02 Febrero 2010 Seguir en 
ROMA.- El divorcio entre Silvio Berlusconi y la ex actriz Verónica Lario volvió al escenario mediático, luego de que trascendió que el primer ministro podría reclamarle a la ex actriz, su segunda mujer, la propiedad de Villa Belvedere, la gran mansión situada en la localidad de Macherio, en el norte de Italia, donde la ex primera dama italiana reside desde hace tiempo.
Hasta ahora se consideraba un hecho que el político conservador de 72 años le había cedido la residencia valuada en casi 80 millones de euros. Este es uno de los temas que ambos trataron este fin de semana, casi un año después de que Verónica, cansada de los escándalos sexuales de su marido, anunciaba que se separaba de él.
En el centro de este proceso está el espinoso asunto del dinero. Según los abogados del premier, además de la posesión de Villa Belvedere Visconti di Modrone, los representantes legales de Verónica Lario reclaman 3,5 millones de euros al mes, a modo de pensión para su cliente. Durante el encuentro del fin de semana, los abogados de Berlusconi ofrecieron no más de 300.000 euros mensuales. Ambos estuvieron unos 20 minutos cara a cara, el sábado, ante una jueza civil de Milán en una audiencia de conciliación.
Bomba en la mesa
Y para presionar sobre este tema, los letrados lanzaron sobre la mesa de negociaciones una demanda por presuntas infidelidades por parte de ella. De tal modo, los jueces se verían en la tarea de cotejar el supuesto sufrimiento que le produjo a Verónica la vida libertina que llevó el jefe de gobierno durante sus años de matrimonio. No hubo arreglo en esta audiencia. La jueza los citó para marzo.
Se dice que Berlusconi le entregó ya a su ex mujer, con quien vivió unos 30 años, entre 60 y 70 millones de euros, en calidad de madre de sus hijos Bárbara, Eleonora y Luigi. Y que en los últimos años cedió un 7,5% de su holding financiero Fininvest a cada uno de ellos. (Especial)
Hasta ahora se consideraba un hecho que el político conservador de 72 años le había cedido la residencia valuada en casi 80 millones de euros. Este es uno de los temas que ambos trataron este fin de semana, casi un año después de que Verónica, cansada de los escándalos sexuales de su marido, anunciaba que se separaba de él.
En el centro de este proceso está el espinoso asunto del dinero. Según los abogados del premier, además de la posesión de Villa Belvedere Visconti di Modrone, los representantes legales de Verónica Lario reclaman 3,5 millones de euros al mes, a modo de pensión para su cliente. Durante el encuentro del fin de semana, los abogados de Berlusconi ofrecieron no más de 300.000 euros mensuales. Ambos estuvieron unos 20 minutos cara a cara, el sábado, ante una jueza civil de Milán en una audiencia de conciliación.
Bomba en la mesa
Y para presionar sobre este tema, los letrados lanzaron sobre la mesa de negociaciones una demanda por presuntas infidelidades por parte de ella. De tal modo, los jueces se verían en la tarea de cotejar el supuesto sufrimiento que le produjo a Verónica la vida libertina que llevó el jefe de gobierno durante sus años de matrimonio. No hubo arreglo en esta audiencia. La jueza los citó para marzo.
Se dice que Berlusconi le entregó ya a su ex mujer, con quien vivió unos 30 años, entre 60 y 70 millones de euros, en calidad de madre de sus hijos Bárbara, Eleonora y Luigi. Y que en los últimos años cedió un 7,5% de su holding financiero Fininvest a cada uno de ellos. (Especial)







