07 Febrero 2010 Seguir en 
HAMBURGO.- Los nostálgicos del pop melancólico pueden suspirar al fin de alivio. Tras 10 años de silencio vuelve a resonar la aterciopelada voz de Sade Adu. Desde su album de debut "Diamond life" de 1984, su suave voz es la inconfundible seña de identidad de la cantante británica. El lanzamiento mundial de su nuevo disco "Soldier of love" será mañana, aunque en algunos países como Alemania ya ha salido a la venta.
Cuando en la década de 1980 el pop giraba alrededor de los desalmados sonidos sintéticos, los peinados cardados y las atrevidas combinaciones de jerseys con leggins, Sade y su banda de tres integrantes presentaban un elegante cool jazz, refinado con puntuales solos de saxo y decentes actuaciones de latin pop. Con el enigmático album "Smooth operator" en 1984 las pistas de baile se vieron súbitamente envueltas de un halo de olvidado romanticismo al ritmo del cual parejas estrechamente abrazadas se mecían a la luz de las luces de neón.
Ahora en su última creación "Soldier of love" la cantante británica de origen nigeriano ha descubierto el rhythm and blues contemporáneo. La mujer de 51 años no ha perdido de vista su tema central: continúa cantando acerca de peleas entre amantes.
Lo que sí suena novedoso es el tema que da título al disco y que es al mismo tiempo el más intenso del album. Sade nunca se ha mostrado tan guerrera a sus oyentes. En el video musical que salió a la luz antes que su disco la cantante traslada la imagen de un mundo de desconsuelo en el que centellean rayos, retumban explosiones y hombres uniformados bailan al unísono. (Reuters)
Cuando en la década de 1980 el pop giraba alrededor de los desalmados sonidos sintéticos, los peinados cardados y las atrevidas combinaciones de jerseys con leggins, Sade y su banda de tres integrantes presentaban un elegante cool jazz, refinado con puntuales solos de saxo y decentes actuaciones de latin pop. Con el enigmático album "Smooth operator" en 1984 las pistas de baile se vieron súbitamente envueltas de un halo de olvidado romanticismo al ritmo del cual parejas estrechamente abrazadas se mecían a la luz de las luces de neón.
Ahora en su última creación "Soldier of love" la cantante británica de origen nigeriano ha descubierto el rhythm and blues contemporáneo. La mujer de 51 años no ha perdido de vista su tema central: continúa cantando acerca de peleas entre amantes.
Lo que sí suena novedoso es el tema que da título al disco y que es al mismo tiempo el más intenso del album. Sade nunca se ha mostrado tan guerrera a sus oyentes. En el video musical que salió a la luz antes que su disco la cantante traslada la imagen de un mundo de desconsuelo en el que centellean rayos, retumban explosiones y hombres uniformados bailan al unísono. (Reuters)
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