01 Abril 2003 Seguir en 
EL CAIRO y TEHERAN.- El presidente egipcio, Hosni Mubarak, dijo que la guerra que encabeza Estados Unidos contra Irak produciría "100 nuevos Bin Laden", impulsando a más musulmanes al extremismo antioccidental. "Cuando se acabe, si es que se acaba, esta guerra tendrá horribles consecuencias", dijo Mubarak a soldados egipcios en la ciudad de Suez.Bin Laden es el fugitivo islámico de origen saudita a quien Estados Unidos responsabiliza por los ataques del 11 de setiembre de 2001 en Nueva York y en Washington.
Egipto, un aliado regional clave de Estados Unidos que ha reprimido duramente a los militantes islámicos, públicamente se opone a la guerra lanzada por Washington para derrocar al presidente Saddam Hussein.Los opositores europeos a la guerra, liderados por el presidente francés, Jacques Chirac, también han dicho que la acción militar contra Irak alimentará el terrorismo y dividirá a la coalición internacional diseñada por Washington para luchar contra la red Al Qaeda, de Bin Laden.
Mubarak señaló que las fuerzas iraquíes que enfrentan a las tropas de Estados Unidos y Gran Bretaña están "resguardando las tierras de Irak y defendiendo su honor nacional y nobleza" en el conflicto. En reflejo del amplio disgusto público sobre lo que muchos árabes ven como una agresión occidental contra un país árabe, Mubarak dijo que la guerra causaría una gran tragedia y destrucción de gente y de una cultura profundamente arraigada. Agregó que el conflicto bélico ha levantado muchos interrogantes, especialmente entre los pueblos árabes y musulmanes en el Medio Oriente, sobre la credibilidad del sistema internacional de seguridad colectiva representado por las Naciones Unidas.
En otro orden, un vehículo explotó y provocó la muerte de su conductor tras estrellarse contra la reja de la embajada británica en la capital iraní, Teherán, informó la policía de Irán.
"Una persona murió al impactar contra la sede de la embajada británica en Teherán el automóvil que conducía. Esto es lo que se sabe hasta ahora", indicó un portavoz de la oficina del primer ministro británico, Tony Blair. Ningún miembro de la embajada resultó herido, agregó el vocero.
La avenida Ferdossi, sobre la que se encuentra la embajada británica, ubicada en el centro de la capital, fue cerrada por la policía, que se desplegó en torno de la sede diplomática por temor a que se tratara de un atentado suicida.
Posteriormente, un portavoz de la policía iraní confirmó que el hecho fue un accidente. (DPA-Télam-SNI)
Egipto, un aliado regional clave de Estados Unidos que ha reprimido duramente a los militantes islámicos, públicamente se opone a la guerra lanzada por Washington para derrocar al presidente Saddam Hussein.Los opositores europeos a la guerra, liderados por el presidente francés, Jacques Chirac, también han dicho que la acción militar contra Irak alimentará el terrorismo y dividirá a la coalición internacional diseñada por Washington para luchar contra la red Al Qaeda, de Bin Laden.
Mubarak señaló que las fuerzas iraquíes que enfrentan a las tropas de Estados Unidos y Gran Bretaña están "resguardando las tierras de Irak y defendiendo su honor nacional y nobleza" en el conflicto. En reflejo del amplio disgusto público sobre lo que muchos árabes ven como una agresión occidental contra un país árabe, Mubarak dijo que la guerra causaría una gran tragedia y destrucción de gente y de una cultura profundamente arraigada. Agregó que el conflicto bélico ha levantado muchos interrogantes, especialmente entre los pueblos árabes y musulmanes en el Medio Oriente, sobre la credibilidad del sistema internacional de seguridad colectiva representado por las Naciones Unidas.
En otro orden, un vehículo explotó y provocó la muerte de su conductor tras estrellarse contra la reja de la embajada británica en la capital iraní, Teherán, informó la policía de Irán.
"Una persona murió al impactar contra la sede de la embajada británica en Teherán el automóvil que conducía. Esto es lo que se sabe hasta ahora", indicó un portavoz de la oficina del primer ministro británico, Tony Blair. Ningún miembro de la embajada resultó herido, agregó el vocero.
La avenida Ferdossi, sobre la que se encuentra la embajada británica, ubicada en el centro de la capital, fue cerrada por la policía, que se desplegó en torno de la sede diplomática por temor a que se tratara de un atentado suicida.
Posteriormente, un portavoz de la policía iraní confirmó que el hecho fue un accidente. (DPA-Télam-SNI)







