01 Abril 2003 Seguir en 
MADRID.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) envió a Ammán, capital de Jordania, desde Brindisi (Italia), cinco equipos anticólera con medicamentos y tratamiento contra diarrea severa para unas 500 personas, así como dos equipos de traumatología que pueden usarse para operaciones de emergencia y atender las necesidades de unas 400 personas, informó ayer la OMS.
La entidad indicó que los hospitales de Bagdad y del sur de Irak están acogiendo a un número creciente de heridos, pero que por el momento los hospitales de la capital mantienen un nivel de suministros y de equipos relativamente bueno y siguen funcionando. Respecto de la situación de Basora, la OMS sigue preocupada porque el 40% de la población no tiene acceso al suministro de agua potable; el Comité Internacional de la Cruz Roja informó que se mantiene el suministro al 60% de la población.
La OMS está trabajando en el norte de Irak para investigar las informaciones sobre posibles brotes de enfermedades, y colabora con las entidades de salud locales en la compra de suministros y en la recolección de datos.
En Dohuk, apuntó la organización, se registró un incremento drástico de infecciones respiratoria agudas y se investigan dos posibles casos de sarampión, lo que puede estar ligado al aumento de la población local, a medida que los iraquíes dejan las ciudades y se desplazan hacia pueblos y ciudades pequeñas.
Asistencia
En tanto, las tropas británicas comenzaron a bombear agua en el sediento sur de Irak, en un poco común apoyo a los civiles privados de asistencia de las principales organizaciones de ayuda durante la invasión de fuerzas lideradas por EE.UU. en el país.
Aunque la organización de asistencia alimentaria de la ONU realizó su mayor adquisición para una operación humanitaria en 10 años, los trabajadores civiles de ayuda en Kuwait dijeron que no pueden ingresar a Irak porque ninguno de los dos bandos de la guerra otorgó garantías de un pasaje seguro.
Autoridades de organizaciones de la ONU y de instituciones de caridad no gubernamentales aplaudieron la apertura, por parte del Real Cuerpo de Ingenieros británicos, de una tubería de agua desde Kuwait. (DPA-Reuter)
La entidad indicó que los hospitales de Bagdad y del sur de Irak están acogiendo a un número creciente de heridos, pero que por el momento los hospitales de la capital mantienen un nivel de suministros y de equipos relativamente bueno y siguen funcionando. Respecto de la situación de Basora, la OMS sigue preocupada porque el 40% de la población no tiene acceso al suministro de agua potable; el Comité Internacional de la Cruz Roja informó que se mantiene el suministro al 60% de la población.
La OMS está trabajando en el norte de Irak para investigar las informaciones sobre posibles brotes de enfermedades, y colabora con las entidades de salud locales en la compra de suministros y en la recolección de datos.
En Dohuk, apuntó la organización, se registró un incremento drástico de infecciones respiratoria agudas y se investigan dos posibles casos de sarampión, lo que puede estar ligado al aumento de la población local, a medida que los iraquíes dejan las ciudades y se desplazan hacia pueblos y ciudades pequeñas.
Asistencia
En tanto, las tropas británicas comenzaron a bombear agua en el sediento sur de Irak, en un poco común apoyo a los civiles privados de asistencia de las principales organizaciones de ayuda durante la invasión de fuerzas lideradas por EE.UU. en el país.
Aunque la organización de asistencia alimentaria de la ONU realizó su mayor adquisición para una operación humanitaria en 10 años, los trabajadores civiles de ayuda en Kuwait dijeron que no pueden ingresar a Irak porque ninguno de los dos bandos de la guerra otorgó garantías de un pasaje seguro.
Autoridades de organizaciones de la ONU y de instituciones de caridad no gubernamentales aplaudieron la apertura, por parte del Real Cuerpo de Ingenieros británicos, de una tubería de agua desde Kuwait. (DPA-Reuter)







