18 Enero 2010 Seguir en 
LA PAZ- El presidente Evo Morales ingresará esta semana en la historia de su país. Iniciará su segundo mandato como titular del Ejecutivo andino, período para el que se propuso como eje un ambicioso plan de desarrollo energético y social.
El inicio de esta nueva gestión -derecho que Morales ganó con amplitud en las elecciones de diciembre- será en dos ceremonias, una el jueves, con ritos de los pueblos originarios, y otra el viernes, más formal. El simbólico acto del jueves será en el sitio arqueológico de Tiwanaku y estará encabezado por el Consejo de Amautas local, integrado por ancianos aymaras, etnia a la que pertenece el mandatario y la segunda en importancia después de la quechua.
Morales repetirá de esa manera la ceremonia de enero de 2006, cuando fue su primera asunción. Esta vez, el acto durará una jornada entera y consistirá en una ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra) y a los dioses andinos por buenos augurios. El amauta es para los quechuas un maestro o sabio consejero de los nobles incas, un rol que derivó hoy en que ancianos y vecinos notables ejerzan un gobierno moral en las comunidades indígenas con mayor autoridad, inclusive, que las elegidas por voto.
Un día después, será la sede de la flamante Asamblea Plurinacional -el parlamento creado por la Constitución vigente desde el año pasado- la que albergue la ceremonia oficial, a la que están invitados mandatarios de la región.
Casi paralelamente, se conocerá el nuevo gabinete de Morales, ya que los ministros cumplieron con la entrega de sus respectivos informes de gestión y pusieron sus renuncias a disposición del mandatario. Ante la Asamblea jurarán sus cargos Morales y el también reelecto vicepresidente, Alvaro García Linera.
En su nueva gestión, Morales -el primer presidente indígena de Bolivia- contará con una ventaja que no tuvo en sus tres primeros años de tarea: una amplia mayoría en el Poder Legislativo, lo que le permitirá el control total para la aprobación de leyes a la medida de sus prioridades. Se espera que en los primeros meses del nuevo mandato, el Ejecutivo apure los proyectos de autonomías departamentales y de regulación y regularización de la propiedad, para facilitar la instalación de servicios básicos como agua potable, energía eléctrica y gas domiciliario.
Los planes gubernamentales apuntarán también a dar un mayor impulso a la producción, las exportaciones, y a industrializar materias primas como el petróleo y la minería, para generar empleo e ingresos.
Con su asunción Morales coronará un proceso inédito: no sólo ser el primer presidente indígena del país, también será el primer mandatario en lograr la reelección y el que más alto porcentaje de votos consiguió en una compulsa nacional. (Télam)
El inicio de esta nueva gestión -derecho que Morales ganó con amplitud en las elecciones de diciembre- será en dos ceremonias, una el jueves, con ritos de los pueblos originarios, y otra el viernes, más formal. El simbólico acto del jueves será en el sitio arqueológico de Tiwanaku y estará encabezado por el Consejo de Amautas local, integrado por ancianos aymaras, etnia a la que pertenece el mandatario y la segunda en importancia después de la quechua.
Morales repetirá de esa manera la ceremonia de enero de 2006, cuando fue su primera asunción. Esta vez, el acto durará una jornada entera y consistirá en una ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra) y a los dioses andinos por buenos augurios. El amauta es para los quechuas un maestro o sabio consejero de los nobles incas, un rol que derivó hoy en que ancianos y vecinos notables ejerzan un gobierno moral en las comunidades indígenas con mayor autoridad, inclusive, que las elegidas por voto.
Un día después, será la sede de la flamante Asamblea Plurinacional -el parlamento creado por la Constitución vigente desde el año pasado- la que albergue la ceremonia oficial, a la que están invitados mandatarios de la región.
Casi paralelamente, se conocerá el nuevo gabinete de Morales, ya que los ministros cumplieron con la entrega de sus respectivos informes de gestión y pusieron sus renuncias a disposición del mandatario. Ante la Asamblea jurarán sus cargos Morales y el también reelecto vicepresidente, Alvaro García Linera.
En su nueva gestión, Morales -el primer presidente indígena de Bolivia- contará con una ventaja que no tuvo en sus tres primeros años de tarea: una amplia mayoría en el Poder Legislativo, lo que le permitirá el control total para la aprobación de leyes a la medida de sus prioridades. Se espera que en los primeros meses del nuevo mandato, el Ejecutivo apure los proyectos de autonomías departamentales y de regulación y regularización de la propiedad, para facilitar la instalación de servicios básicos como agua potable, energía eléctrica y gas domiciliario.
Los planes gubernamentales apuntarán también a dar un mayor impulso a la producción, las exportaciones, y a industrializar materias primas como el petróleo y la minería, para generar empleo e ingresos.
Con su asunción Morales coronará un proceso inédito: no sólo ser el primer presidente indígena del país, también será el primer mandatario en lograr la reelección y el que más alto porcentaje de votos consiguió en una compulsa nacional. (Télam)







