HAMBURGO.- Nueve personas sin hogar murieron congeladas en la calle o en edificios abandonados en Alemania. Son todos hombres, de entre 42 y 62 años de edad, que vivían en localidades que no disponen de una red de asistencia adecuada. En varias ciudades se habilitaron durante las noches las estaciones de metro y de ferrocarril como albergues transitorios. En Berlín, decenas de locales ofrecen alimentos, bebidas calientes o lugares para pernoctar. La situación es particularmente grave en Suecia, donde es casi imposible salir a la calle. Un joven murió por causa del frío mientras cruzaba un bosque de regreso a su casa. Además, los ómnibus que funcionan con etanol dejaron de circular debido a que ese carburante, o el sistema doble de gasolina o etanol instalado en los vehículos, no soporta estas temperaturas extremas. (Especial)







