Vecinos y policías derrotaron a la inseguridad en el barrio Mercantil

Implementan tareas de vigilancia preventiva. Cuatro personas por día se encargan de custodiar a 110 familias del vecindario.

31 Marzo 2003
Sufrían hasta cinco asaltos por día. Las 110 familias que viven en el barrio Mercantil, en El Manantial, sabían que tarde o temprano les iba a tocar vivir una de las peores experiencias de sus vidas. Pero desde hace seis meses lograron reducir el delito a nivel cero. Este éxito se logró gracias a la combinación de un programa de vigilancia preventiva, a cargo de los vecinos, y de la radicación de un destacamento de la Policía Ecológica, en los predios de la Universidad Nacional de Tucumán.
"El barrio limita (hacia el norte) con un campo de la Facultad de Agronomía y Zootecnia, por donde ingresaban de noche delincuentes de otras zonas peligrosas", contó Antonio Musumesi, presidente del centro vecinal del barrio Mercantil. El vecino explicó que desde que se instaló la Policía Ecológica en el predio de la UNT, sumado a las rondas de vigilancia que realizan los vecinos, los robos a las casas se terminaron.
Musumesi dijo que esto se hizo con el aporte de los planes de Jefes y Jefas de Hogar. En El Manantial son más de 900 los beneficiarios de este plan nacional y en el barrio Mercantil hay 22 vecinos que reciben este subsidio.
Con los planes, indicó Musumesi, no sólo erradicaron la delincuencia, sino que también lograron iluminar todas las calles, parquizaron las cuatro plazas que, además, conservan limpias; también crearon una especie de centro cultural, un ropero comunitario y también apoyo escolar para los chicos.

Aporte
Para poder sostener todas estas iniciativas, además de los planes, los vecinos aportan $ 2 por mes al centro vecinal. Con ese dinero se compran focos, herramientas, artículos de limpieza y útiles escolares, entre otros elementos.
"La vigilancia está a cargo de cuatro vecinos por día, hombres y mujeres, que van rotando. Ellos no van al choque, sino que trabajan en combinación con los oficiales Marcelo Godoy y Angel Aguilar, de la Policía Ecológica. Cuando perciben algo sospechoso o una situación de riesgo, no intervienen, sino que inmediatamente ponen en alerta a los efectivos", explicó Musumesi.
Este es el decimotercer barrio de la capital tucumana en el que los vecinos asumen la responsabilidad de vigilar sus propias casas.
A diferencia de otros barrios donde los vecinos incluso llegaron a armarse para enfrentar a los delincuentes, en el Mercantil los vigilantes sólo llevan un chaleco que los identifica y su rol se limita a una tarea preventiva y de alerta.

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