18 Enero 2010 Seguir en 
ROMA.- A pesar de las tensiones entre el Vaticano y los judíos, el papa Benedicto XVI realizó una visita a la principal sinagoga de Roma, calificada de histórica. En el lugar, el Santa Padre pidió expresamente que haya un diálogo más profundo entre católicos y judíos y una mayor concordia. En la recordación del Holocausto, dijo: "fue el punto de inflexión del odio de un mundo que negó a Dios; debería fortalecerse la comprensión y el respeto de los unos hacia los otros".
Sobre todo, la polémica en torno al papa Pío XII enturbia actualmente la relación de los judíos con el Vaticano. "Pero podemos avanzar juntos, conscientes de nuestras diferencias", dijo el Sumo Pontífice. Benedicto cerró su discurso con un salmo en hebreo. El proceso de beatificación de Pío XII, impulsado por Benedicto XVI, desató fuertes críticas en diciembre. Muchos judíos acusan a Pío XII de haber callado ante el Holocausto y no haber hecho lo suficiente contra la persecución a los judíos. Benedicto defiende a Pío XII.
El rabino Riccardo Pacifici hizo referencia al controvertido Papa (1939-1958) en su discurso. Habló de la oportunidad perdida de la Iglesia de haber dado a los judíos deportados a Auschwitz una señal de solidaridad humana antes de su muerte. Benedicto no hizo referencia al debate en torno a su antecesor, pero subrayó varias veces "iniciativas muchas veces discretas y ocultas del Vaticano para salvar a los judíos" de la persecución en la Segunda Guerra Mundial.
El Papa se acercó a principios de 2009 a los miembros de la Fraternidad, que se distanció del negacionista Richard Williamson. A los miembros de la Fraternidad se los acusa, entre otras cosas, de querer revertir las reformas del Concilio.
Benedicto XVI depositó un ramo de rosas rojas frente a una placa que conmemora a los más de 1.000 judíos que fueron deportados en Roma por los nazis en 1943. Después, el jefe máximo de la Iglesia Católica ingresó en la sinagoga acompañado por el rabino supremo Riccardo Di Segni. Más tarde, el Papa se reunió con miembros de la comunidad judía dentro del edificio de la sinagoga, en una visita que tiene lugar 24 años después de que el papa Juan Pablo II se convirtiera en el primer pontífice de la era moderna en pisar un templo judío.
La visita del máximo representante de la Iglesia católica ha generado divisiones en el seno de la comunidad judía italiana. (DPA)
Sobre todo, la polémica en torno al papa Pío XII enturbia actualmente la relación de los judíos con el Vaticano. "Pero podemos avanzar juntos, conscientes de nuestras diferencias", dijo el Sumo Pontífice. Benedicto cerró su discurso con un salmo en hebreo. El proceso de beatificación de Pío XII, impulsado por Benedicto XVI, desató fuertes críticas en diciembre. Muchos judíos acusan a Pío XII de haber callado ante el Holocausto y no haber hecho lo suficiente contra la persecución a los judíos. Benedicto defiende a Pío XII.
El rabino Riccardo Pacifici hizo referencia al controvertido Papa (1939-1958) en su discurso. Habló de la oportunidad perdida de la Iglesia de haber dado a los judíos deportados a Auschwitz una señal de solidaridad humana antes de su muerte. Benedicto no hizo referencia al debate en torno a su antecesor, pero subrayó varias veces "iniciativas muchas veces discretas y ocultas del Vaticano para salvar a los judíos" de la persecución en la Segunda Guerra Mundial.
El Papa se acercó a principios de 2009 a los miembros de la Fraternidad, que se distanció del negacionista Richard Williamson. A los miembros de la Fraternidad se los acusa, entre otras cosas, de querer revertir las reformas del Concilio.
Benedicto XVI depositó un ramo de rosas rojas frente a una placa que conmemora a los más de 1.000 judíos que fueron deportados en Roma por los nazis en 1943. Después, el jefe máximo de la Iglesia Católica ingresó en la sinagoga acompañado por el rabino supremo Riccardo Di Segni. Más tarde, el Papa se reunió con miembros de la comunidad judía dentro del edificio de la sinagoga, en una visita que tiene lugar 24 años después de que el papa Juan Pablo II se convirtiera en el primer pontífice de la era moderna en pisar un templo judío.
La visita del máximo representante de la Iglesia católica ha generado divisiones en el seno de la comunidad judía italiana. (DPA)







