Es cierto que se mejoró, pero no hay que dormirse, porque se trata de una tendencia. No hay que ver solamente la cifra a secas; debemos tener en cuenta la cantidad de habitantes que hay en la provincia y compararnos con otros lugares donde se está trabajando fuerte; así, nos daremos cuenta de que el número sigue siendo alto.
Por ejemplo, en Capital Federal viven varios millones más de personas que en Tucumán, y la extensión del territorio no es muy diferente. Sin embargo, tienen muchas menos víctimas que nosotros por año. Sucede que ellos implementaron un plan con controles y multas que acá no existe. Por ejemplo, se capacitó más a la persona que va a acceder al carné y se realizan tests de alcoholemia de forma seria. Yo manejo todos los días y jamás me pararon en uno. Para colmo, es sabido que los jóvenes ya tienen estudiado dónde son y los evitan.
Lo grave sigue siendo la falta de control y de educación vial. La señalización es terrible; hay semáforos en lugares ridículos y no los hay donde realmente hacen falta. Ponemos y sacamos rotondas, pero no les explicamos a los tucumanos cómo funciona el tránsito. Todos los días vemos manejar gente sin casco en motos. Es hora de que los controles sean integrales.
En 2009 fallecieron 50 personas menos. Una vida ya es mucho. Pero todavía nos falta bastante.
11 Enero 2010 Seguir en 








