31 Marzo 2003 Seguir en 
Amman.- Cuando los soldados británicos y estadounidenses comenzaron a repartir en el sur de Irak los primeros alimentos, estalló el caos. Personas desesperadas trataban de llegar a los camiones, hombres jóvenes les arrancaban a los militares las cajas de las manos, y los soldados perdieron el control. Es la ley del más fuerte: los débiles se quedan con las manos vacías. Y a las organizaciones humanitarias de Naciones Unidas les espantan estas situaciones.
"No se puede colocar un camión en una calle y que los soldados repartan los alimentos", consideró Jaled Mansur, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), en la capital jordana, Amman. "Los hombres jóvenes y sanos toman lo que quieren, mientras que los que de verdad necesitan ayuda se quedan sin nada. Lo más probable es que gran parte de las ayudas acabe en el mercado negro", apuntó.
Sin experiencia
Los generales estadounidenses incluyeron en su estrategia militar el reparto rápido de ayuda humanitaria entre la población civil. Con ello pretenden conquistar el corazón de los iraquíes. Sin embargo, las organizaciones humanitarias rechazan categóricamente que los soldados sean los encargados de repartir las ayudas. "La gente tiene que conocer y respetar a quienes les dan las ayudas. No pueden ser soldados", opinó un portavoz de Unicef, en Amman. "El Ejército no tiene experiencia alguna en este ámbito. Pero nosotros, las organizaciones humanitarias, llevamos 20 años trabajando en Irak", agregó.
Según Unicef, tan sólo en Basora hay cientos de miles de niños que corren gran peligro. Allí hay combates desde hace una semana, y en ese lapso la mitad de los 1,5 millón de habitantes no tiene acceso a agua potable; tampoco lo tienen las organizaciones humanitarias.
Desde Amman partieron siete camiones con medicamentos para la Media Luna Roja en Bagdad. Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la reanudación del plan "Petróleo por Alimentos", que beneficia a 16 millones de iraquíes, en vista del desarrollo de los combates la decisión de la ONU parece más un deseo que una realidad. (DPA)
"The New York Times" dice que es repugnante que se prohíba a la agencia transmitir desde las Bolsas
NUEVA YORK.- El diario norteamericano "The New York Times" señaló ayer en un editorial que la prohibición de las bolsas neoyorquinas a que periodistas de la cadena de televisión qatarí Al Jazira informen desde sus sedes "es repugnante".
Indicó que esa cadena es la única voz independiente que emite desde el mundo árabe y que es seguida por 35 millones de personas.
La Bolsa de Nueva York (NYSE), el mayor mercado de acciones del mundo, decidió el pasado lunes retirar las credenciales a los corresponsales de Al Jazira -dicen por seguridad- que desde hacía más de cuatro años informaban desde el recinto. El diario neoyorquino condena la medida de las Bolsas, ya que la decisión parece más bien vinculada a la decisión de la cadena, el pasado domingo, de mostrar las imágenes de soldados estadounidenses y británicos muertos y tomados prisioneros en la guerra en Irak.
El editorial señala: "en verdad, parece que las Bolsas de Nueva York tienen una queja más amplia: que Al Jazira no apoye suficientemente a Estados Unidos y a su guerra con Irak". (Especial)
"No se puede colocar un camión en una calle y que los soldados repartan los alimentos", consideró Jaled Mansur, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), en la capital jordana, Amman. "Los hombres jóvenes y sanos toman lo que quieren, mientras que los que de verdad necesitan ayuda se quedan sin nada. Lo más probable es que gran parte de las ayudas acabe en el mercado negro", apuntó.
Sin experiencia
Los generales estadounidenses incluyeron en su estrategia militar el reparto rápido de ayuda humanitaria entre la población civil. Con ello pretenden conquistar el corazón de los iraquíes. Sin embargo, las organizaciones humanitarias rechazan categóricamente que los soldados sean los encargados de repartir las ayudas. "La gente tiene que conocer y respetar a quienes les dan las ayudas. No pueden ser soldados", opinó un portavoz de Unicef, en Amman. "El Ejército no tiene experiencia alguna en este ámbito. Pero nosotros, las organizaciones humanitarias, llevamos 20 años trabajando en Irak", agregó.
Según Unicef, tan sólo en Basora hay cientos de miles de niños que corren gran peligro. Allí hay combates desde hace una semana, y en ese lapso la mitad de los 1,5 millón de habitantes no tiene acceso a agua potable; tampoco lo tienen las organizaciones humanitarias.
Desde Amman partieron siete camiones con medicamentos para la Media Luna Roja en Bagdad. Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la reanudación del plan "Petróleo por Alimentos", que beneficia a 16 millones de iraquíes, en vista del desarrollo de los combates la decisión de la ONU parece más un deseo que una realidad. (DPA)
"The New York Times" dice que es repugnante que se prohíba a la agencia transmitir desde las Bolsas
NUEVA YORK.- El diario norteamericano "The New York Times" señaló ayer en un editorial que la prohibición de las bolsas neoyorquinas a que periodistas de la cadena de televisión qatarí Al Jazira informen desde sus sedes "es repugnante".
Indicó que esa cadena es la única voz independiente que emite desde el mundo árabe y que es seguida por 35 millones de personas.
La Bolsa de Nueva York (NYSE), el mayor mercado de acciones del mundo, decidió el pasado lunes retirar las credenciales a los corresponsales de Al Jazira -dicen por seguridad- que desde hacía más de cuatro años informaban desde el recinto. El diario neoyorquino condena la medida de las Bolsas, ya que la decisión parece más bien vinculada a la decisión de la cadena, el pasado domingo, de mostrar las imágenes de soldados estadounidenses y británicos muertos y tomados prisioneros en la guerra en Irak.
El editorial señala: "en verdad, parece que las Bolsas de Nueva York tienen una queja más amplia: que Al Jazira no apoye suficientemente a Estados Unidos y a su guerra con Irak". (Especial)







