% tiene una confusa conceptualización del acoso sexual, el 50% de las acosadas rechaza la presión y el 54% indicó que el acosador es mayor de 40 años y casado", recordó. Según Valenziano, "el 70% de las mujeres señala que la edad para el acosador es indistinta cuando de acosar se trata, así como el estado civil; y el 30% desconoce las normas de sanción del acoso sexual".
Tras definir al acoso sexual como una forma de "violencia laboral", detalló que genera temor a las represalias y muchas veces, este temor se convierte en un terror ciego que inmoviliza la acción y el pensamiento, afectando el rendimiento, la salud, la integridad, la dignidad y la libertad. "Lo que detectamos como manifestaciones de una situación de acoso es ansiedad, irritabilidad, tensión, depresión, desgano, abulia, incapacidad para concentrarse", se explayó. "Produce autodesvalorización y elevado ausentismo, porque las mujeres acosadas entienden que faltando pueden mitigar el padecimiento, lo que se les vuelve en contra", remarcó. (Télam)
Lo más popular
Ranking notas premium







