WASHINGTON.- El nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab, que intentó atentar en un vuelo a Detroit el día de Navidad, dijo a los investigadores que unos 20 musulmanes más fueron entrenados junto con él en Yemen para perpetrar atentados siguiendo el mismo patrón. El servicio secreto británico ha confirmado estas afirmaciones.
Como consecuencia, las autoridades responsables de la seguridad aérea en Estados Unidos adoptaron medidas adicionales de control para los viajeros a Estados Unidos. Desde la semana pasada, todos los pasajeros provenientes de 14 países considerados sospechosos son controlados durante el embarque y su equipaje de mano revisado a fondo. En ese listado figuran, entre otros, países árabes, como Nigeria, el país de origen de Abdulmutallab, y Cuba, que ha condenado en duros términos tal medida en su contra.
Cientos de escáners
Además, el Gobierno planea usar más escáneres de cuerpo completo en los aeropuertos, mientras presiona a otros países para que adopten medidas similares. Actualmente hay 40 de esas máquinas instaladas en aeropuertos estadounidenses, a las que se sumarán 150 compradas en 2009 a un valor que va desde los 130.000 a los 170.000 dólares cada aparato. Actualmente se prepara una licitación para adquirir otros 300 escáneres.
La ruta de la bomba
Entre tanto, miembros del Buró Federal de Investigaciones (FBI) están reconstruyendo la ruta del nigeriano antes del fallido atentado. Los investigadores se encuentran en Ghana, donde Abdulmutallab hizo una escala después de una estadía de cinco meses en Yemen. El FBI estima que el nigeriano se encontró con miembros de Al Qaeda en Accra, capital de Ghana. Intentan averiguar si Abdulmutallab recibió allí el paquete con el material explosivo que logró esconder luego en su ropa interior en el avión que volaba a Detroit. El joven de 23 años afronta seis cargos, entre ellos el de intento de asesinato de los casi 300 pasajeros que iban a bordo del avión procedente de Amsterdam, así como por el uso de un arma de destrucción masiva. El agresor se declaró inocente el viernes ante un tribunal, y continúa en prisión a la espera del juicio.
El factor iraní
Por otra parte, la posibilidad cierta de que Yemen se convierta en refugio de terroristas es motivo de preocupación internacional. Así lo destacaron durante un reunión en Riad Guido Westerwelle, ministro de Exteriores de Alemania; y su par saudí el príncipe Saud al Faisal. Este advirtió sobre injerencias "desde fuera", en alusión a Irán. La referencia se debe a que Yemen mantiene un conflicto bélico con el grupo houthi en el norte del país. Se trata de una milicia chií de los zaidistas, que desde 2004 se enfrenta con el Gobierno, informa en su blog el periodista Mikel Ayestaran. El zaidismo es una rama chií, la mayoritaria en Irán, que sólo se halla en Yemen, y el houthi sería algo así como el Hezbollah yemení. (DPA-Especial)







